La Justicia de Córdoba investiga el hallazgo de los cuerpos de Natalia Delso, de 38 años, y Juan Galván, de 46, en una vivienda de Morteros, bajo la hipótesis de un femicidio seguido de suicidio ocurrido este lunes.
El descubrimiento tuvo lugar en una propiedad ubicada sobre la calle Beiró al 600, en el barrio Urquiza de la mencionada localidad cordobesa. Según indicaron fuentes de la Policía de Córdoba, el operativo se inició tras una denuncia radicada por los familiares de Delso, quienes manifestaron su preocupación ante la falta de respuestas de la mujer desde horas del mediodía. De acuerdo con los registros de la investigación, la víctima se había retirado de su domicilio particular cerca de las 10:00 con el compromiso de regresar pocas horas después, algo que nunca sucedió. Ante la incertidumbre, sus allegados se dirigieron a la casa de Galván, su ex pareja, donde ingresaron por una puerta trasera y se encontraron con la escena del crimen, dando aviso inmediato a las autoridades locales.
El fiscal de instrucción Francisco Payges, quien se encuentra a cargo de la causa, supervisó personalmente las tareas de la Policía Científica y el personal judicial en el lugar del hecho. Los peritajes preliminares sugieren que Delso habría fallecido a causa de un golpe contundente, mientras que Galván se habría quitado la vida posteriormente. Los investigadores confirmaron que, si bien no existían denuncias previas por violencia de género registradas específicamente por Delso contra Galván, el hombre presentaba un prontuario penal reciente vinculado a agresiones contra otras mujeres. La recolección de pruebas se extendió durante toda la tarde del lunes para asegurar cada indicio que permita reconstruir la mecánica del ataque y confirmar si existió la participación de terceros, posibilidad que por el momento parece descartada por los peritos forenses.
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron que se han ordenado las autopsias correspondientes para determinar con exactitud la data de muerte y el tipo de elemento utilizado en la agresión inicial. La conmoción en el barrio Urquiza es total, dado que los vecinos no reportaron haber escuchado gritos o disturbios durante la mañana del lunes, lo que refuerza la teoría de un ataque sorpresivo. Los efectivos policiales procedieron a preservar el perímetro de la calle Beiró para evitar la contaminación de la escena, mientras se tomaban testimonios a los familiares que realizaron el hallazgo. La fiscalía busca ahora determinar si hubo comunicaciones previas entre ambos que pudieran haber anticipado el desenlace o si existía algún tipo de hostigamiento que no hubiera llegado a la instancia de la denuncia formal ante las unidades judiciales de la zona.
Contexto
El perfil criminal de Juan Galván es un punto central en la investigación que lleva adelante el fiscal Payges. Según fuentes judiciales, el hombre de 46 años había recuperado su libertad recientemente tras cumplir una condena efectiva por delitos de lesiones graves calificadas y lesiones leves calificadas. Aquella causa, iniciada en el año 2022, tuvo como origen una serie de episodios de violencia física ejercidos contra una ex pareja anterior a Delso. Este antecedente penal confirma que Galván poseía un historial de agresiones en contextos de violencia de género, lo que coloca el foco de la discusión pública sobre el seguimiento de los internos que recuperan la libertad tras cumplir penas por este tipo de delitos específicos.
A pesar de este historial de violencia institucionalizada, en el vínculo particular con Natalia Delso no se habían activado las alarmas del sistema judicial. No existían órdenes de restricción de acercamiento vigentes ni botones antipánico asignados a la víctima en relación con Galván. Este vacío administrativo en cuanto a la protección de Delso ocurre en un marco donde la provincia de Córdoba ha registrado un incremento en la vigilancia de casos de alto riesgo, pero que en esta oportunidad no detectó la peligrosidad del agresor respecto a su nueva relación. La investigación penal de 2022 había incluido pruebas contundentes sobre la capacidad de daño de Galván, quien se encontraba bajo condiciones judiciales tras su salida de la unidad penitenciaria, las cuales están siendo revisadas minuciosamente por la Fiscalía de Morteros.
Impacto
Este caso reabre el debate sobre la eficacia de los controles post-penitenciarios en condenados por violencia de género en la provincia de Córdoba. El hecho de que un hombre con una condena reciente por lesiones calificadas haya podido cometer un femicidio poco después de salir de prisión pone en duda los protocolos de evaluación de riesgo y el acompañamiento de las víctimas potenciales. Organizaciones locales y observatorios de violencia de género han señalado que la falta de denuncias previas en la pareja actual no debería ser un atenuante para la vigilancia de un agresor ya identificado por el sistema penal como violento. El impacto social en Morteros ha generado una demanda de mayor presencia institucional y una revisión de cómo se comparten los antecedentes penales entre las distintas jurisdicciones judiciales.
Por otro lado, la tipificación de femicidio seguido de suicidio representa un desafío para el cierre de las causas penales, ya que la extinción de la acción penal por la muerte del imputado suele dejar a las familias de las víctimas sin un proceso judicial completo. Sin embargo, desde la fiscalía de Payges aseguran que la investigación continuará hasta agotar todas las instancias periciales para brindar certezas a los familiares de Natalia Delso. El impacto económico y psicológico en el núcleo familiar de la víctima, quien tenía 38 años, es otra de las aristas que las áreas de asistencia social de la municipalidad de Morteros están comenzando a abordar, mientras la comunidad se organiza para reclamar justicia y mayores medidas preventivas en la región de San Justo.
En los próximos días, los resultados de los estudios toxicológicos y las autopsias finales serán elevados al despacho del fiscal para dar un cierre técnico a la instrucción. Se espera que el análisis de los teléfonos celulares de ambos fallecidos arroje luz sobre las últimas horas de vida y si existieron amenazas que Delso no llegó a denunciar. La tensión permanece en la comunidad cordobesa mientras se aguarda por determinar si hubo fallas en el control de la libertad condicional de Galván que podrían haber evitado este trágico final en el barrio Urquiza.