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FIFA modifica el protocolo de himnos para el Mundial 2026

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó un nuevo formato para las ceremonias previas de los 104 partidos de la Copa del Mundo 2026, que incluirá a los 32 jugadores de cada plantel en el campo.

Redacción El Capitán 4 de junio de 2026 5 min de lectura
FIFA modifica el protocolo de himnos para el Mundial 2026
Foto: Olé

La FIFA implementará un cambio estructural en el protocolo de inicio de los partidos para el Mundial 2026, según confirmó su presidente Gianni Infantino, estableciendo que los 32 jugadores de cada plantel se ubiquen en el círculo central durante los himnos.

La medida, anunciada formalmente por la entidad madre del fútbol mundial, rompe con la tradición histórica de alinear únicamente a los once titulares frente a la tribuna principal. A partir del certamen que organizarán de forma conjunta Estados Unidos, México y Canadá, tanto los futbolistas que inicien el encuentro como aquellos que integren el banco de suplentes deberán ingresar al terreno de juego de manera simultánea. Los protagonistas se distribuirán a lo largo de las líneas que delimitan el círculo central, permitiendo que las dos delegaciones se posicionen frente a frente mientras suenan las canciones patrias. Esta disposición busca generar un contacto visual directo entre los competidores, una dinámica que hasta el momento no existía debido a la formación lineal orientada hacia los palcos oficiales y las cámaras de transmisión televisiva.

El plan operativo diseñado por la FIFA contempla además un despliegue escenográfico de 360 grados, orientado a mejorar la experiencia de los espectadores en los estadios de gran escala que albergarán la competencia. Según indicaron fuentes de la organización, se utilizarán banderas gigantes de cada nación que serán desplegadas en los laterales del campo, complementadas con nuevos arcos de entrada para los futbolistas y banderas de mano distribuidas entre el público. Infantino detalló que el objetivo es crear un momento de unidad y orgullo que involucre a todos los presentes, transformando la previa en un espectáculo inmersivo. La logística para coordinar a 32 jugadores por equipo, sumados al cuerpo arbitral y el personal de ceremonia, representará un desafío adicional para los coordinadores de campo en cada una de las sedes mundialistas.

Contexto

Este cambio en el protocolo se produce en el marco de la mayor expansión en la historia de las Copas del Mundo, ya que el torneo de 2026 será el primero en contar con 48 selecciones nacionales, superando el formato de 32 equipos vigente desde Francia 1998. La cantidad total de partidos ascenderá a 104, lo que obliga a la FIFA a estandarizar procesos que garanticen un alto impacto visual y comercial en cada transmisión. Históricamente, las ceremonias previas han sido sobrias y centradas exclusivamente en los protagonistas activos, pero la tendencia actual de la entidad busca acercarse a los modelos de espectáculos deportivos masivos de Norteamérica, como el Super Bowl de la NFL o las finales de la NBA, donde la previa tiene un peso específico similar al del juego mismo.

La elección de las sedes y la infraestructura disponible en estadios como el Azteca en México, el SoFi Stadium en Los Ángeles o el MetLife Stadium en Nueva Jersey, permite la implementación de estas tecnologías visuales y despliegues de banderas de gran tamaño que en ediciones anteriores eran limitados por cuestiones de espacio o diseño arquitectónico. Además, la confirmación de figuras internacionales para los shows de apertura, como es el caso de la artista colombiana Shakira para el evento inaugural que enfrentará a México y Sudáfrica, refuerza la intención de la FIFA de convertir cada jornada en un evento de entretenimiento global que trascienda lo estrictamente deportivo. La última gran modificación reglamentaria en las previas había sido la introducción del protocolo de Fair Play y el saludo obligatorio entre capitanes y árbitros, que ahora quedará integrado en este nuevo esquema circular.

Impacto

La decisión de incluir a los 32 jugadores en el campo de juego tiene consecuencias directas tanto en la dinámica de los planteles como en la gestión de los tiempos de transmisión. Para los entrenadores, esto implica una alteración en la rutina de calentamiento y concentración final, ya que los suplentes deberán estar listos y uniformados para la ceremonia oficial mucho antes de lo habitual. Desde el punto de vista comercial, la FIFA busca maximizar la exposición de todas las figuras de cada selección, entendiendo que muchos jugadores de renombre que podrían no ser titulares generan un atractivo masivo para las marcas y los aficionados. La disposición frente a frente en el círculo central también pretende elevar la tensión competitiva y el simbolismo del respeto mutuo antes del pitazo inicial.

Para los organizadores locales, el impacto se traduce en una mayor complejidad técnica. El despliegue de banderas de 360 grados y la coordinación de los nuevos elementos visuales requieren ensayos precisos y una cantidad superior de personal en el campo de juego minutos antes del inicio. Según analistas del mercado deportivo, este rediseño de la ceremonia previa es una respuesta directa a la necesidad de retener la atención de las audiencias digitales, ofreciendo ángulos de cámara inéditos y momentos de alta carga emocional que son fácilmente viralizables en redes sociales. La inclusión de los 32 protagonistas asegura que ninguna estrella quede fuera de la foto oficial del inicio del partido, protegiendo así el valor de mercado de las plantillas más cotizadas del mundo.

El próximo paso para la FIFA será realizar pruebas piloto de este formato en torneos continentales o partidos amistosos de alto perfil antes del inicio formal de la Copa del Mundo en junio de 2026. La expectativa está puesta en cómo reaccionarán las federaciones nacionales ante la obligación de movilizar a todo el plantel al campo, una medida que podría generar resistencia en cuerpos técnicos que prefieren mantener a los suplentes en el banco para evitar distracciones. Sin embargo, la directiva de Infantino es clara: el Mundial 2026 debe ser un quiebre estético y funcional que defina el futuro de las competencias internacionales bajo el mando de la actual gestión en Zurich.

Fuente: Olé

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Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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