El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabezará esta semana una serie de reuniones con gobernadores en la Casa Rosada para asegurar los respaldos legislativos necesarios ante el tratamiento de reformas estructurales en el Congreso de la Nación.
La administración de Javier Milei ingresó en una fase de reordenamiento político tras la asunción de Santilli en la Jefatura de Gabinete, un movimiento que busca profesionalizar el nexo entre el Poder Ejecutivo y las provincias. Según fuentes de la Secretaría de Interior, el objetivo inmediato es consolidar una mayoría que permita sancionar la modificación de la ley de Zonas Frías, iniciativa que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. El proyecto pretende retrotraer el esquema de subsidios al gas a los parámetros previos a 2021, limitando el beneficio a la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la Puna. Esta medida implicaría la quita de subsidios directos en diversas localidades de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, San Juan, San Luis, Salta, Jujuy y La Rioja, donde solo se mantendría un descuento del 30% para los sectores de mayor vulnerabilidad social.
El cronograma oficial marca el acto del 9 de julio en Tucumán como el punto de inflexión para esta nueva etapa de negociación. El gobernador anfitrión, Osvaldo Jaldo, extendió invitaciones a los 23 mandatarios restantes y a la cúpula del Ejecutivo nacional. Previo a este evento, Santilli mantuvo encuentros estratégicos con figuras de peso regional como Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdez (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Jorge Macri (CABA) e Ignacio Torres (Chubut). La intención del oficialismo es replicar la coalición parlamentaria que funcionó en la Cámara Baja, aunque desde los despachos provinciales advierten que los acuerdos todavía no están cerrados y que la dinámica legislativa se verá ralentizada por el receso invernal y la atención pública dispersa por la competencia de la Selección Argentina en el certamen internacional.
Contexto
La actual configuración del mapa político responde a la necesidad del Poder Ejecutivo de dotar de previsibilidad fiscal a las cuentas públicas, un eje central del programa económico de Milei. La ley de Zonas Frías, modificada durante la gestión del Frente de Todos en 2021, amplió el universo de beneficiarios de subsidios energéticos a zonas que, según los informes técnicos de la Secretaría de Energía, no presentan condiciones climáticas extremas que justifiquen el gasto estatal. Esta dispersión de recursos es vista por el Ministerio de Economía como una ineficiencia que debe corregirse para alcanzar el superávit financiero. Por otro lado, la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete representa un cambio de estilo respecto a su antecesor, priorizando una mesa política más amplia y un contacto directo con los jefes de bloque en el Senado, donde el oficialismo enfrenta su mayor desafío numérico.
A este escenario se suma la presión por la reforma electoral. El Gobierno ha puesto sobre la mesa la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la ampliación de la inocencia fiscal. Sin embargo, la resistencia de varios bloques aliados ha forzado a la Casa Rosada a considerar alternativas intermedias. Entre las opciones que se barajan en los pasillos del Congreso figura la posibilidad de convertir las PASO en optativas o la implementación de “listas colectoras” para las elecciones generales. Esta última propuesta, impulsada originalmente por sectores del radicalismo hace aproximadamente dos meses, permitiría a los gobernadores dirimir internas locales mientras mantienen la libertad de adherir a un candidato presidencial común, evitando fracturas que debiliten sus estructuras territoriales frente al avance libertario.
Impacto
La resolución de estas negociaciones tendrá un impacto directo en el bolsillo de los usuarios residenciales y en la arquitectura electoral de 2025. De aprobarse la reforma energética, miles de hogares en el centro y norte del país verán un incremento significativo en sus facturas de gas al perder el subsidio por zona fría, lo que podría generar tensiones sociales en distritos clave como Córdoba y el interior bonaerense. Para los gobernadores, el costo político de acompañar esta medida es alto, por lo que exigen a cambio compensaciones en transferencias directas o la reactivación de obras públicas nacionales que se encuentran paralizadas desde el inicio del mandato de Milei. La viabilidad del plan fiscal del Gobierno depende, en gran medida, de que estas provincias acepten el recorte de beneficios regionales a cambio de estabilidad macroeconómica.
En el plano institucional, la eliminación o modificación de las PASO alteraría las reglas de juego para todos los partidos políticos. Para el oficialismo, representa la oportunidad de simplificar el proceso electoral y reducir el gasto público, mientras que para la oposición dialoguista es una herramienta de supervivencia interna. La capacidad de Santilli para articular estos intereses contrapuestos determinará si el Gobierno logra llegar a la segunda mitad del año con las leyes fundamentales sancionadas o si deberá enfrentar un bloqueo legislativo persistente. Operadores del mercado financiero siguen de cerca estas conversaciones, entendiendo que la gobernabilidad y la capacidad de implementar reformas estructurales son los principales indicadores de confianza para la inversión extranjera en sectores estratégicos como la energía y la minería.
El próximo miércoles a las 17:00, la mesa política del oficialismo se reunirá para terminar de pulir la estrategia que llevarán a Tucumán. Se espera que tras la vigilia del 9 de julio, el Poder Ejecutivo envíe señales claras sobre las concesiones que está dispuesto a realizar en materia de coparticipación y subsidios para destrabar el paquete de reformas. La atención se centra ahora en la respuesta de los mandatarios de la zona núcleo, quienes poseen la llave para habilitar el quórum en la Cámara Alta y definir el rumbo de la agenda legislativa del segundo semestre.