La Selección Argentina derrotó 3-1 a Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026, asegurando su clasificación a las semifinales del certamen tras un encuentro disputado este fin de semana en territorio norteamericano.
El capitán del conjunto nacional, Lionel Messi, volvió a ser el centro de atención no solo por su desempeño en el campo de juego, sino por el destino de sus pertenencias tras el pitazo final. En esta ocasión, el astro rosarino entregó dos de sus camisetas a figuras de distinto perfil: el joven delantero suizo Johan Manzambi y la leyenda del fútbol italiano Roberto Baggio. Según confirmaron fuentes de la delegación argentina, el intercambio con Manzambi se produjo en la zona de vestuarios, mientras que el encuentro con el ex número 10 de la selección de Italia tuvo un carácter más privado y protocolar, dada la relación de amistad que une a ambos futbolistas desde hace más de una década.
Johan Manzambi, atacante del Friburgo de Alemania y principal figura del seleccionado helvético en esta Copa del Mundo, no pudo participar del encuentro debido a una contusión en su rodilla izquierda sufrida en la instancia previa. El futbolista de 21 años llegó a este cruce con una estadística destacada de tres goles y dos asistencias en cuatro partidos disputados, lo que lo posicionaba como la mayor amenaza para la defensa dirigida por Lionel Scaloni. A pesar de la eliminación de su equipo y de la frustración por no haber sumado minutos, Manzambi fue captado por las cámaras en la zona mixta del estadio exhibiendo con una sonrisa la camiseta número 10 de Messi. El jugador suizo confirmó ante los cronistas presentes que le había solicitado la prenda al capitán argentino apenas concluyó el partido, recibiéndola como un gesto de reconocimiento a su proyección internacional.
Por otro lado, la presencia de Roberto Baggio en el estadio añadió un componente histórico a la jornada. El “Il Divin Codino”, quien asistió al encuentro en calidad de espectador de lujo, compartió posteriormente en sus redes sociales una fotografía junto a Messi, donde se los ve a ambos sosteniendo la camiseta albiceleste. Baggio acompañó la imagen con un mensaje de gratitud: “Gracias Leo por tu precioso regalo y tu cariño. Te quiero amigo”. Este vínculo entre los dos astros tiene un origen específico vinculado a la trayectoria de Pep Guardiola. El actual entrenador del Manchester City fue compañero de Baggio en el Brescia de Italia durante la temporada 2001/2002 y fue el encargado de organizar el primer encuentro personal entre el italiano y el argentino en el año 2010, cuando Messi aún brillaba bajo su conducción en el FC Barcelona.
Contexto
La victoria de Argentina ante Suiza por 3-1 marca la continuidad de un proceso que busca revalidar el título obtenido en Qatar 2022. El equipo nacional llegó a esta instancia tras una fase de grupos sólida y unos octavos de final donde la exigencia física comenzó a pasar factura. Suiza, por su parte, se había consolidado como la revelación del torneo europeo, apoyada en la eficacia goleadora de Manzambi y un sistema defensivo que solo había concedido dos goles antes de enfrentarse a la Scaloneta. La ausencia del delantero del Friburgo fue determinante para el desarrollo táctico del partido, ya que el entrenador suizo debió modificar su esquema ofensivo habitual, permitiendo que la Argentina controlara los tiempos del juego con mayor libertad en la zona central.
Históricamente, los enfrentamientos entre Argentina y Suiza en citas mundialistas han sido cerrados y definidos por detalles mínimos, como el recordado cruce en Brasil 2014 que se resolvió con un gol de Ángel Di María en el tiempo suplementario. En esta edición 2026, la efectividad de los delanteros argentinos y la jerarquía individual de Messi permitieron evitar la prórroga, aunque el trámite del partido mostró momentos de paridad que obligaron a intervenciones clave de Emiliano “Dibu” Martínez. La presencia de figuras internacionales como Roberto Baggio en las tribunas subraya la magnitud del evento y el estatus de la Selección Argentina como el rival a vencer en el continente americano, atrayendo la atención de leyendas del deporte que mantienen vínculos estrechos con el cuerpo técnico y los jugadores nacionales.
Impacto
El pase a semifinales coloca a la Argentina en una posición de privilegio, pero también activa las alarmas respecto al desgaste físico del plantel. El próximo rival será Inglaterra, un enfrentamiento que no se produce en el marco de una Copa del Mundo desde el año 2002, cuando el conjunto europeo se impuso por 1-0 en la fase de grupos en Corea-Japón. La rivalidad histórica entre ambas naciones añade una presión extra a un partido que ya de por sí define al primer finalista del torneo. Según analistas del mercado deportivo, este cruce es el más esperado por las cadenas de transmisión internacionales, proyectando niveles de audiencia récord para el próximo miércoles 15 de julio, fecha programada para el encuentro en el horario de las 16:00 (hora argentina).
Para el cuerpo técnico de Scaloni, la gestión de las cargas será fundamental en los días previos al duelo contra los ingleses. La recuperación de jugadores con molestias menores y el análisis del sistema táctico británico son las prioridades en el predio de entrenamiento. La victoria ante Suiza dejó un saldo positivo en cuanto a la eficacia goleadora, pero también expuso ciertas desatenciones en el retroceso que podrían ser aprovechadas por la velocidad de los extremos ingleses. La expectativa en Argentina es total, con una movilización masiva de hinchas que ya agotan las plazas hoteleras en la ciudad sede de la semifinal, buscando ser testigos de un nuevo capítulo en la historia de los mundiales.
El encuentro ante Inglaterra será transmitido en vivo por la TV Pública, TyC Sports, Telefe y DSports, además de las plataformas de streaming DGO, Disney+ y Paramount+. La Selección Argentina buscará romper una racha de 21 años sin enfrentar a los británicos en competencias oficiales, siendo el último antecedente un amistoso disputado en 2005. Con el liderazgo de Messi y el respaldo de una generación que ya sabe lo que es levantar el trofeo más importante, el equipo nacional se prepara para los 90 minutos más determinantes de su calendario reciente.