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Claudio Ubeda confirmó que seguirá dirigiendo tras su salida de Boca

El entrenador Claudio Ubeda ratificó su voluntad de continuar su carrera profesional luego de finalizar su ciclo técnico en Boca Juniors, calificando su paso por el club de la Ribera como un aprendizaje fundamental.

Redacción El Capitán 4 de junio de 2026 5 min de lectura
Claudio Ubeda confirmó que seguirá dirigiendo tras su salida de Boca
Foto: Olé

Claudio Ubeda confirmó su decisión de continuar ejerciendo como director técnico profesional tras oficializarse su salida de Boca Juniors esta semana, luego de no cumplir los objetivos deportivos trazados para el último semestre de la temporada.

El estratega, apodado popularmente como “Sifón”, rompió el silencio tras el cierre de una etapa que calificó como intensa y desgastante en términos de gestión deportiva. A pesar de la interrupción de su proyecto en el club xeneize, Ubeda manifestó que su intención primordial es mantenerse en el mercado de pases de entrenadores, descartando un retiro prematuro o un cambio de rol dentro de las estructuras dirigenciales. Según explicaron fuentes cercanas al cuerpo técnico saliente, el entrenador considera que su paso por una institución de la magnitud de Boca le otorgó un diferencial competitivo que planea capitalizar en sus próximos desafíos profesionales, ya sea en el ámbito local o en ligas del exterior.

Durante una entrevista concedida a Radio La Red, el ex defensor central analizó las implicancias de haber liderado el vestuario de uno de los equipos más exigentes del continente. Ubeda utilizó términos académicos para describir su experiencia, señalando que dirigir a un club con la exposición mediática y la presión de resultados de Boca equivale a realizar un máster en gestión de grupos humanos y táctica deportiva. “Dirigir a un monstruo como es dirigir a Boca y adquirir la experiencia te da mucho handicap para lo que viene. Lo hemos sabido llevar adelante con tranquilidad”, afirmó el técnico, quien también destacó la importancia de haber promovido a juveniles como Gabriel Aranda, quien se consolidó como una pieza de recambio válida bajo su tutela.

En cuanto a su futuro inmediato, el entrenador optó por una postura de cautela y no brindó precisiones sobre ofertas concretas, aunque su nombre comenzó a circular en los pasillos de Racing Club, institución que actualmente busca reemplazo para su banco de suplentes. Ubeda evitó profundizar en la posibilidad de un regreso a Avellaneda, argumentando que necesita un tiempo prudencial para procesar el final de su ciclo en la Ribera antes de asumir un nuevo compromiso contractual. No obstante, dejó en claro que su vocación permanece intacta: “Uno siempre suma experiencia de cómo manejar el día a día. Nos vamos con un agradecimiento a todo el Mundo Boca por cómo nos trataron en el proceso”, señaló al referirse al trato recibido por parte de los empleados y la estructura del club.

Contexto

La salida de Claudio Ubeda se produce en un marco de reestructuración interna dentro del departamento de fútbol de Boca Juniors. El ciclo del entrenador estuvo marcado por la urgencia de resultados y la necesidad de promover talentos de las divisiones inferiores para equilibrar las finanzas y el recambio generacional del plantel profesional. Durante su gestión, el equipo enfrentó compromisos de alta complejidad, incluyendo cruces internacionales donde la exigencia física fue extrema. Un ejemplo de esto fue la situación de Leandro Paredes, quien según reveló el propio Ubeda, solicitó jugar infiltrado y lesionado en un encuentro clave ante la Universidad Católica para no abandonar el barco en un momento crítico de la competencia.

El proceso de Ubeda en Boca no estuvo exento de tensiones políticas y deportivas. La influencia del Consejo de Fútbol, liderado por Juan Román Riquelme, fue un factor determinante en la toma de decisiones diarias. El propio entrenador reconoció que existían discrepancias de criterios respecto a la utilización de ciertos futbolistas, admitiendo que era consciente de las preferencias de la dirigencia sobre el armado del once titular. Esta dinámica, sumada a la eliminación de los objetivos principales del semestre, aceleró un desenlace que el técnico intentó evitar hasta el último momento, manifestando su deseo de permanecer en el cargo para completar el desarrollo de los jugadores que él mismo había promovido al primer equipo.

Impacto

La partida de Ubeda genera un vacío inmediato en la conducción técnica que obliga a la dirigencia de Boca a buscar un perfil que combine experiencia con la capacidad de gestionar un vestuario con figuras de renombre. Para el mercado de entrenadores del fútbol argentino, la disponibilidad de un técnico con el “handicap” de haber pasado por el club xeneize altera las opciones de equipos que pelean por la permanencia o por el ingreso a copas internacionales. Operadores del mercado deportivo indican que el perfil de Ubeda es valorado por su capacidad de trabajo con juveniles, un activo escaso en una liga que exporta talentos a edades cada vez más tempranas.

Por otro lado, el impacto emocional en el entrenador es evidente. Ubeda admitió sentir dolor por la forma en que se dio su salida, reconociendo que los resultados finales terminaron por opacar los aspectos positivos de su gestión. “Lógico que me quería quedar. Una cosa es el sentimiento de querer seguir perteneciendo a ese grupo y a estar con los jugadores. Las condiciones y los resultados finales terminan tapando un montón de cosas buenas que ocurrieron en el año”, explicó con sinceridad. Esta situación pone de manifiesto la fragilidad de los procesos a largo plazo en el fútbol argentino, donde la urgencia del triunfo inmediato suele prevalecer sobre la construcción de proyectos integrales de formación y competencia.

Hacia adelante, el futuro de Claudio Ubeda dependerá de la velocidad con la que logre reinsertarse en un proyecto que le ofrezca las garantías de continuidad que no encontró en su última etapa. Mientras el técnico se toma un tiempo de reflexión, su cuerpo técnico ya analiza propuestas de ligas regionales. La tensión pendiente radica en ver si su próximo destino será un retorno a sus raíces en Racing o si buscará una experiencia internacional que le permita alejarse del foco mediático local. Lo que queda claro es que el “Sifón” no considera que su carrera haya llegado a un techo, sino que utiliza el golpe de su salida de Boca como el combustible necesario para una nueva etapa profesional.

Fuente: Olé

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Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

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