La Secretaría de Educación de la Nación presentó los resultados de las pruebas Aprender 2025, donde el 76,9% de los alumnos de 6° grado alcanzó niveles satisfactorios en Lengua, aunque Matemática mostró una recuperación moderada con apenas el 55% de aprobación.
El relevamiento censal, aplicado en noviembre de 2025 sobre una muestra de 631.366 estudiantes en 19.414 escuelas de todo el país, arrojó una mejora significativa en la capacidad de comprensión lectora y escritura. En Lengua, el 44,1% de los alumnos se ubicó en el nivel satisfactorio y el 32,8% en avanzado, lo que representa un salto de 10,5 puntos porcentuales respecto a la medición de 2023, cuando el indicador se situaba en el 66,4%. De acuerdo con los datos oficiales, el porcentaje de estudiantes por debajo del nivel básico en esta área se redujo drásticamente, pasando del 11,9% al 4,9%. Estos números posicionan a la actual medición como la mejor de la última década en términos de alfabetización inicial, superando los registros históricos de 2018 y 2022.
Sin embargo, el escenario en Matemática presenta una complejidad estructural que el sistema educativo argentino no logra revertir con la misma celeridad. Si bien hubo una mejora de 3,5 puntos porcentuales respecto a 2023, el 45% de los alumnos evaluados no alcanzó el nivel esperado para su edad. Los datos detallan que el 39,9% de los chicos se ubicó en el nivel satisfactorio y solo el 15,1% en avanzado, mientras que uno de cada cinco estudiantes (20,2%) quedó por debajo del nivel básico. Según fuentes de la Secretaría de Educación, esta recuperación es insuficiente para alcanzar los picos de rendimiento registrados en 2016 o 2018, lo que consolida a las ciencias exactas como la principal deuda de la escuela primaria argentina.
La disparidad geográfica es otro de los ejes centrales del informe. En Lengua, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) lideró el ranking con un 88,1% de alumnos en niveles óptimos, seguida por Córdoba (82,4%) y Chubut (81,9%). En el extremo opuesto, Chaco registró un 63,9% y Santiago del Estero un 66,8%. La brecha territorial se profundiza en Matemática, donde la diferencia entre la jurisdicción con mejor desempeño (CABA, con 74,5%) y la de menor rendimiento (Chaco, con 38,4%) alcanza los 36,1 puntos porcentuales. En nueve provincias argentinas, entre las que se encuentran Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santa Cruz, menos de la mitad de los estudiantes logró cumplimentar los objetivos básicos de la currícula matemática.
Contexto
Estos resultados se dan en el marco de la implementación del Plan Nacional de Alfabetización lanzado por la administración central en 2024. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el secretario de Educación, Carlos Torrendell, vincularon el progreso en Lengua a la priorización de la lectura en el primer ciclo de la primaria. No obstante, especialistas del sector señalan que los alumnos evaluados en 2025 ya cursaban el segundo ciclo cuando estas políticas comenzaron a ejecutarse, lo que sugiere una combinación de factores pedagógicos y la recuperación de la presencialidad plena tras las distorsiones causadas por la pandemia. Víctor Volman, director ejecutivo de Argentinos por la Educación, destacó que estos números son la primera evidencia concreta del compromiso firmado por el presidente Javier Milei y los gobernadores provinciales en 2023.
El antecedente inmediato de estas pruebas fue la evaluación de 2023, que había mostrado un retroceso marcado en los aprendizajes. La gestión actual realizó una corrección técnica de los datos de 2021, lo que permitió establecer una serie histórica más precisa para comparar la evolución post-pandemia. En este sentido, la mejora en Lengua se interpreta como una estabilización del sistema, mientras que Matemática sigue reflejando las dificultades de enseñanza de métodos lógicos y resolución de problemas que afectan a la región en general. El informe también subraya que el acceso temprano al sistema educativo es determinante: el 77,2% de los chicos de sectores altos ingresó al jardín a los 3 años, frente a menos del 50% en los sectores vulnerables, marcando una desigualdad de origen que el Estado aún no logra compensar.
Impacto
La relevancia de estos datos reside en la confirmación de que el nivel socioeconómico sigue siendo el principal predictor del éxito escolar en Argentina. Los estudiantes de escuelas de gestión privada obtuvieron un 90,2% de desempeño satisfactorio en Lengua, frente al 72% de las escuelas estatales. En Matemática, la brecha es aún más crítica: el 72,7% de los alumnos de colegios privados alcanzó el nivel esperado, mientras que en el sector público solo lo hizo el 48,5%. Esta segmentación del sistema educativo impacta directamente en la equidad de oportunidades futuras, ya que casi el 60% de los niños de hogares pobres no logra resolver operaciones matemáticas básicas al finalizar la primaria, lo que condiciona su ingreso y permanencia en el nivel secundario.
Además de la cuestión económica, el informe identifica factores internos de la dinámica escolar que afectan el rendimiento. El ausentismo docente y estudiantil fue calificado como una dificultad grave por la mitad de los directivos consultados, correlacionándose directamente con puntajes más bajos. Asimismo, la sobreedad —que afecta al 12,5% de la matrícula de 6° grado— y la falta de acompañamiento familiar en las tareas escolares aparecen como variables que profundizan la crisis de aprendizaje. En Matemática, los estudiantes que conversan frecuentemente con sus familias sobre la escuela superan por 22 puntos a quienes no lo hacen, lo que demuestra que el entorno hogareño es tan determinante como la inversión en infraestructura o salarios docentes.
El Gobierno nacional y los ministerios provinciales deberán ahora utilizar esta base de datos para ajustar las estrategias pedagógicas de cara al ciclo lectivo 2026. La prioridad, según indicaron fuentes oficiales, será trasladar el éxito relativo de los planes de alfabetización al área de Matemática, donde la brecha de género también muestra una señal de alerta: mientras las mujeres superan a los varones en Lengua por 9 puntos, los varones aventajan a las mujeres por 18 puntos en ciencias exactas. El próximo paso será la evaluación de nivel secundario, que determinará si esta mejora en la base de la pirámide educativa logra sostenerse durante la adolescencia o si se diluye ante las problemáticas de deserción y falta de incentivos en el nivel medio.