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Darío Herrera debutó con solidez en el empate entre Bélgica e Irán

El árbitro argentino Darío Herrera tuvo un estreno positivo en el Mundial 2026 al dirigir el 0-0 del Grupo G, donde aplicó nuevas reglas de FIFA y resolvió correctamente una expulsión clave.

Redacción El Capitán 21 de junio de 2026 6 min de lectura
Darío Herrera debutó con solidez en el empate entre Bélgica e Irán
Foto: Clarín Deportes

El árbitro argentino Darío Herrera debutó este martes en la Copa del Mundo 2026 durante el empate sin goles entre Bélgica e Irán, disputado en el Estadio de Los Ángeles por la segunda fecha del Grupo G.

La actuación del colegiado neuquino de 41 años estuvo marcada por la autoridad en las áreas de decisión crítica y la implementación de las nuevas directivas reglamentarias de la FIFA. Acompañado por sus compatriotas Christian Navarro y Gabriel Chade como asistentes, Herrera logró gestionar un encuentro de alta intensidad física sin perder el control disciplinario. Según indicaron analistas arbitrales de la Comisión de Árbitros de la FIFA, el desempeño del equipo argentino fue evaluado como satisfactorio, destacando especialmente la resolución de una jugada de expulsión directa y la aplicación de la normativa de celeridad en el juego, conocida como la regla de los ocho segundos.

El desarrollo del partido presentó desafíos tempranos para la terna arbitral. Apenas a los tres minutos, Romelu Lukaku recibió la tarjeta amarilla tras un choque con el arquero iraní Alireza Beiranvard; una decisión que fuentes del cuerpo técnico belga consideraron rigurosa pero ajustada al reglamento por la peligrosidad del impacto. Posteriormente, a los 23 minutos, se produjo la anulación de un gol a Mehdi Taremi por posición adelantada, detectada inicialmente por el asistente Gabriel Chade y ratificada mediante la tecnología semiautomatizada del VAR, a cargo de los oficiales japoneses Jun Mihaba y Yusuke Araki. Aunque un fallo técnico en el sistema de audio del estadio impidió que la explicación de Herrera se escuchara por los altavoces, la claridad gestual del árbitro permitió que la decisión fuera comprendida por los protagonistas y el público presente.

Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la aplicación de la regla de los ocho segundos a los 40 minutos del primer tiempo. El defensor belga Thomas Meunier demoró excesivamente la reanudación de un saque lateral, lo que llevó a Herrera a sancionar la infracción y otorgar la posesión a Irán. Esta normativa, impulsada por la FIFA para combatir la pérdida deliberada de tiempo, fue ejecutada con precisión por el argentino, marcando un precedente en el torneo sobre la tolerancia cero ante las demoras. En el plano disciplinario, Herrera mantuvo un perfil bajo en comparación con sus antecedentes en la Liga Profesional Argentina: mientras suele promediar cinco amonestaciones por partido, en esta ocasión solo mostró dos tarjetas amarillas (a Lukaku y a Saeed Ezatolahi), priorizando la fluidez del juego sobre la interrupción constante.

Contexto

La designación de Darío Herrera para este encuentro no fue casual, sino que responde a un proceso de consolidación del arbitraje argentino en el plano internacional. Herrera, quien cuenta con una vasta trayectoria en Superclásicos y partidos de eliminación directa en la Copa Libertadores, llegó al Mundial 2026 como uno de los referentes de la CONMEBOL. Los antecedentes inmediatos del Grupo G mostraban a una Bélgica necesitada de puntos tras un debut irregular, lo que aumentaba la presión sobre el arbitraje para evitar que el juego brusco desvirtuara el espectáculo. La FIFA ha puesto especial énfasis en este certamen en la protección de la integridad física de los futbolistas y en la transparencia de las decisiones del VAR, áreas donde Herrera mostró solvencia técnica a pesar de los inconvenientes técnicos con el micrófono de campo.

Históricamente, los árbitros argentinos han tenido roles protagónicos en las fases finales de las citas mundialistas, con ejemplos recientes como Néstor Pitana en Rusia 2018. La inclusión de Christian Navarro y Gabriel Chade como asistentes refuerza la política de la FIFA de trabajar con ternas completas del mismo país para mejorar la comunicación y el entendimiento en jugadas de milímetros. En este marco, el debut de Herrera se produce en un contexto de renovación reglamentaria, donde la implementación de pausas de hidratación —que en este partido se realizó a los 28 minutos— y el control estricto del tiempo neto de juego son prioridades para la organización del torneo en sedes con climas exigentes como los de Estados Unidos.

Impacto

La decisión más trascendental del encuentro ocurrió a los 22 minutos del segundo tiempo, cuando Herrera expulsó con roja directa al defensor belga Nathan Ngoy. El zaguero cometió un error en un pase hacia Thibaut Courtois, lo que permitió que Mehdi Taremi interceptara el balón y se dirigiera en soledad hacia el arco. La sujeción de Ngoy fue interpretada correctamente por el árbitro como una falta que impidió una oportunidad manifiesta de gol. Esta determinación no solo dejó a Bélgica con diez hombres durante el tramo final del partido, sino que condiciona el esquema del entrenador belga para el próximo compromiso decisivo del grupo, dado que Ngoy es una pieza clave en la rotación defensiva del equipo europeo.

Para el arbitraje argentino, este desempeño posiciona a Herrera como un candidato firme para dirigir encuentros de octavos o cuartos de final. La capacidad de manejar figuras de talla mundial como Kevin De Bruyne o Leandro Trossard sin dejarse condicionar por las protestas es un activo que los veedores de la FIFA valoran positivamente. De acuerdo con operadores del mercado deportivo, la solidez mostrada por la terna argentina eleva el prestigio de la formación arbitral de la AFA en el exterior, demostrando que el nivel de exigencia del fútbol local prepara a los jueces para los escenarios más complejos del deporte global. El impacto inmediato es la ratificación de que las nuevas reglas, como la de los ocho segundos, pueden aplicarse con naturalidad si existe autoridad en el campo.

Tras este empate sin goles que deja el Grupo G abierto, Darío Herrera y su equipo de asistentes quedarán a la espera de una nueva designación por parte del Comité de Árbitros. Se espera que, tras la evaluación positiva de este debut, el neuquino sea preservado para la tercera fecha o asignado directamente a un cruce de eliminación directa, dependiendo de la evolución de los equipos sudamericanos en el torneo. La tensión ahora se traslada a la delegación belga, que deberá buscar la clasificación en la última jornada con una baja sensible en su última línea, mientras que Irán celebra un punto obtenido gracias, en parte, a la rigurosidad reglamentaria aplicada por el juez argentino.

Fuente: Clarín Deportes

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Información publicada por Clarín Deportes.

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