ECONOMÍA

El mercado automotor argentino registra un avance histórico de las marcas chinas en mayo

Las automotrices de origen chino alcanzaron una participación del 10,2% en los patentamientos de abril, impulsadas por la apertura importadora y beneficios fiscales para vehículos electrificados.

Redacción El Capitán 23 de mayo de 2026 6 min de lectura
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Foto: La Nación

Las marcas chinas alcanzaron una participación récord del 10,2% sobre el total de patentamientos en Argentina durante abril, consolidando su presencia en el mercado local mediante una oferta agresiva de vehículos electrificados y nuevos lanzamientos comerciales.

De acuerdo con los datos suministrados por operadores del mercado y registros oficiales, durante el mes de abril se patentaron un total de 47.564 vehículos en todo el territorio nacional. De esa cifra, más de 4.800 unidades correspondieron a terminales de origen chino, un volumen que marca un punto de inflexión para fabricantes que hasta hace dos años mantenían una presencia marginal. La firma BYD se posicionó como el líder indiscutido del segmento con .1701 unidades comercializadas, seguida por BAIC con 933, Chery con 586, Haval con 458 y MG con 345 patentamientos. Este crecimiento se sustenta en una estrategia que combina precios competitivos con un nivel de equipamiento tecnológico que, en muchos casos, supera la oferta de las terminales tradicionales radicadas en la región, especialmente en lo que respecta a motorizaciones híbridas y eléctricas.

La oferta actual en los concesionarios muestra una dispersión de precios y modelos que abarca desde vehículos urbanos accesibles hasta SUVs de lujo y pickups de trabajo. En el segmento de entrada, el JMEV Easy 3 se posiciona como una de las opciones más económicas a US$ 18.900, mientras que en el extremo opuesto, el deportivo MG Cyberster alcanza los US$ 130.000. Marcas como Haval despliegan una gama que incluye el Jolion (desde US$ 28.990 hasta US$ 33.000) y el H6 en versiones que llegan a los US$ 44.400. Por su parte, BYD apuesta fuerte al segmento eléctrico con el Dolphin Mini (desde US$ 22.990), el Yuan Pro (hasta US$ 30.990) y la pickup Shark DMO a US$ 59.990. Otras firmas como Jetour ofrecen el X50 a US$ 26.600 y el T2 a US$ 54.900, mientras que BAIC mantiene una cartera diversa que incluye desde el X35 (US$ 25.500) hasta el imponente BJ60 Mild Hybrid de US$ 78.600.

El desembarco de nuevas marcas continúa ampliando el abanico de opciones para el consumidor argentino. Recientemente se oficializó la llegada de Dongfeng, que inicia sus operaciones con los modelos Box (US$ 29.700), Mage (US$ 34.400) y Huge (US$ 36.700). Asimismo, Lynk & Co ingresó al país con sus SUVs 01, 06 y 08, con valores que oscilan entre los US$ 32.800 y los US$ 63.200. En el rubro de utilitarios, Maxus presentó la eTerron 4×4 Flagship a US$ 80.600, sumándose a su línea de pickups T60 y T90. Otras marcas con presencia activa incluyen a JAC, con modelos como el S2 (US$ 20.900) y la pickup T9 (US$ 38.500); Foton, con la línea Tunland que llega hasta los $73.739.750 en su versión V9; y firmas como Arcfox, Skywell y DFSK, que refuerzan la oferta de SUVs y vehículos de pasajeros con precios que promedian los US$ 35.000.

Contexto

El auge de las automotrices chinas en Argentina no es un evento aislado, sino el resultado de una política de apertura comercial y un cambio en la normativa de importación de vehículos extrazona. Según fuentes del sector industrial, el factor determinante ha sido el régimen especial que permite importar hasta 50.000 unidades electrificadas por año con beneficios arancelarios. Este esquema exceptúa a los vehículos que cumplen ciertos requisitos técnicos y un valor FOB máximo de US$ 16.000 del pago del arancel del 35% que habitualmente grava a los productos fabricados fuera del Mercosur o de países con acuerdos comerciales bilaterales. Esta ventaja impositiva permitió que modelos como el Ora 03 (US$ 31.000) o el MG3 HEV (desde US$ 23.500) lleguen al mercado con precios altamente competitivos frente a la producción nacional o regional.

Históricamente, las marcas chinas enfrentaron barreras de percepción relacionadas con la calidad y la disponibilidad de repuestos. Sin embargo, desde 2024, la estrategia de estas compañías viró hacia la consolidación de redes de servicios oficiales y la introducción de marcas de alta gama como Tank (con el modelo 300 a US$ 51.900) o Geely (con el EX5 a US$ 34.800). La maduración del mercado chino, que hoy lidera la producción mundial de baterías y software automotriz, le ha permitido a estas empresas ofrecer ciclos de actualización de producto mucho más rápidos que los de las terminales tradicionales, capturando a un público joven interesado en la conectividad y la movilidad sustentable.

Impacto

La consolidación de este bloque de marcas genera una presión directa sobre las terminales radicadas en Argentina y Brasil. La competencia ya no se limita al precio, sino que se desplaza hacia la tecnología de propulsión. Con una oferta de híbridos enchufables (PHEV) como el Changan CS55 Plus (US$ 32.000) o el GAC Emkoo HEV (US$ 33.800), las marcas chinas están ocupando nichos que las automotrices tradicionales aún no han logrado cubrir con producción local. Esto obliga a las fábricas nacionales a acelerar sus planes de inversión en electrificación para no perder cuota de mercado en los segmentos de SUVs y pickups, donde la llegada de modelos como la Rely R8 (desde US$ 32.000) o la Foton Tunland V7 MHEV (US$ 54.500) plantea un nuevo escenario de rivalidad.

Para el consumidor, el impacto se traduce en una mayor variedad de opciones y una transparencia de precios en dólares que facilita la comparación entre segmentos. La entrada de jugadores especializados como Forthing, con el Friday EREV Luxury a US$ 37.855, o Kaiyi, con el X7 Hybrid a US$ 35.000, diversifica el riesgo y fomenta una mejora en las condiciones de garantía y posventa. No obstante, analistas del sector advierten que el crecimiento sostenido dependerá de la estabilidad de las reglas de juego para la importación y de la capacidad de estas nuevas marcas para establecer un valor de reventa sólido en el mercado del usado, un desafío pendiente para las firmas que recién inician su camino en el país.

Hacia el segundo semestre de 2026, se espera que la participación de las marcas chinas continúe en ascenso, especialmente con la llegada de nuevas unidades de JAC (como el E30X a US$ 30.500) y la expansión de la red de carga para eléctricos. El próximo hito del sector será la revisión de los cupos de importación por parte del Gobierno, una decisión que determinará si el techo del 10% de mercado es una coyuntura o el nuevo piso de la industria automotriz argentina.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

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