El Tribunal Oral Federal de Corrientes encabeza este martes la octava audiencia del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, donde prestarán declaración testimonial dos familiares directos y un testigo civil clave.
La jornada procesal resulta determinante para la fiscalía y las querellas, ya que el cronograma de citaciones incluye a Diego Arnaldo “Huevo” Peña, primo del niño, y a Miguel Ángel Noguera, tío materno. Según indicaron fuentes judiciales con acceso al expediente, el testimonio de Diego Peña es considerado de alta prioridad debido a su presencia física en el almuerzo del 13 de junio de 2024 en la vivienda de Catalina Peña. Su nombre fue mencionado reiteradamente por Camila Ayelén Núñez en audiencias previas, lo que lo sitúa como un observador directo de los movimientos realizados hacia el naranjal, punto geográfico donde se perdió el rastro del menor de cinco años. Los magistrados buscan precisiones sobre la cronología exacta de las salidas y regresos de los adultos presentes en la finca durante aquella tarde.
En paralelo, la comparecencia de Roque Valeriano Noguera introduce un componente técnico y logístico al debate. Noguera no solo participó de los rastrillajes iniciales en la zona rural de 9 de Julio, sino que fue uno de los responsables del hallazgo de las huellas y del botín de fútbol que se convirtió en la principal prueba material de la instrucción. Su declaración es aguardada con expectativa por la defensa de Laudelina Peña, dado que Noguera posee un vínculo de afinidad con el imputado Antonio Benítez —su esposa, Marina Franco, es prima del detenido—. Fuentes del Ministerio Público Fiscal señalaron que el interrogatorio se centrará en las condiciones del hallazgo del calzado, buscando descartar o confirmar las sospechas sobre una posible plantación de pruebas para desviar la investigación original hacia la hipótesis de un extravío.
El desarrollo de las audiencias previas ha dejado un saldo de trece familiares directos que ya pasaron por el estrado, permitiendo al Tribunal reconstruir parcialmente la dinámica del almuerzo familiar. Sin embargo, persisten contradicciones sustanciales entre los relatos de los hermanos de Loan y los tíos procesados. Cristian Ramón Peña, hermano de la víctima, aportó un dato que la justicia federal investiga de forma paralela: la recepción de un mensaje intimidatorio durante las primeras 48 horas de búsqueda donde un desconocido le propuso “negociar” por el paradero del niño. Este elemento refuerza la línea de investigación vinculada a la trata de personas, desplazando la teoría del accidente que inicialmente intentó instalar la defensa técnica de algunos de los acusados en las etapas tempranas del proceso.
Contexto
La desaparición de Loan Danilo Peña ocurrió el 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal, Corrientes, tras un almuerzo en honor a San Antonio en la casa de su abuela Catalina. Lo que comenzó como una búsqueda de paradero por extravío derivó rápidamente en una causa federal por sustracción de menores y posible trata de personas, involucrando a funcionarios municipales, efectivos policiales y miembros del círculo familiar íntimo. Entre los detenidos más relevantes figuran el exmarino Carlos Pérez y su esposa Victoria Caillava, además del comisario Walter Maciel, acusado de encubrimiento y desvío de la investigación. La causa atravesó momentos de alta tensión política, incluyendo denuncias de presiones sobre los testigos y la intervención de figuras públicas de relevancia nacional.
Un antecedente crítico que sobrevuela esta octava audiencia es la declaración de Macarena Peña, hija de Laudelina, quien denunció ante la justicia que el anterior abogado de su madre, José Fernández Codazzi, intentó coaccionarlas para que sostuvieran la versión de un atropellamiento accidental. Según el testimonio de la joven, el letrado utilizó amenazas sobre posibles detenciones por parte de fuerzas federales y menciones a la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para forzar una confesión falsa. Este escenario de presuntas maniobras de encubrimiento es lo que obligó al Tribunal a citar también a la dirigente Elisa Carrió, luego de que esta hiciera públicas supuestas conversaciones con el gobernador Gustavo Valdés sobre la necesidad de “quebrar” a los imputados para resolver el caso.
Impacto
El resultado de estas testimoniales impacta directamente en la situación procesal de Laudelina Peña y Antonio Benítez, los dos imputados más comprometidos por la cercanía física al momento de la desaparición. Si el testimonio de Roque Noguera revela irregularidades en la preservación de la escena donde se encontró el botín, la acusación por sustracción podría verse alterada por vicios procesales. Por el contrario, si Diego Peña ratifica las inconsistencias en los horarios de salida hacia el naranjal, la ventana de tiempo para el secuestro del menor quedaría definitivamente establecida, cerrando el cerco sobre los adultos que formaron parte de la comitiva que abandonó la casa de la abuela Catalina.
Para la sociedad argentina y el sistema judicial, el caso Loan representa un punto de inflexión en los protocolos de búsqueda de menores y en la transparencia de las policías provinciales. La intervención de peritos privados como José Mazzei y las reconstrucciones paralelas realizadas por la querella han generado roces jurisdiccionales que el Tribunal intenta ordenar en esta etapa del juicio. Los operadores del mercado judicial coinciden en que la resolución de este debate oral marcará un precedente sobre cómo se abordan las redes de encubrimiento en zonas rurales donde el poder político y las fuerzas de seguridad locales suelen actuar con escaso control federal. La seguridad de los testigos protegidos y la integridad de la cadena de custodia de las pruebas materiales siguen siendo los ejes de mayor vulnerabilidad en el proceso.
El juicio continuará durante el resto de la semana con la inspección ocular solicitada por las defensas en el predio del naranjal y la declaración de peritos informáticos que analizaron los teléfonos celulares secuestrados. Se espera que, tras la finalización de la ronda de testigos familiares, el Tribunal fije fecha para las declaraciones indagatorias de los principales sospechosos, quienes hasta el momento han mantenido estrategias de defensa divergentes, incluyendo la presentación de anotaciones personales de Carlos Pérez donde se autodefine como un chivo expiatorio de la política correntina.