El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, oficializó este lunes el lanzamiento de la Fundación Deliberar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una plataforma política diseñada para disputar el control territorial del radicalismo porteño a Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti.
La nueva estructura institucional estará presidida por Lucas Clark, actual prosecretario Administrativo del Senado de la Nación y dirigente de extrema confianza del mandatario mendocino. Según explicaron fuentes cercanas a la gobernación de Mendoza, el objetivo primario de este movimiento no es solo establecer un centro de estudios o “think tank”, sino articular un espacio de contención para los votantes de la Unión Cívica Radical (UCR) que se alejaron del partido por discrepancias con la conducción nacional de Lousteau. La estrategia busca captar al electorado que hoy se reparte entre el PRO y La Libertad Avanza, ofreciendo un perfil de gestión basado en el modelo mendocino, con especial énfasis en la seguridad y la administración eficiente del espacio público. La fundación operará inicialmente de forma virtual a través de su sitio web oficial, a la espera de un acto presencial que encabezará el propio Cornejo cuando su agenda institucional lo permita.
El despliegue de Cornejo en el distrito porteño representa un desafío directo a la hegemonía de Evolución, el sector que lideran el senador Lousteau y el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti. Desde el entorno del gobernador mendocino sostienen que la Ciudad de Buenos Aires requiere un liderazgo que no se ubique en las “antípodas” del Gobierno nacional, marcando una diferencia sustancial con la postura crítica que mantiene la actual conducción de la UCR porteña hacia Javier Milei. Aunque por el momento Deliberar no ha oficializado un candidato propio para la Jefatura de Gobierno en 2027, los armadores del espacio cuestionan abiertamente la gestión de Jorge Macri. Operadores del mercado político señalan que el cornejismo percibe un deterioro en servicios básicos que habían sido resueltos durante la etapa de Horacio Rodríguez Larreta, utilizando como eje de crítica la situación de la higiene urbana y el mantenimiento de las plazas porteñas.
Contexto
La incursión de Alfredo Cornejo en la Capital Federal ocurre en un momento bisagra de su carrera política, dado que su mandato en Mendoza vence el próximo año y la Constitución provincial prohíbe la reelección consecutiva. Este límite institucional obliga al mandatario a buscar una proyección nacional que le permita mantener su relevancia tras dejar el sillón de San Martín. Históricamente, Cornejo ha intentado posicionarse como un referente de la UCR con capacidad de gestión ejecutiva, diferenciándose de los sectores parlamentarios del partido. En las elecciones presidenciales de 2023, el mendocino optó por respaldar la candidatura de Patricia Bullrich dentro de la interna de Juntos por el Cambio, una decisión que lo terminó acercando a la órbita de Javier Milei tras el triunfo libertario. Actualmente, Cornejo es uno de los gobernadores con mejor sintonía con la Casa Rosada, habiendo sido designado por el Presidente como representante de las provincias en el Consejo de Mayo.
El poder de influencia de Cornejo ya se extiende por diversas terminales del Estado nacional y el Congreso. En la Cámara de Diputados, el bloque de la UCR cuenta con la conducción de Pamela Verasay, una de sus colaboradoras más estrechas, mientras que en el Senado mantiene una incidencia directa a través de Mariana Juri y el exgobernador Rodolfo Suárez. La designación de Lucas Clark en la mesa chica que coordina la vicepresidenta Victoria Villarruel en la Cámara Alta es otra muestra de la capilaridad que el mandatario mendocino ha logrado construir fuera de sus fronteras provinciales. Además, su reciente aparición pública junto al vocero presidencial Manuel Adorni en la inauguración del Parque Solar El Quemado —el primer proyecto bajo el régimen del RIGI— ratifica su rol como interlocutor privilegiado entre el radicalismo dialoguista y el Poder Ejecutivo Nacional, en un contexto donde otros sectores del partido mantienen una relación de confrontación abierta con el oficialismo.
Impacto
El desembarco de la Fundación Deliberar altera el tablero político de la Ciudad y genera una presión adicional sobre Jorge Macri y el PRO. Si el cornejismo logra aglutinar a los sectores radicales desencantados con Lousteau, podría convertirse en un actor determinante para las alianzas de 2025 y 2027. Fuentes del Ministerio de Gobierno porteño siguen con atención este movimiento, ya que una eventual alianza entre el sector de Cornejo y La Libertad Avanza, liderada en el distrito por Karina Milei y Pilar Ramírez, pondría en riesgo la hegemonía que el macrismo ostenta en la Capital desde hace casi dos décadas. El objetivo declarado de los impulsores de la fundación es evitar que la UCR porteña sea percibida como una variante del kirchnerismo, buscando recuperar un perfil de centro-derecha que compita directamente por el votante tradicional del PRO que hoy se siente atraído por el discurso de la austeridad y el orden.
Para el radicalismo nacional, esta jugada profundiza la fractura interna entre quienes proponen una oposición frontal al Gobierno de Milei y quienes, como Cornejo, sugieren un acompañamiento crítico pero colaborativo. La creación de esta plataforma en CABA permite al gobernador mendocino intervenir en la discusión nacional sin necesidad de forzar una ruptura formal inmediata en los bloques legislativos, utilizando la fundación como un vehículo de construcción política territorial. La estrategia de “exportar” el modelo de gestión de Mendoza —caracterizado por el orden fiscal y una reforma judicial profunda— pretende seducir a un electorado porteño que, según los diagnósticos de Deliberar, demanda una renovación en las formas de liderazgo. La posibilidad de que este espacio termine confluyendo en una lista común con Patricia Bullrich para las legislativas del próximo año es una de las hipótesis que más inquieta a la actual conducción de la UCR porteña.
El próximo paso de esta estrategia se dará en las recorridas territoriales que Clark y su equipo iniciarán en las distintas comunas de la Ciudad para detectar demandas locales y traducirlas en una agenda legislativa propia. La tensión pendiente radica en cómo reaccionará Martín Lousteau ante este avance sobre su base de poder, especialmente considerando que el control de la UCR porteña es el principal activo del senador para negociar dentro de la coalición opositora. Con la mira puesta en el cierre de listas de 2025, el despliegue de Cornejo en la Capital Federal asegura que la interna radical será uno de los focos de mayor inestabilidad política en los meses venideros, afectando no solo al partido centenario sino también a la estrategia de supervivencia del PRO en su distrito fundacional.