La Policía de la Ciudad detuvo a tres delincuentes que, simulando ser recolectores de residuos, asaltaron una veterinaria en la calle Echeverría al 1500, en el barrio porteño de Belgrano, tras exigir transferencias bancarias a la víctima.
El operativo, llevado a cabo por personal de la Comisaría Vecinal 13 A, se desencadenó tras una alerta al 911 que denunciaba un robo en proceso en un comercio de la zona. Al arribar al lugar, los efectivos identificaron a tres individuos que intentaban alejarse rápidamente del sector vistiendo uniformes similares a los utilizados por las empresas de higiene urbana. Según informaron fuentes de la Policía de la Ciudad, esta vestimenta era utilizada como una táctica de camuflaje para circular por la vía pública sin despertar sospechas entre los vecinos y comerciantes del área. Durante la requisa, los agentes secuestraron bolsas de residuos, tarjetas identificatorias apócrifas y tres teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes técnicos para determinar si contienen información sobre otros ilícitos coordinados por la banda.
La víctima, propietario del establecimiento veterinario, detalló ante las autoridades que los delincuentes ingresaron al local y, mediante amenazas, lo coaccionaron para que realizara transferencias bancarias inmediatas por un monto total de 120.000 pesos. Este modus operandi, que reemplaza el robo de efectivo físico por transacciones digitales trazables, marca una tendencia creciente en los delitos contra la propiedad en el ámbito porteño. Los detenidos, de 22, 30 y 46 años, todos con domicilio en el partido bonaerense de José C. Paz, fueron interceptados a pocos metros del comercio tras un breve intento de fuga a pie. La fiscalía interviniente ordenó el secuestro de los dispositivos móviles para rastrear el destino del dinero transferido y verificar la titularidad de las cuentas receptoras.
Contexto
El perfil criminal de los detenidos revela una recurrencia sistemática en el sistema penal. De acuerdo con los registros del Ministerio de Seguridad, el sospechoso de 46 años cuenta con un historial de 17 antecedentes penales, la mayoría vinculados a delitos contra la propiedad, y sobre él pesaba una condena vigente por hurto al momento de su captura. Por su parte, el hombre de 30 años registra 14 ingresos en comisarías por diversas causas, incluyendo robos calificados y una denuncia por abuso sexual con sometimiento. Fuentes judiciales confirmaron que ambos sujetos ya habían sido demorados durante el transcurso de 2025 en el marco de una investigación por extorsión a conductores en la vía pública, bajo la modalidad de “trapitos”, donde exigían pagos ilegales para permitir el estacionamiento en sectores específicos de la Capital Federal.
Este incidente se inscribe en una problemática persistente de seguridad en el corredor norte de la Ciudad de Buenos Aires, donde el uso de disfraces o uniformes de servicios públicos se ha vuelto una herramienta común para vulnerar la vigilancia vecinal. La zona de Belgrano y Núñez ha registrado en el último semestre diversos intentos de ingresos a domicilios y comercios bajo pretextos de reparaciones técnicas o servicios municipales. La acumulación de más de 30 causas judiciales entre solo dos de los tres implicados pone de manifiesto las dificultades del sistema procesal para interrumpir las trayectorias delictivas de sujetos reincidentes que, a pesar de las condenas previas, continúan operando en el área metropolitana con identidades falsas y tácticas de engaño visual.
Impacto
La detención de esta banda impacta directamente en la percepción de seguridad de los comerciantes de la Comuna 13, quienes han manifestado su preocupación por la sofisticación de los métodos de robo. El uso de transferencias bancarias forzadas representa un desafío adicional para los investigadores, ya que requiere una coordinación inmediata con las entidades financieras y la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia para congelar los fondos antes de que sean derivados a otras cuentas o convertidos en criptoactivos. Según operadores del sistema judicial, la captura de estos individuos permite cerrar al menos tres líneas de investigación abiertas por denuncias similares en las que se mencionaba a falsos operarios de limpieza actuando en las inmediaciones de la Avenida del Libertador y la calle Juramento.
Asimismo, el caso reaviva el debate sobre la reincidencia y la efectividad de las medidas cautelares. La presencia de un delincuente con una condena vigente y 17 antecedentes en libertad genera cuestionamientos sobre el seguimiento de los procesos de ejecución de la pena. Desde el Ministerio de Justicia porteño indicaron que se aportarán todas las pruebas fílmicas de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CMU) para consolidar la acusación y evitar que los sospechosos recuperen la libertad en el corto plazo, dada la peligrosidad demostrada y el riesgo de fuga evidenciado durante el intento de escape en el momento de la aprehensión.
La causa ha quedado bajo la órbita de la Fiscalía de los Barrios Saavedra-Núñez, dirigida por el fiscal José María Campagnoli, con la intervención de la Secretaría Única del doctor Yungano. En las próximas horas se espera que los tres imputados sean trasladados para prestar declaración indagatoria, mientras la Policía de la Ciudad realiza un relevamiento de otras denuncias en la zona para constatar si la banda participó en asaltos a otros comercios bajo la misma modalidad de suplantación de identidad de trabajadores esenciales.