El Chelsea inició gestiones formales con el entorno de Granit Xhaka para concretar su traspaso a Stamford Bridge, a pesar de que la dirigencia del Sunderland calificó al mediocampista suizo de 33 años como un futbolista intransferible.
La operación, confirmada por fuentes cercanas a la negociación, representa un giro drástico en la política de contrataciones del club londinense, que bajo la gestión de Behdad Eghbali se había enfocado exclusivamente en talentos jóvenes. Xhaka, quien tiene contrato vigente con el Sunderland hasta junio de 2028, se convirtió en el objetivo prioritario del entrenador Xabi Alonso. Ambos coincidieron en el Bayer Leverkusen durante la histórica obtención de la Bundesliga en 2024, y el futbolista vería con buenos ojos un reencuentro profesional con el técnico español. Sin embargo, desde el Stadium of Light aseguran que no existe presión financiera para vender a sus figuras, especialmente después de haber finalizado en la séptima posición de la Premier League y asegurar la clasificación a la Europa League, desplazando justamente al Chelsea en la última jornada del campeonato anterior.
El mediocampista suizo, actualmente afectado a su selección nacional, disputó 34 partidos en la última temporada bajo las órdenes de Regis Le Bris, consolidándose como el capitán y líder del vestuario de los Black Cats. Su rendimiento fue fundamental para que el equipo lograra el acceso a competencias continentales, perdiéndose apenas cuatro encuentros de liga en todo el año. Fuentes institucionales del Sunderland indicaron que el club no tiene intención de desprenderse de su referente, amparándose en la extensión de su vínculo contractual. Por el lado de los Blues, la necesidad de incorporar experiencia es una autocrítica aceptada por la cúpula directiva. Durante las últimas dos temporadas, el Chelsea alineó el promedio de edad más joven de la liga y no utilizó a ningún jugador mayor de 30 años, una estadística que Xhaka, quien cumplirá 34 años en septiembre, rompería de manera inmediata para aportar el liderazgo que el equipo reclama.
Contexto
La búsqueda de un volante central de jerarquía por parte del Chelsea no es casual y responde a una posible reconfiguración estructural de su mediocampo. La dirigencia londinense evalúa alternativas ante la creciente posibilidad de que Enzo Fernández emigre al Real Madrid. Aunque el Chelsea no recibió una oferta formal por el mediocampista argentino y lo tasó en 120 millones de libras esterlinas, el interés en España es concreto. Según operadores del mercado europeo, Florentino Pérez y el nuevo entrenador madridista, José Mourinho, ven con buenos ojos la llegada del ex River Plate para reforzar la zona creativa del conjunto merengue. Esta situación obligó a los directivos de Stamford Bridge a buscar un reemplazo con experiencia probada en la Premier League, donde Xhaka ya tuvo un paso destacado como capitán del Arsenal antes de su exitoso ciclo en Alemania y su posterior llegada al Sunderland.
El mercado de pases del Chelsea se presenta como uno de los más activos de Europa, con una profunda depuración del plantel actual. Mientras se avanza en la contratación del lateral derecho Marco Palestra, proveniente del Atalanta, varios nombres de peso enfrentan un futuro incierto en Londres. Jugadores como Alejandro Garnacho, Liam Delap, Malo Gusto, Trevoh Chalobah, Wesley Fofana y Tosin Adarabioyo están bajo evaluación y podrían ser transferidos para equilibrar las finanzas del club. Esta reestructuración ya tuvo su primer movimiento de salida importante con la partida del defensor Marc Cucurella, quien ya se incorporó a las filas del Real Madrid. En este escenario de recambio masivo, la figura de Xhaka aparece como el ancla necesaria para estabilizar un vestuario que fue criticado por su falta de referentes y cultura competitiva durante la última campaña, donde el equipo no logró cumplir los objetivos mínimos de clasificación europea.
Impacto
La posible llegada de Xhaka al Chelsea tendría un impacto directo en la dinámica de poder de la Premier League y en la estructura táctica de Xabi Alonso. Para el Sunderland, perder a su capitán significaría un golpe deportivo difícil de asimilar de cara a su participación en la Europa League, privando al equipo de su principal eje de distribución y mando. Para el Chelsea, la contratación de un veterano de 33 años marcaría el fin del experimento de juventud extrema promovido por la propiedad estadounidense, reconociendo que el talento joven requiere de mentores experimentados para rendir en la máxima exigencia. Analistas del mercado sostienen que este movimiento busca corregir las deficiencias en la gestión de los partidos y la resiliencia mental del grupo, factores que fueron señalados como las principales debilidades del equipo en los momentos decisivos de la temporada pasada.
En términos financieros, la operación pondrá a prueba la resistencia del Sunderland ante ofertas que superen el valor de mercado de un jugador de su edad. Aunque el club del norte de Inglaterra goza de una posición económica sólida, una cifra cercana a las pretensiones del Chelsea podría tentar a la directiva si se considera la amortización del jugador. Por otro lado, la resolución del caso Enzo Fernández determinará el presupuesto final disponible para esta ventana de transferencias. Si el Real Madrid decide avanzar por el argentino, el Chelsea dispondrá de liquidez inmediata no solo para cerrar a Xhaka, sino para continuar con su agresiva política de refuerzos en otras líneas del campo, manteniendo la presión sobre sus competidores directos en la lucha por retornar a los puestos de Champions League.
El futuro de la negociación depende ahora de la presión que el propio jugador pueda ejercer sobre la directiva del Sunderland una vez finalizada su participación internacional. Con los términos personales aún por acordar y el club dueño de su pase firme en su postura de no venta, las próximas semanas serán determinantes para saber si prevalece el proyecto deportivo de Le Bris o si el deseo de Xhaka de reencontrarse con Alonso inclina la balanza hacia Londres. El inicio de la pretemporada marcará el límite para una resolución que mantiene en vilo a ambas aficiones.