Marcelo Culotta asumió formalmente este jueves la presidencia de San Lorenzo de Almagro en un acto oficial realizado a las 10 en el estadio Pedro Bidegain, tras imponerse en las elecciones del pasado fin de semana con el 29,82% de los sufragios.
La nueva gestión toma el control operativo de la institución de Boedo con el objetivo inmediato de estabilizar las finanzas y definir el rumbo futbolístico para el próximo semestre. Culotta, quien lideró la lista ganadora en una jornada electoral que movilizó a miles de socios en el Nuevo Gasómetro, completará el mandato vigente hasta diciembre del próximo año, período que había quedado vacante tras la salida de Marcelo Moretti. Según informaron fuentes de la Junta Electoral, el proceso de traspaso de mando se realizó de manera ordenada durante los últimos días, permitiendo que la nueva Comisión Directiva tome posesión de sus cargos con acceso total a los estados contables y administrativos del club.
La conformación de la nueva Comisión Directiva, ratificada por los organismos de control del club, otorga al oficialismo una mayoría de 15 representantes sobre un total de 20 miembros. La nómina que acompañará a Culotta está integrada por Juan Manuel Campos, Juan Castagna, Ariel Deán, Ana Bozzano, Hernán Etman, Gonzalo Campos, Pedro Criscolo, Oscar Moreira, Claudia Da Costa, Daniel Rotella, Maximiliano Ferreira, Silvana Maidana, Lucas Rajoy y Guillermo Mangone. Esta estructura legislativa interna le garantiza al nuevo presidente el quórum necesario para avanzar con reformas estatutarias y la aprobación de presupuestos sin depender exclusivamente de acuerdos con las facciones opositoras, aunque desde el entorno del flamante mandatario indicaron que buscarán consensos amplios dada la delicada situación patrimonial que atraviesa la entidad.
Por el lado de la oposición, el reparto de las cinco bancas restantes refleja la fragmentación del arco político azulgrana tras los resultados en las urnas. La agrupación San Lorenzo en Marcha contará con dos representantes: Sergio Costantino y Cipriano Pommies. En tanto, el espacio Volver a San Lorenzo ocupará otros dos lugares con las figuras de César Francis y Daniel de Florián. El quinto escaño opositor será ocupado por Lucía Rojas Albornoz, representante de Movete Boedo Movete. Operadores del ámbito institucional del club señalaron que esta distribución obligará a un ejercicio de control exhaustivo por parte de las minorías, especialmente en lo que respecta a la auditoría de los contratos vigentes y la gestión de la deuda financiera que el club mantiene con diversos acreedores y entidades bancarias.
Contexto
La llegada de Marcelo Culotta a la presidencia se produce en un escenario de profunda inestabilidad institucional que se arrastra desde hace más de dos años. La renuncia de Marcelo Moretti aceleró los tiempos políticos y obligó a un llamado a elecciones anticipadas para normalizar la conducción del club. Durante el último año, San Lorenzo operó bajo una Comisión Directiva transitoria que debió lidiar con inhibiciones de la FIFA por deudas con exjugadores y clubes del exterior, lo que limitó severamente la capacidad de refuerzos para el primer equipo. Antecedentes inmediatos muestran que la masa societaria demandaba una renovación dirigencial que pudiera ofrecer transparencia en el manejo de los fondos destinados a la construcción del nuevo estadio en Avenida La Plata, un proyecto que permanece como la principal promesa política de las últimas tres gestiones.
Históricamente, el club ha atravesado ciclos de crisis económicas recurrentes que derivaron en intervenciones o mandatos inconclusos. La gestión saliente dejó un balance con pasivos que superan los 30 millones de dólares, según estimaciones de auditorías externas preliminares. Este panorama obligó a que la campaña electoral se centrara casi exclusivamente en planes de saneamiento y austeridad. Culotta, quien posee antecedentes en la militancia por la vuelta a Boedo, logró capitalizar el descontento de los socios con la gestión anterior, presentándose como una alternativa de gestión técnica y financiera. La elección del pasado fin de semana, donde obtuvo casi el 30% de los votos, marcó una de las participaciones más altas en la historia reciente del club, subrayando la urgencia de los asociados por encontrar una salida a la parálisis administrativa.
Impacto
El impacto inmediato de esta asunción se sentirá en el mercado de pases y en la relación con el plantel profesional. La nueva dirigencia debe resolver de manera urgente la continuidad de jugadores clave y la cancelación de deudas salariales para evitar nuevas sanciones administrativas por parte de la Liga Profesional de Fútbol. Desde el Ministerio de Turismo y Deportes, que supervisa el funcionamiento de las asociaciones civiles, indicaron que seguirán de cerca el cumplimiento de los planes de pago presentados por la nueva CD. Además, la conformación de una Comisión Directiva con representación de cuatro agrupaciones distintas podría generar un debate interno más dinámico, pero también presenta el riesgo de bloqueos políticos si no se establecen canales de diálogo eficientes entre el oficialismo de Culotta y los bloques de Costantino y Francis.
En términos económicos, la gestión de Culotta deberá afrontar vencimientos de deuda inmediatos para mantener la operatividad del club y las sedes sociales. El impacto de su victoria también se traslada a la relación con los patrocinadores y los inversores interesados en el proyecto del estadio en Boedo. Analistas del mercado deportivo sugieren que la legitimidad obtenida en las urnas le otorga a la nueva conducción una “ventana de confianza” de seis meses para renegociar contratos de televisión y sponsors técnicos. La presencia de figuras como Lucía Rojas Albornoz en la minoría asegura una perspectiva de género y una vigilancia sobre los proyectos de infraestructura social que el club desarrolla en el barrio, un área que los socios consideran prioritaria para recuperar la identidad institucional perdida durante los años de crisis.
El próximo paso de la gestión Culotta será la convocatoria a la primera reunión de Comisión Directiva, prevista para la próxima semana, donde se designarán los cargos operativos de tesorería y secretaría general. En ese encuentro se espera que se presente el primer informe de situación patrimonial detallado, el cual servirá como base para el presupuesto 2025. La tensión pendiente radica en la capacidad del oficialismo para gestionar la presión de los resultados deportivos mientras intenta ordenar una economía que no permite grandes inversiones a corto plazo. El éxito o fracaso de este mandato de transición definirá el mapa político de San Lorenzo para la próxima década.