Las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires iniciaron en Mendoza el Primer Encuentro Federal de Industrias Culturales y Creativas (Eficc) para diseñar políticas públicas que diversifiquen la matriz productiva nacional más allá del agro.
El evento, que se desarrolla en el Auditorio Ángel Bustelo de la capital mendocina hasta el 6 de junio, marca un cambio de paradigma en la administración de los recursos regionales. Bajo la coordinación del Consejo Federal de Inversiones (CFI), las autoridades provinciales buscan que el sector creativo deje de ser considerado un área de asistencia social para transformarse en un motor genuino de captación de divisas y generación de empleo calificado. Según datos analizados durante la apertura, el objetivo es alcanzar estándares internacionales donde estas actividades representan una porción significativa del Producto Bruto Interno (PBI). La convocatoria es inédita por su alcance territorial y por la participación activa de equipos técnicos que trabajan en la confección de una hoja de ruta común para los próximos años.
Durante la jornada inaugural, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, junto a su par de San Luis, Claudio Poggi, y el secretario general del CFI, Ignacio Lamothe, destacaron que las economías más dinámicas del mundo son aquellas que logran transformar la innovación en riqueza. Cornejo subrayó que en países como Inglaterra las industrias creativas ya representan el 3% del PBI, un norte que las provincias argentinas pretenden emular mediante planes sostenidos. El mandatario mendocino afirmó que estas actividades ya no son complementarias, sino una oportunidad estratégica para impulsar emprendimientos que impactan de forma directa y multiplicadora en sectores de servicios tradicionales como el turismo, la hotelería, el comercio y la gastronomía local, fortaleciendo la infraestructura económica de las regiones.
Uno de los puntos centrales del debate técnico gira en torno a la dificultad de financiamiento que enfrentan los emprendedores del sector. Ignacio Lamothe, titular del CFI, advirtió que el sistema bancario tradicional no está diseñado para atender a industrias cuyo principal activo es intangible o basado en la propiedad intelectual. De acuerdo con operadores del mercado financiero y fuentes del organismo, la falta de garantías físicas suele ser el principal obstáculo para que desarrolladores tecnológicos y generadores de contenido accedan a créditos productivos. Por este motivo, el encuentro busca diseñar instrumentos específicos, como fondos de garantía y Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), que permitan apalancar proyectos basados en el conocimiento sin las exigencias de respaldo material que requiere la industria metalmecánica o extractiva.
Contexto
La iniciativa surge en un momento donde las provincias argentinas enfrentan la necesidad de reducir su dependencia histórica de los ciclos de precios de las materias primas y la explotación de recursos energéticos. Históricamente, la inversión en cultura fue percibida como un gasto o una inversión de carácter simbólico, pero el crecimiento global de la denominada “economía naranja” ha forzado una revisión de las estrategias de desarrollo local. Durante el último año, equipos técnicos de diversas jurisdicciones realizaron diagnósticos profundos sobre diez subsectores creativos, identificando asimetrías regulatorias y tributarias que impiden la escalabilidad de las pequeñas y medianas empresas del rubro. Este trabajo previo es la base sobre la cual se asienta el Eficc para unificar criterios institucionales en todo el territorio nacional.
En este escenario, la región de Cuyo ha tomado la delantera institucional con la firma de un acta acuerdo para la creación del Ente Regional Cuyo Cultura. Este nuevo organismo, integrado inicialmente por Mendoza y San Luis, y al que se sumará San Juan bajo la gestión de Marcelo Orrego, busca dotar a la zona de un marco institucional común. La intención es optimizar los recursos estatales y coordinar un corredor comercial y cultural que mejore la escala de negociación ante posibles inversores extranjeros. Según indicaron fuentes de la gobernación de San Luis, la institucionalización de esta agenda común permitirá que las tres provincias actúen como un bloque sólido para potenciar el desarrollo identitario y económico de la región de manera conjunta.
Impacto
El impacto de estas políticas se medirá en la capacidad de las provincias para retener talento joven y generar puestos de trabajo que no dependan exclusivamente de la administración pública o de sectores primarios estacionales. La consolidación de un marco regulatorio y tributario unificado facilitaría la radicación de empresas de software, productoras audiovisuales y firmas de diseño que hoy encuentran trabas burocráticas para operar de forma interjurisdiccional. Además, la creación de herramientas financieras específicas por parte del CFI y los gobiernos provinciales podría desbloquear inversiones privadas en sectores de alto valor agregado, permitiendo que el conocimiento generado en las universidades locales se traduzca en empresas competitivas a nivel global y en un aumento sostenido de las exportaciones de servicios basados en el conocimiento.
Hacia el cierre del encuentro, las delegaciones provinciales tienen previsto avanzar en la definición de las mesas técnicas que establecerán las bases para una nueva ley de promoción de la economía creativa. La tensión pendiente radica en la armonización de las alícuotas impositivas entre las diferentes provincias para evitar la competencia desleal y fomentar un ecosistema federal equilibrado. El próximo paso clave será la presentación de las conclusiones del Eficc ante el Congreso de la Nación y los organismos multilaterales de crédito, con el fin de asegurar el financiamiento necesario para la ejecución de la hoja de ruta trazada en Mendoza. La apuesta de los gobernadores es clara: convertir la identidad y el talento argentino en un activo financiero que brinde estabilidad a las cuentas públicas regionales.