Tomás Etcheverry derrotó este viernes a Mariano Navone por 6-4, 6-4 y 6-3 en el US Open, logrando su clasificación a los octavos de final tras dos horas y 26 minutos de juego en el cemento de Nueva York.
El triunfo del platense, actual número 32 del ranking mundial, se cimentó en una solidez notable desde el servicio y una agresividad controlada en los peloteos largos que caracterizaron el encuentro en la cancha 11. Según registros oficiales de la ATP, Etcheverry logró capitalizar los momentos críticos del partido, especialmente en el cierre de cada set, donde su precisión superó a la resistencia de Navone. Con este resultado, el jugador de 27 años se asegura un ascenso virtual al puesto 28 del escalafón internacional, marcando su mejor desempeño histórico en el certamen estadounidense. El próximo desafío para el argentino será el local Alex Michelsen, número 46 del mundo, quien viene de eliminar al español Daniel Mérida en sets corridos.
Durante el desarrollo del encuentro, la paridad fue la norma hasta los tramos finales de cada parcial. En el primer set, ambos jugadores mantuvieron sus servicios con firmeza hasta el noveno game, donde Etcheverry debió salvar una situación comprometida antes de quebrar el saque de Navone en la única oportunidad que se presentó, cerrando el parcial en 49 minutos. El segundo set mostró una dinámica similar, aunque Navone logró quebrar primero en el quinto juego. Sin embargo, la ventaja fue efímera; Etcheverry recuperó el break de inmediato y volvió a golpear en el 5-4 para llevarse la manga. En el tercer set, un quiebre en el octavo juego tras un punto que rozó la faja le permitió al platense sacar para partido y cerrar el duelo con un contundente game en cero.
Tras la victoria, Etcheverry destacó la complejidad emocional de enfrentar a un compatriota y amigo en una instancia tan relevante. Según declaraciones recogidas por la transmisión oficial, el tenista explicó que buscaba desde hacía tiempo alcanzar la segunda semana de un Grand Slam y que la presencia de su padre en las tribunas, quien atraviesa una situación personal delicada, funcionó como un motor anímico fundamental. El jugador recordó sus inicios en los torneos nacionales y el esfuerzo familiar para viajar en auto, contrastando aquellos años con su realidad actual en la élite del tenis mundial. La estrategia, definida por el ganador como una partida de ajedrez táctico, requirió una paciencia extrema para desarticular el juego defensivo de su rival.
Contexto
La llegada de Tomás Etcheverry a este US Open estuvo marcada por la incertidumbre y una racha negativa de resultados en la gira previa de cemento norteamericana. El platense había acumulado tres derrotas consecutivas en las primeras rondas de los torneos de Washington, Montreal y Cincinnati, lo que generó dudas sobre su adaptación a la superficie rápida tras la temporada de polvo de ladrillo. Además, esta baja en el rendimiento derivó en su exclusión de la convocatoria realizada por el capitán Javier Frana para la próxima serie de Copa Davis, donde Argentina enfrentará a Turquía en la ciudad de Neuquén los días 19 y 20 de septiembre.
Por el lado de Mariano Navone, el torneo representó una confirmación de su crecimiento en el circuito mayor. El joven de 9 de Julio venía de protagonizar la mayor sorpresa de la primera ronda al eliminar al serbio Novak Djokovic, defensor del título, y posteriormente superar al italiano Matteo Berrettini, ex finalista de Wimbledon. A pesar de la derrota ante Etcheverry, el historial entre ambos favorece ampliamente al platense, quien ya le había ganado en un torneo Future en 2019 y en el Challenger de Montevideo en 2022. Esta fue la primera vez que se cruzaron en el cuadro principal de un Grand Slam, consolidando a ambos como las raquetas más competitivas de la nueva camada argentina en superficies rápidas.
Impacto
El avance de Etcheverry a los octavos de final tiene un impacto directo en la distribución de puntos y premios del tenis nacional. Con su ingreso a la segunda semana, el platense no solo mejora su posición en el ranking ATP, acercándose a su mejor marca histórica, sino que también garantiza la presencia argentina en las instancias decisivas del torneo más importante de América. Este resultado alivia la presión sobre el equipo de desarrollo de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), que busca referentes sólidos en superficies que históricamente han sido esquivas para los jugadores formados en canchas de arcilla.
Para Mariano Navone, aunque la eliminación resulta dolorosa, el desempeño en Nueva York le permitirá escalar hasta el puesto 42 del ranking mundial. Los analistas del circuito destacan que su capacidad para competir de igual a igual contra jugadores del top 10 y ex campeones demuestra que su juego ha evolucionado más allá del polvo de ladrillo. La derrota ante Etcheverry deja a Francisco Cerúndolo como el otro único representante nacional en el cuadro de singles masculinos, quien deberá enfrentar al estadounidense Taylor Fritz, décimo preclasificado, en un duelo que definirá si Argentina logra meter a dos jugadores entre los mejores dieciséis del torneo.
El próximo compromiso de Etcheverry ante Alex Michelsen está programado para la jornada del domingo, en un horario a confirmar por la organización de la USTA. El historial reciente muestra una curiosidad: Michelsen se entrenó con el argentino durante los últimos dos días previos al inicio de la competencia, lo que añade un componente de conocimiento mutuo a la táctica del partido. El ganador de ese cruce se meterá en los cuartos de final, una instancia que Etcheverry ya conoce tras su gran actuación en Roland Garros, pero que buscará conquistar por primera vez sobre cemento para consolidar su estatus de jugador todoterreno.