La División Unidad de Seguridad Hospitalaria detuvo este viernes a un hombre de 34 años en el Hospital Julio C. Perrando de Resistencia, Chaco, tras el robo de ropa de recién nacidos y abrigos pertenecientes a madres internadas.
El operativo policial se inició cerca de la medianoche luego de que el personal médico del Anexo de Maternidad alertara sobre la desaparición de diversas pertenencias. Según informaron fuentes de la fuerza provincial, dos mujeres que se encuentran cursando su internación postparto denunciaron que, tras haber lavado ropa de sus hijos y dejarla secar en un sector interno del pabellón durante la tarde, constataron el faltante de los elementos al regresar. Entre los objetos sustraídos se detallaron una campera inflable de color rojo, una campera de polar verde y múltiples prendas pequeñas destinadas a bebés recién nacidos. La situación generó una inmediata respuesta de los efectivos asignados a la vigilancia del predio sanitario, quienes procedieron a realizar un relevamiento de las cámaras de seguridad para identificar al responsable del ilícito en un área de alta vulnerabilidad social y sanitaria.
La investigación preliminar, basada en el análisis del material fílmico del estacionamiento ubicado sobre la calle Olazábal, permitió identificar a un sospechoso con antecedentes previos por delitos contra la propiedad dentro del mismo establecimiento. Con los datos fisonómicos obtenidos, los agentes desplegaron un operativo cerrojo en los alrededores del predio hospitalario que culminó con la aprehensión del individuo de 34 años. A pesar de que la requisa personal no permitió recuperar los artículos robados en el momento de la detención, la Fiscalía de Investigación Penal N°13, a cargo de las actuaciones, ordenó que el hombre permanezca detenido bajo la carátula de supuesto hurto. Los investigadores sospechan que las prendas pudieron haber sido entregadas a un tercero o descartadas en las inmediaciones antes de la captura, por lo que las diligencias continúan activas para intentar restituir los bienes a las madres afectadas.
En paralelo a este hecho, la seguridad del hospital debió intervenir en un episodio de violencia ocurrido apenas una hora antes, alrededor de las 23:50 del jueves. Un grupo de personas protagonizó una gresca en las cercanías del Triage externo, intercambiando insultos y agresiones físicas que pusieron en riesgo la integridad de los pacientes que esperaban atención de guardia. Al arribar el personal policial, la mayoría de los involucrados se dispersó, pero un hombre de 22 años y una mujer de 30 persistieron en su actitud hostil, intentando agredir a los uniformados y a los transeúntes. Ambos fueron demorados por infracción al artículo 60 de la Ley Provincial N°850-J, que regula las contravenciones por disturbios en la vía pública, y quedaron a disposición del Juzgado de Faltas antes de recuperar la libertad supeditada a la causa.
Contexto
El Hospital Julio C. Perrando es el centro de salud de mayor complejidad de la provincia del Chaco y recibe diariamente a miles de personas de todo el territorio regional. Los incidentes de inseguridad en sus predios no son hechos aislados; de acuerdo con registros de la Unidad de Seguridad Hospitalaria, el establecimiento ha sido escenario de diversos hurtos y altercados en los últimos meses, lo que motivó el refuerzo de la presencia policial permanente. La vulnerabilidad de los sectores de Maternidad y Pediatría es una preocupación constante para las autoridades sanitarias, dado que las familias internadas suelen permanecer largas jornadas en el lugar, muchas veces en condiciones de precariedad, lo que facilita el accionar de delincuentes que aprovechan los descuidos en las áreas comunes de lavado o descanso.
Históricamente, la seguridad en los hospitales públicos argentinos enfrenta el desafío de equilibrar el libre acceso a la salud con la protección de los bienes de los pacientes. En el caso del Chaco, la implementación de sistemas de videovigilancia en los estacionamientos y accesos principales ha sido una herramienta clave para identificar a sujetos que, como el detenido de 34 años, poseen un historial de ingresos y egresos del sistema penal por delitos menores. Fuentes institucionales del Ministerio de Seguridad provincial indicaron que la reincidencia de estos actores dentro de los predios públicos es un factor crítico que complica la prevención, ya que conocen los movimientos internos del personal y los horarios de menor vigilancia en los pabellones de internación.
Impacto
El robo de ropa de bebé y abrigos a madres internadas tiene un impacto que trasciende lo económico, afectando directamente la estabilidad emocional de pacientes que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad postparto. Para muchas de estas familias, la pérdida de prendas básicas representa una complicación logística grave, considerando que el Hospital Perrando atiende a sectores de la población con recursos limitados que dependen de estas donaciones o compras familiares para el cuidado de los recién nacidos. El hecho de que el robo ocurriera dentro de un sector destinado al cuidado maternal resalta una falla en los protocolos de control interno que las autoridades del hospital y la policía ahora buscan subsanar mediante una mayor articulación de los recorridos preventivos.
Desde el punto de vista operativo, la detención del sospechoso y la intervención en los disturbios previos subrayan la necesidad de un esquema de seguridad integral que no solo se limite a la vigilancia de los accesos, sino que incluya una presencia activa en los pasillos y zonas de servicios. Operadores del sistema de salud chaqueño señalaron que este tipo de incidentes genera un clima de desconfianza y tensión entre el personal médico y los familiares de los pacientes, lo que puede derivar en nuevos focos de conflicto si no se garantiza un entorno seguro. La respuesta judicial, a través de la Fiscalía N°13, busca sentar un precedente de tolerancia cero ante delitos cometidos dentro de instituciones públicas esenciales, priorizando la protección de los derechos de los ciudadanos más desprotegidos.
Hacia adelante, la justicia provincial espera los resultados de las nuevas pericias sobre las cámaras de seguridad para determinar si el detenido contó con la complicidad de otras personas para retirar las prendas del hospital. Se prevé que en las próximas 48 horas se realice la audiencia de imputación formal, mientras que la dirección del Hospital Perrando evalúa restringir el acceso a ciertas áreas de lavado y secado para que queden bajo supervisión directa del personal de enfermería o seguridad privada. La tensión en el centro médico permanece latente mientras se refuerzan las guardias nocturnas para evitar que se repitan los disturbios en la zona de guardia externa.