INTERNACIONAL

Justicia de Ucrania ordena detención de Andrii Yermak por malversación y lavado de activos

El Tribunal Supremo Anticorrupción dictó prisión preventiva por 60 días contra el ex jefe de Gabinete de Zelensky, vinculado a un desvío de fondos millonario en el sector energético.

Redacción El Capitán 24 de mayo de 2026 7 min de lectura
Imagen editorial relacionada con: Justicia de Ucrania ordena detención de Andrii Yermak por malversación y lavado de activos
Foto: Infobae
Justicia de Ucrania ordena detención de Andrii Yermak por malversación y lavado de activos

El Tribunal Supremo Anticorrupción de Ucrania ordenó este jueves la detención preventiva de Andrii Yermak, ex principal asesor del presidente Volodimir Zelensky, bajo sospechas de liderar una red de malversación de fondos públicos y lavado de dinero.

La medida judicial establece un período de reclusión de 60 días para el ex funcionario de 54 años, quien se desempeñó como la mano derecha del mandatario entre 2020 y finales de 2025. Durante la audiencia, transmitida en directo por canales oficiales, el magistrado a cargo de la causa fijó una fianza de 140 millones de grivnas, cifra que supera los 3 millones de dólares, para que el imputado pueda acceder a la libertad condicional. Yermak, quien compareció vistiendo un traje con la insignia nacional, rechazó los cargos y manifestó su incapacidad financiera para cubrir el monto exigido por el tribunal. Según fuentes judiciales de Kiev, la investigación se centra en un esquema de blanqueo de capitales que asciende a los 460 millones de grivnas, equivalentes a unos 10 millones de dólares, canalizados a través de un desarrollo inmobiliario de lujo en las cercanías de la capital ucraniana. El ex jefe de Gabinete había presentado su renuncia en noviembre pasado, luego de que las fuerzas de seguridad realizaran un allanamiento en su domicilio particular en busca de pruebas sobre irregularidades en contratos estatales.

El expediente judicial, que ha generado un fuerte cimbronazo en la estructura de poder de Kiev, vincula a Yermak con el denominado caso “Midas”, una trama de corrupción que afecta directamente al sector estratégico de la energía. De acuerdo con los informes presentados por la Agencia Anticorrupción de Ucrania (NABU), el ex asesor habría facilitado operaciones ilícitas junto a otros altos mandos del gobierno y empresarios del círculo cercano a la presidencia. Entre los involucrados figura Timur Mindich, ex socio comercial de Zelensky, quien actualmente se encuentra refugiado en Israel. Los investigadores sostienen que la organización criminal operaba mediante el cobro de sobornos a contratistas de Energoatom, la compañía estatal de energía atómica, por un valor estimado en 100 millones de dólares. La fiscalía argumenta que estas maniobras no solo representaron un perjuicio económico para el erario público, sino que también comprometieron la estabilidad del suministro eléctrico en un momento donde la infraestructura nacional sufría ataques externos constantes. La defensa de Yermak, por su parte, anunció que apelará la detención preventiva, alegando que no existen pruebas directas que lo vinculen con el manejo operativo de los fondos inmobiliarios bajo sospecha.

Contexto

La caída de Andrii Yermak no es un hecho aislado, sino el punto culminante de una serie de purgas internas que comenzaron a finales de 2024. Los antecedentes inmediatos incluyen la detención de Herman Galushchenko, ex ministro de Energía, quien fue capturado por las autoridades mientras intentaba cruzar la frontera de manera ilegal. Galushchenko está acusado de utilizar su cargo para permitir que la red dirigida por Mindich desviara recursos estratégicos hacia cuentas personales. Este escándalo estalló en un clima de extrema tensión social, marcado por los cortes de luz generalizados que afectaron a la población civil tras las ofensivas contra las plantas generadoras. La salida de Yermak del gobierno en noviembre de 2025 marcó el fin de una era de influencia absoluta, dado que era considerado el hombre más poderoso del país después del presidente. Su despacho había sido registrado por la NABU semanas antes de su dimisión, lo que obligó a Zelensky a prescindir de su colaborador más estrecho para intentar contener el daño político. Históricamente, Ucrania ha enfrentado presiones internacionales, especialmente de sus aliados occidentales, para transparentar el uso de los fondos de asistencia y combatir la corrupción estructural en sus empresas estatales.

Desde el plano internacional, la situación ha sido monitoreada de cerca por el Kremlin. Dimitri Peskov, secretario de Prensa de Vladimir Putin, minimizó el impacto del arresto en las posibles negociaciones de paz, calificando el hecho como un asunto interno de los socios de Kiev. Según declaraciones recogidas por agencias internacionales, Peskov señaló que si se demuestra la existencia de estos delitos, se trataría de un robo de fondos pertenecientes a quienes financian al gobierno ucraniano. Esta postura busca deslegitimar la administración de Zelensky ante sus proveedores de ayuda militar y económica. Mientras tanto, en el frente interno, la opinión pública ha reaccionado con indignación ante las cifras reveladas, especialmente los 100 millones de dólares en sobornos vinculados a Energoatom. La conexión entre los abogados de Mindich y Yermak en el extranjero, reportada por medios locales como Ukrainska Pravda, sugiere una coordinación entre los implicados para evadir la acción de la justicia, lo que motivó la severidad de la medida cautelar dictada por el Tribunal Supremo Anticorrupción.

Impacto

La detención de Yermak tiene consecuencias directas en la gobernabilidad de Ucrania y en su credibilidad ante los organismos multilaterales. En términos políticos, el presidente Zelensky pierde a su principal operador político y estratega, lo que lo obliga a una reconfiguración total de su gabinete en medio de un conflicto bélico activo. Expertos en transparencia institucional señalan que este caso es una prueba de fuego para la independencia del sistema judicial ucraniano, que debe demostrar capacidad para procesar a las figuras más altas del poder sin interferencias del Ejecutivo. El impacto económico también es significativo: la inestabilidad en la cúpula de Energoatom y el Ministerio de Energía podría retrasar proyectos críticos de reconstrucción de la red eléctrica, afectando la calidad de vida de millones de ciudadanos. Además, la revelación de que fondos destinados a la energía terminaron en proyectos inmobiliarios de lujo debilita la posición de Ucrania al solicitar nuevos paquetes de asistencia financiera, ya que los sectores más críticos en los parlamentos extranjeros podrían utilizar estos hechos para bloquear futuros desembolsos.

Por otro lado, el avance de la causa “Midas” envía una señal de alerta al sector empresarial vinculado con el Estado. La detención de ex ministros y la orden de captura contra asesores presidenciales rompe con la percepción de impunidad que históricamente rodeó a los altos cargos en Kiev. Según analistas del mercado energético, la intervención de la NABU podría derivar en una auditoría integral de todos los contratos firmados durante la gestión de Galushchenko, lo que podría paralizar temporalmente las licitaciones en curso. Para el ciudadano común, el proceso judicial representa una respuesta necesaria ante el malestar generado por la crisis energética, aunque persiste la duda sobre si la justicia logrará recuperar los activos desviados al exterior. La fianza de 3 millones de dólares impuesta a Yermak es vista por los observadores como un mensaje de rigor, intentando asegurar que el imputado no siga los pasos de Mindich o Galushchenko en sus intentos de abandonar el territorio nacional antes de la sentencia definitiva.

El futuro procesal de Andrii Yermak dependerá de la capacidad de la fiscalía para conectar los movimientos bancarios de la red inmobiliaria con las decisiones administrativas tomadas desde la oficina presidencial. En las próximas semanas, se espera que la Agencia Anticorrupción presente nuevas pruebas obtenidas de los dispositivos electrónicos incautados en los registros de noviembre. La tensión política se mantiene elevada, ya que la oposición parlamentaria ha comenzado a exigir una comisión investigadora que determine el grado de conocimiento que el propio presidente tenía sobre las actividades de su mano derecha. El próximo paso clave será la resolución de la apelación presentada por la defensa de Yermak, la cual determinará si el ex funcionario enfrentará el juicio desde una celda o bajo libertad vigilada. Mientras tanto, el gobierno intenta dar señales de renovación para evitar que el escándalo erosione el apoyo popular y la confianza de los aliados externos en un momento de máxima vulnerabilidad para la nación.

Fuente: Infobae

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias