Gran Hermano lideró el prime time del lunes con un pico de 10,5 puntos de rating en Telefe, durante una gala de eliminación que culminó con la salida de Leandro Nigro tras recibir el 60,1% de los votos negativos.
La emisión, conducida por Santiago del Moro, comenzó pasadas las 22:30 con un piso de 7,1 puntos de audiencia, una cifra que permitió al canal de las pelotas posicionarse rápidamente por encima de sus competidores directos. La atención del público se centró en la resolución de la denominada “placa planta”, una instancia donde siete participantes quedaron expuestos al voto del público tras 24 horas de votación positiva. Según datos de las empresas medidoras de audiencia, el programa logró retener el liderazgo a pesar de la fuerte competencia de las señales de cable, que transmitieron el encuentro entre Bélgica y Estados Unidos por el Mundial de Fútbol 2026. Los primeros salvados de la noche fueron Matías Hanssen con apenas el 1,6% de los votos, seguido por Sebastián Cola con el 2,4%, Mariela Prieto con el 3,4% y Juan Carlos “JC” López con el 5,3%. Finalmente, la decisión quedó entre Luana Fernández y Leandro Nigro, resultando este último el nuevo expulsado de la competencia.
En la vereda de enfrente, eltrece presentó una propuesta renovada con el programa de Mario Pergolini, “Otro día perdido”, que recibió la visita de la actriz Julieta Ortega. El ciclo alcanzó un pico de 4,4 puntos durante el monólogo inicial, momento en el que el conductor fue sorprendido con un regalo por su cumpleaños, logrando mantenerse en el segundo lugar de la franja horaria. Por su parte, la competencia por el tercer puesto mostró una paridad ajustada entre las señales de aire. El programa “BTV”, liderado por Beto Casella, registró una marca de 2 puntos con su resumen diario de noticias y espectáculos, mientras que el ciclo de entretenimientos “Bienvenidos a ganar”, con la conducción de Hernán Drago, se ubicó por debajo con 1,1 puntos. En América TV, el envío “Pasó en América” también cosechó 1,1 puntos, mientras que el servicio informativo “TL9 Denuncia” cerró la tabla con 0,7 puntos de rating, evidenciando una fragmentación del encendido en la televisión abierta.
La jornada también estuvo marcada por el regreso de Iván de Pineda a la pantalla de Telefe con “Pasapalabra”. Luego de un breve impasse debido a la transmisión de los partidos de la Copa del Mundo, el ciclo de entretenimientos retomó su lugar en la grilla liderando su franja con un pico de 7,9 puntos. En esta emisión participaron figuras como Sandra Mihanovich, Minerva Casero y Kevsho, quienes se enfrentaron al equipo integrado por Cae, Luchi Patrone y El Peipper. En simultáneo, eltrece apostó por “Es mi sueño”, el nuevo formato de Guido Kaczka que busca talentos musicales en todo el país. El programa, que cuenta con un jurado integrado por Abel Pintos, Jimena Barón, la “Mona” Jiménez y Joaquín Levinton, alcanzó una marca máxima de 5,6 puntos. La participante Micaela Barreto fue la figura destacada de la noche al interpretar “Aprendiz”, logrando el reconocimiento de los evaluadores y el avance hacia la etapa del “Palco del Ópera”.
Contexto
El escenario actual de la televisión argentina se encuentra profundamente condicionado por el desarrollo del Mundial de Fútbol FIFA 2026. Este evento deportivo ha alterado los hábitos de consumo y las estrategias de programación de los principales canales. Telefe, bajo la dirección de Federico Levrino, ha logrado capitalizar los derechos de transmisión de los partidos, alcanzando cifras extraordinarias como los 34,9 puntos de promedio obtenidos el viernes pasado durante la victoria de Argentina frente a Cabo Verde por 3 a 2. En esa misma jornada, la Televisión Pública también vio incrementados sus niveles de audiencia habituales, cosechando un promedio de 4,5 puntos. Esta dinámica obliga a los programas de entretenimiento y realities a ajustar sus contenidos para no perder relevancia frente a la cita mundialista, que históricamente absorbe el mayor porcentaje del encendido nacional.
La salida de Nenu López en la gala anterior ya había marcado una tendencia de cambio en las estrategias de los jugadores dentro de la casa de Gran Hermano. La formación de la “placa planta” fue una herramienta utilizada por la producción para dinamizar el juego y obligar a los participantes con perfiles más bajos a exponerse ante el público. Históricamente, el formato de voto positivo suele beneficiar a los personajes más disruptivos y perjudicar a aquellos que no logran generar un vínculo fuerte con la audiencia. Fuentes de la industria televisiva señalan que este tipo de placas son fundamentales para limpiar el casting de cara a las instancias finales del certamen, especialmente cuando la competencia externa, como el fútbol internacional, presiona por contenidos de alto impacto emocional y conflictivo.
Impacto
El desempeño de Gran Hermano durante esta gala confirma que el reality sigue siendo el producto más resiliente de la televisión abierta frente a eventos deportivos de magnitud global. Lograr un pico de 10,5 puntos en una noche donde el cable concentraba gran parte del interés por el partido entre Bélgica y Estados Unidos demuestra una fidelidad de audiencia que otros formatos no consiguen sostener. Para Telefe, estos números representan una garantía de estabilidad comercial, permitiendo mantener tarifas publicitarias elevadas en el prime time. Sin embargo, la brecha respecto a los números obtenidos durante los partidos de la Selección Argentina evidencia que el techo de la televisión generalista está hoy dictado por el fútbol, dejando al resto de la programación en una lucha por el segundo lugar de las preferencias masivas.
Para la competencia, especialmente para eltrece, los resultados de la jornada plantean la necesidad de fortalecer sus apuestas de producción propia. Si bien el programa de Guido Kaczka mantiene una base sólida superior a los 5 puntos, la distancia con el líder sigue siendo considerable. El impacto se extiende también a los programas de archivo y espectáculos como LAM y Bendita, que deben conformarse con disputar el tercer y cuarto puesto con cifras que oscilan entre los 1,6 y 2,8 puntos. Operadores del mercado publicitario indican que la fragmentación de la audiencia es cada vez más pronunciada, y que el éxito de un programa ya no se mide solo por su rating promedio, sino por su capacidad de generar conversación en redes sociales y plataformas digitales para compensar la fuga de espectadores hacia el streaming y el cable deportivo.
Hacia adelante, la producción de Gran Hermano deberá evaluar si mantiene la modalidad de votación positiva o si regresa al formato tradicional para evitar la salida de personajes que generan contenido. Con la eliminación de Leandro Nigro, el grupo de los denominados “plantas” ha recibido un mensaje directo del exterior, lo que podría derivar en una reconfiguración de las alianzas internas. La tensión ahora se traslada a la próxima gala de nominación, donde se espera que los participantes restantes abandonen sus posturas pasivas para asegurar su permanencia, mientras el canal continúa monitoreando el calendario del Mundial para evitar cruces directos con los partidos de eliminación directa que podrían licuar aún más el encendido de la pantalla chica.