POLÍTICA

D’Onofrio analizó la gestión de Milei y rechazó las SAD en el fútbol

El expresidente de River Plate elogió el programa económico técnico del Gobierno nacional, aunque advirtió sobre la falta de distribución social y ratificó su postura contra las Sociedades Anónimas Deportivas.

Redacción El Capitán 22 de junio de 2026 6 min de lectura
D’Onofrio analizó la gestión de Milei y rechazó las SAD en el fútbol
Foto: Infobae

Rodolfo D’Onofrio, expresidente de River Plate, analizó la gestión económica de Javier Milei durante una entrevista con Fernando Marín, donde destacó el rigor técnico del programa oficial pero cuestionó la falta de derrame hacia los sectores vulnerables.

El exdirigente deportivo y empresario del sector asegurador sostuvo que, si bien el diseño macroeconómico actual presenta aspectos que calificó como técnicamente sólidos, existe una desconexión entre los indicadores financieros y la realidad social de la población. Según fuentes cercanas al entorno del exmandatario millonario, su visión combina una aprobación de la disciplina fiscal con una preocupación creciente por la sostenibilidad del ajuste en los estratos más bajos de la pirámide socioeconómica. D’Onofrio enfatizó que el éxito de un plan técnico no puede medirse únicamente por variables de pizarrón, sino por su capacidad de integrarse a un esquema de consumo y bienestar general que hoy, bajo su óptica, se encuentra en una fase de tensión extrema. Esta postura refleja un equilibrio entre su perfil empresarial y su histórica vinculación con la gestión de instituciones civiles de base social amplia.

En el plano estrictamente deportivo y político-institucional, D’Onofrio se posicionó de manera tajante frente a uno de los debates más intensos que atraviesa la agenda de la Casa Rosada: la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). El ex titular de River Plate ratificó su defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro, argumentando que los clubes en Argentina cumplen una función social que excede la rentabilidad financiera. De acuerdo con operadores del ámbito deportivo, esta declaración refuerza el bloque de dirigentes que se oponen a la desregulación propuesta por el Poder Ejecutivo mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23. Para el exdirigente, la identidad de los clubes pertenece a sus socios y cualquier intento de transformación en sociedades de capital privado pondría en riesgo el tejido social que estas instituciones sostienen en barrios y ciudades de todo el país.

Durante el encuentro, que se extendió por más de una hora, el empresario también abordó aspectos de su vida personal, confirmando la estabilidad de su relación con Zulemita Menem y reflexionando sobre su trayectoria de más de cincuenta años en el sector privado y deportivo. D’Onofrio utilizó su experiencia al frente de una de las instituciones más grandes de América Latina para trazar paralelismos con la administración pública, señalando que la gestión de expectativas es tan crucial como la gestión de recursos. En este sentido, fuentes del sector consultor indicaron que las palabras de D’Onofrio resuenan como una advertencia desde un sector del establishment que, aunque apoya el rumbo de mercado, teme por la cohesión social a mediano plazo si no se activan mecanismos de contención más robustos frente a la inflación y la caída del poder adquisitivo.

Contexto

La irrupción de Rodolfo D’Onofrio en el debate público ocurre en un momento de reconfiguración de fuerzas dentro del fútbol argentino y de una consolidación del esquema de ajuste fiscal del Gobierno nacional. Cabe recordar que, durante su presidencia en River Plate entre 2013 y 2021, el club obtuvo 11 títulos, incluyendo dos Copas Libertadores, lo que le otorgó un capital político y una voz de peso en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Su gestión se caracterizó por un saneamiento financiero y una modernización institucional que, paradójicamente, es utilizada por algunos defensores de las SAD como ejemplo de eficiencia, aunque él mismo se encargue de aclarar que esos resultados se lograron bajo el formato de asociación civil. Este antecedente es clave para entender por qué su crítica al modelo privatizador de Milei tiene un impacto directo en la interna de los clubes.

Por otro lado, el contexto económico nacional muestra una inflación que, si bien ha iniciado un sendero de desaceleración técnica según los datos del INDEC, todavía impacta con dureza en los niveles de pobreza, que superan el 50% de la población. El Gobierno ha centrado su estrategia en el superávit fiscal financiero y la absorción de liquidez, medidas que D’Onofrio reconoce como necesarias desde el punto de vista contable pero insuficientes desde la perspectiva humana. La relación del empresario con el mundo de la política no es nueva; su nombre ha circulado en diversas oportunidades como posible candidato o referente de espacios de centro, lo que otorga a sus declaraciones una dimensión que trasciende lo deportivo para insertarse en la discusión sobre el modelo de país que propone la administración de La Libertad Avanza.

Impacto

Las declaraciones de D’Onofrio generan un impacto inmediato en dos frentes diferenciados: el político-económico y el institucional-deportivo. En el primer caso, sus palabras exponen una grieta dentro del círculo de empresarios que inicialmente dieron un cheque en blanco a la gestión de Milei. Al cuestionar la falta de derrame, D’Onofrio se convierte en el portavoz de una inquietud latente en el sector productivo y de servicios: la duda sobre cuándo la estabilización macroeconómica se traducirá en una reactivación del mercado interno. Según analistas del mercado, este tipo de críticas provenientes de figuras no alineadas con el kirchnerismo obligan al Ministerio de Economía a revisar sus proyecciones de consumo para el segundo semestre del año, ante el riesgo de que la recesión se profundice más de lo previsto.

En el ámbito del fútbol, su rechazo a las SAD fortalece la postura de Claudio “Chiqui” Tapia y la conducción actual de la AFA, que mantiene un litigio judicial y político con el Gobierno por la validez de los artículos del DNU que habilitan el ingreso de capitales privados. Al ser D’Onofrio una figura de prestigio internacional y con vínculos estrechos con la FIFA y la CONMEBOL, su negativa a la privatización de los clubes debilita el argumento oficialista que sostiene que el modelo actual está agotado. La resistencia de los socios, sumada al respaldo de dirigentes de su talla, plantea un escenario de conflicto judicial prolongado que podría frenar las inversiones extranjeras que el Gobierno esperaba atraer hacia el fútbol local en el corto plazo.

Hacia adelante, el posicionamiento de D’Onofrio sugiere un posible rol más activo en la construcción de una alternativa política que combine el rigor fiscal con una agenda de desarrollo social. Mientras el Gobierno nacional intenta acelerar la transformación del fútbol y profundizar el ajuste, figuras con alto nivel de conocimiento público como el expresidente de River comienzan a marcar límites éticos y operativos. La tensión pendiente radica en si el Poder Ejecutivo logrará mostrar resultados tangibles en la economía real antes de que el malestar social, advertido por referentes de diversos sectores, erosione el consenso que todavía mantiene una parte importante de la ciudadanía sobre el rumbo técnico del país.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

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