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Messi igualará el récord histórico de Cafú con tres finales jugadas

Según Olé, Lionel Messi disputará el domingo la final del Mundial ante España y llegará a tres definiciones, misma marca que posee Cafú (1994, 1998 y 2002). El 10 argentino ya jugó las de 2014 (derrota vs. Alemania) y 2022 (consagración ante Francia).

Redacción El Capitán 16 de julio de 2026 5 min de lectura
Messi igualará el récord histórico de Cafú con tres finales jugadas
Foto: Olé
El Pulso editorial

Por qué importa

Tres finales mundialistas disputadas por un mismo futbolista es un hito excepcional. El registro potencia la dimensión histórica de Messi y reabre la conversación sobre su vigencia en la Selección y el valor competitivo de Argentina en las grandes citas.

Lionel Messi disputará este domingo la final de la Copa del Mundo ante España, alcanzando la marca histórica de tres finales jugadas que hasta hoy ostentaba en solitario el brasileño Cafú, tras sus participaciones en 1994, 1998 y 2002.

El capitán de la Selección Argentina llegará a esta instancia decisiva con un registro previo de una victoria y una derrota en finales mundiales. Según datos oficiales de la FIFA, el rosarino igualará al ex lateral derecho del Milan y la selección de Brasil, quien es el único futbolista en la historia que participó activamente en tres definiciones consecutivas. Messi, por su parte, lo logra con un intervalo de ocho años entre su primera final en Brasil 2014, donde el equipo cayó 1-0 ante Alemania en tiempo suplementario, y la consagración en Qatar 2022 frente a Francia por penales. Esta nueva oportunidad en el partido definitorio posiciona al diez argentino en la cima de la longevidad competitiva al más alto nivel internacional, consolidando su vigencia a los 37 años.

La estadística de Messi se distingue de otros nombres ilustres del fútbol mundial debido a la presencia efectiva en el campo de juego durante los partidos definitorios. Si bien figuras como Pelé, Ronaldo Nazario, Lothar Matthäus y Pierre Littbarski figuran en los registros con tres finales ganadas o alcanzadas, ninguno de ellos disputó los tres encuentros. Pelé estuvo presente en las finales de Suecia 1958 y México 1970, pero una lesión lo marginó de la definición de Chile 1962, pese a haber jugado dos partidos en aquel torneo. Ronaldo, el máximo referente del área brasileño, disputó las finales de Francia 1998 y Corea-Japón 2002, pero no sumó minutos en la consagración de Estados Unidos 1994, donde integró el plantel con apenas 17 años. De igual manera, los alemanes Matthäus y Littbarski jugaron las finales de México 1986 e Italia 1990, pero permanecieron en el banco de suplentes durante la derrota ante Italia en España 1982.

Contexto

El camino de Lionel Messi en las Copas del Mundo comenzó en Alemania 2006, pero su consolidación como líder absoluto se dio a partir de la llegada de Lionel Scaloni a la dirección técnica. El proceso que llevó a la Argentina a esta nueva final se apoya en una estructura sólida que permitió al capitán optimizar sus esfuerzos físicos. Messi ya ostenta récords que parecen inalcanzables en el corto plazo: es el futbolista con más partidos disputados en la historia de los Mundiales, el máximo goleador histórico de la competencia con 21 tantos y el jugador con mayor cantidad de participaciones directas en goles, sumando 33 intervenciones entre anotaciones y asistencias. Además, en el presente certamen, el capitán argentino logró posicionarse en lo más alto de la tabla de asistentes históricos con 12 pases de gol, superando registros de décadas anteriores.

La evolución del seleccionado nacional desde la derrota en el Maracaná en 2014 hasta la gloria en el Estadio Lusail en 2022 marca el trasfondo de este nuevo hito. Mientras que en 2014 el equipo dirigido por Alejandro Sabella basó su esquema en una defensa férrea y transiciones rápidas, el ciclo actual ha permitido a Messi rodearse de volantes con gran capacidad de posesión, lo que le ha otorgado mayor libertad en los últimos metros del campo. Fuentes del cuerpo técnico de la Selección indicaron que la preparación para esta final ante España se centró en la recuperación física del capitán, quien ha disputado la totalidad de los minutos en el torneo actual, demostrando una resistencia que desafía los estándares habituales para futbolistas de su edad en competencias de alta intensidad.

Impacto

La relevancia de este récord trasciende lo numérico y se instala en el plano de la hegemonía deportiva global. De obtener la victoria el próximo domingo, Messi se convertirá en el primer capitán argentino en levantar dos Copas del Mundo, superando los legados de Daniel Passarella en 1978 y Diego Armando Maradona en 1986. Este logro colocaría a la Argentina en un lugar de privilegio en el palmarés histórico, igualando la efectividad de los grandes ciclos brasileños. Operadores del mercado deportivo y analistas internacionales coinciden en que una victoria argentina consolidaría la marca personal de Messi como el activo más valioso del deporte mundial, con un impacto directo en los derechos de televisación y patrocinios de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Para el esquema táctico de Lionel Scaloni, contar con un futbolista que ha vivido tres experiencias de máxima presión en finales mundiales representa una ventaja estratégica fundamental. La gestión de los tiempos del partido y la influencia psicológica sobre los rivales son factores que el cuerpo técnico considera determinantes. Según informaron desde el entorno de la delegación argentina, la presencia de Messi en el campo no solo cumple una función técnica, sino que actúa como un factor de ordenamiento para los jugadores más jóvenes, como Julián Álvarez o Enzo Fernández, quienes disputan su segunda final consecutiva. El impacto social en Argentina también es medible: se espera que la movilización de hinchas hacia la sede de la final sea la más grande de la historia para un partido fuera del continente americano, impulsada por la posibilidad de presenciar el cierre de la carrera mundialista del astro rosarino.

El enfrentamiento ante España definirá si Messi logra igualar también la efectividad de Cafú, quien de sus tres finales disputadas logró ganar dos (1994 y 2002) y perdió una (1998). El capitán argentino busca exactamente el mismo balance para cerrar su ciclo en la máxima cita del fútbol. Con el plantel completo a disposición y el respaldo de una racha invicta en partidos decisivos bajo el mando de Scaloni, la Selección Argentina se prepara para el último paso en la defensa del título. El mundo del deporte aguarda el pitazo inicial del domingo, en lo que podría ser la última función de Messi en un escenario de esta magnitud, dejando una vara estadística que difícilmente sea superada en las próximas generaciones.

Fuente: Olé

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Contexto

Cafú es el único jugador que participó activamente en tres finales consecutivas de Copa del Mundo (1994, 1998 y 2002). Messi ya jugó dos: Brasil 2014 (0-1 vs. Alemania, en suplementario) y Qatar 2022 (título ante Francia por penales). Si vuelve a estar en cancha en la definición señalada por Olé, igualará esa marca individual. El artículo compara este logro con otros nombres ilustres que no disputaron efectivamente sus tres finales registradas.

Fuente

Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias