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Hezbollah acepta frenar ataques contra Israel tras mediación de EE.UU.

El gobierno de Líbano confirmó que la organización Hezbollah aprobó una propuesta de alto el fuego recíproco con Israel, gestionada por la administración de Donald Trump para detener la escalada militar en Beirut.

Redacción El Capitán 1 de junio de 2026 6 min de lectura
Hezbollah acepta frenar ataques contra Israel tras mediación de EE.UU.
Foto: Infobae

El gobierno de Líbano confirmó este lunes que el grupo Hezbollah aceptó una propuesta para suspender sus ataques contra Israel a cambio del cese de las operaciones militares israelíes sobre los suburbios del sur de Beirut.

La información, transmitida oficialmente por la embajada libanesa en Washington, marca un punto de inflexión en la crisis regional tras semanas de bombardeos intensos. Según detallaron fuentes diplomáticas libanesas, el entendimiento contempla un cese de hostilidades mutuo que se extendería a todo el territorio del Líbano, buscando frenar la destrucción en los bastiones de la organización y garantizar la seguridad en el norte de Israel. La embajadora Nada Maawad comunicó que las autoridades en Beirut recibieron la ratificación de Hezbollah para avanzar con la iniciativa estadounidense, la cual establece que Israel debe interrumpir sus incursiones aéreas en la capital libanesa mientras la milicia detiene el lanzamiento de proyectiles y acciones ofensivas transfronterizas.

El anuncio se produjo en una jornada de alta actividad política en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino directamente para destrabar las negociaciones. De acuerdo con el reporte oficial de la delegación libanesa, Trump informó personalmente a la embajadora Maawad que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya otorgó su aprobación al esquema de tregua diseñado por la Casa Blanca. Tras esta comunicación, la diplomática trasladó los detalles al presidente libanés, Joseph Aoun, quien ha mantenido una postura de urgencia ante la necesidad de preservar canales de diálogo que eviten una guerra total. A pesar de este avance, la tensión en el terreno se mantuvo elevada durante las últimas horas, con advertencias de evacuación emitidas por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) para diversos sectores del sur de Beirut, áreas que el mando militar israelí identifica como centros operativos de la organización terrorista.

La situación humanitaria en la capital libanesa alcanzó niveles críticos antes de conocerse este principio de acuerdo. Cronistas en el lugar reportaron desplazamientos masivos de civiles que abandonaron los barrios periféricos a pie, en motocicletas y vehículos particulares tras las amenazas de nuevos bombardeos. El gobierno de Líbano sostiene que la ofensiva israelí ha generado una crisis de refugiados internos sin precedentes recientes, mientras que desde Jerusalén se insiste en que las operaciones son estrictamente preventivas para neutralizar la capacidad de fuego de Hezbollah. En este escenario, el primer ministro Netanyahu advirtió que Israel se reserva el derecho de actuar de forma unilateral si detecta que la organización incumple los términos del cese de fuego o continúa amenazando a la población civil en el norte de su territorio.

Contexto

Este nuevo intento de pacificación ocurre en un marco de fragilidad extrema, dado que el alto el fuego formal que regía desde abril de este año nunca logró consolidarse plenamente en la frontera. Durante los últimos meses, tanto Israel como Hezbollah se acusaron de violaciones sistemáticas a los compromisos previos, manteniendo un intercambio de fuego artillero y ataques con drones que impidieron el regreso de miles de evacuados a sus hogares en ambos lados de la línea de demarcación. La escalada actual se diferencia por la profundidad de los ataques israelíes en Beirut y la sofisticación de la respuesta de la milicia, lo que obligó a una intervención diplomática de mayor escala por parte de Washington para evitar un conflicto regional que involucre a otros actores estatales.

Las cifras del conflicto reflejan la magnitud de la confrontación que este acuerdo intenta detener. Según datos oficiales del Ministerio de Salud libanés y organismos internacionales, las hostilidades han dejado un saldo superior a las 3.400 personas fallecidas en Líbano, mientras que el número de desplazados internos supera el millón de habitantes. Del lado israelí, los ataques constantes desde el sur libanés han provocado víctimas fatales y daños estructurales severos en localidades fronterizas, forzando la evacuación de comunidades enteras que hoy dependen de la efectividad de este nuevo esquema de seguridad para retomar su vida cotidiana. El presidente Joseph Aoun calificó la situación reciente como una “agresión feroz”, aunque admitió que la vía negociada es la única salida viable para la supervivencia del Estado libanés.

Impacto

La aceptación de Hezbollah a los términos propuestos por Estados Unidos representa un cambio significativo en la dinámica de poder regional, ya que implica un reconocimiento implícito de la necesidad de una tregua ante el desgaste militar sufrido en sus bastiones urbanos. Para Israel, el éxito de este acuerdo significaría el cumplimiento de uno de sus objetivos estratégicos principales: el cese de los lanzamientos de cohetes que mantienen paralizada la actividad económica y social en el norte del país. No obstante, el impacto real dependerá de los mecanismos de verificación que se implementen, ya que la desconfianza entre las partes sigue siendo el principal obstáculo para una paz duradera en la zona de exclusión del río Litani.

En términos políticos, este movimiento fortalece la posición mediadora de la administración Trump en Medio Oriente, demostrando una capacidad de interlocución directa con el gobierno de Netanyahu y, de forma indirecta, con los sectores que responden a Hezbollah en Líbano. Para la población civil libanesa, el impacto inmediato es la posibilidad de detener el éxodo desde Beirut y comenzar la reconstrucción de infraestructura básica dañada por los bombardeos. Sin embargo, analistas militares advierten que la estabilidad es precaria y que cualquier incidente menor en la frontera podría reactivar el ciclo de represalias, dado que el armamento pesado de la organización terrorista permanece desplegado en gran parte del territorio sur.

Las conversaciones diplomáticas continuarán durante el resto de la semana con el objetivo de formalizar los detalles técnicos de la tregua. Se espera que representantes de ambos países participen en rondas de contacto adicionales para definir los límites geográficos exactos del cese de fuego y las garantías internacionales que respaldarán el proceso. La tensión sigue pendiente de la reacción de los mandos militares en el terreno, quienes deberán operativizar la orden de detener los ataques en un ambiente de máxima alerta. El próximo paso clave será la confirmación de una fecha y hora exacta para el inicio del silencio de armas total, un hito que la comunidad internacional observa como la última oportunidad para evitar un colapso humanitario mayor en la región.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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