La Ciudad de Buenos Aires inauguró este jueves su primer pabellón institucional en el Marché du Film del Festival de Cannes, estableciendo un nodo de negocios en el Pabellón #106 del Village International Riviera para promover la industria audiovisual local.
La apertura de este espacio, que opera bajo la consigna “Buenos Aires in Cannes – Presenting the city as the best place to shoot”, representa un hito logístico y comercial para el sector cultural porteño. La delegación oficial, encabezada por la ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, junto al director del BAFICI, Javier Porta Fouz, y la directora de Desarrollo Cultural y Creativo, Carolina Cordero, busca posicionar a la capital argentina como un polo de servicios de producción de alta calidad. Según datos del Ministerio de Cultura porteño, el pabellón no funciona únicamente como una vidriera de promoción, sino como una oficina de networking activa donde productores, showrunners y directores locales mantienen rondas de negocios con fondos de inversión internacionales y distribuidores globales. La estrategia se centra en tres pilares fundamentales: la visibilización del talento técnico y artístico, la atracción de rodajes extranjeros que generen ingreso de divisas y el fortalecimiento de los tratados de coproducción vigentes.
Durante la jornada inaugural, las autoridades destacaron que la presencia en la Costa Azul responde a una política de Estado orientada a la generación de empleo genuino. Gabriela Ricardes señaló ante representantes de la industria que fomentar la actividad audiovisual impacta directamente en múltiples estratos de la economía urbana, desde la hotelería hasta los servicios técnicos especializados. En este sentido, la agenda de trabajo se desarrolla en conjunto con la Academia de Cine Argentina, abordando temáticas críticas para la competitividad actual, como la integración de la inteligencia artificial en los procesos creativos y la innovación tecnológica en el storytelling. La actividad comenzó con una presentación del Complejo Teatral de Buenos Aires, que expuso sobre la hibridación entre las artes escénicas y el lenguaje cinematográfico, buscando nuevas vías de financiamiento para proyectos que crucen ambas disciplinas en un mercado global cada vez más demandante de contenidos originales y multiplataforma.
La programación técnica del pabellón incluyó la participación de Molino Studio, que presentó la herramienta “Project Driller” en una masterclass titulada “El mapeo de una propiedad intelectual cinematográfica”. Este desarrollo permite analizar el potencial de expansión de un proyecto hacia ecosistemas narrativos diversos, un activo clave para los productores que buscan socios en el Marché du Film. Las actividades continuaron el viernes 15 de mayo con el panel “La expansión narrativa: el público como generador de world-building”, utilizando el caso de la serie El Eternauta como eje para discutir la construcción de universos autosustentables. Según indicaron fuentes de la Buenos Aires Film Commission, este tipo de presentaciones técnicas son esenciales para demostrar que la Ciudad no solo ofrece locaciones, sino también capacidad de desarrollo de propiedad intelectual con estándares internacionales de exportación.
Contexto
La participación de Buenos Aires con un pabellón propio en Cannes se produce en un momento de reconfiguración de los esquemas de fomento audiovisual en Argentina. Históricamente, la presencia nacional en el Marché du Film dependía exclusivamente de los esfuerzos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Sin embargo, la decisión del Ejecutivo porteño, liderado por Jorge Macri, de financiar un espacio autónomo marca un cambio de paradigma en la diplomacia cultural de la Ciudad. Este movimiento se apoya en antecedentes de crecimiento sostenido del sector audiovisual porteño, que representa una parte significativa del Producto Bruto Geográfico (PBG) cultural. La Ciudad ha buscado en los últimos años consolidar su propio régimen de incentivos, como el programa de Cash Rebate, para competir con otros polos regionales como Montevideo, San Pablo o Santiago de Chile, que también pujan por captar las grandes producciones de plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime y Disney+.
Además, el contexto internacional exige una presencia física constante en los mercados de Clase A. El Marché du Film de Cannes congrega anualmente a más de 12.000 profesionales de la industria y es el sitio donde se cierran el 80% de los acuerdos de preventa y distribución mundial. La ausencia de un espacio institucional propio en años anteriores obligaba a los productores independientes a operar de forma fragmentada. Con la instalación del Pabellón #106, la Ciudad busca centralizar la oferta exportable y brindar un soporte institucional que otorgue mayor seguridad jurídica y previsibilidad a los inversores extranjeros interesados en filmar en territorio porteño, aprovechando la diversidad arquitectónica y la capacidad técnica de sus recursos humanos, reconocidos mundialmente por su eficiencia y costos competitivos en el mercado global.
Impacto
El impacto de esta iniciativa se mide en la inserción directa de producciones locales en el circuito de exhibición internacional. El sábado 16 de mayo, el pabellón facilitó la proyección de “Cyrano en mi cabeza”, dirigida por Maxi Gutiérrez, en el Palais C, una sala estratégica para captar la atención de programadores de festivales europeos. Asimismo, el domingo 17 de mayo se presentó “Los vencedores”, de Pablo Aparo, obra que obtuvo el Gran Premio Buenos Aires en el último BAFICI. Esta película, una coproducción entre Argentina y el Reino Unido sobre las huellas de la Guerra de Malvinas, ejemplifica el tipo de proyectos que la Ciudad busca potenciar: historias con identidad local pero con un diseño de producción internacional que permita su circulación en mercados externos. La visibilidad obtenida en estas proyecciones se traduce, según operadores del mercado, en un incremento de las consultas por servicios de postproducción y efectos visuales, rubros donde Buenos Aires mantiene una ventaja competitiva por calidad y precio.
Por otro lado, la agenda de cooperación institucional ha permitido fortalecer vínculos con entidades de peso global. El encuentro “Cinecittà: Producing with Latin America”, encabezado por Roberto Stabile, abrió una ventana de oportunidad para que productores argentinos accedan a fondos italianos de coproducción. Del mismo modo, las sesiones organizadas por la Buenos Aires Film Commission con otras comisiones fílmicas del mundo permiten estandarizar protocolos de rodaje y agilizar permisos internacionales. El reconocimiento a Elena Vilardell, por su gestión en el programa Ibermedia, y la participación de Hernán Findling, presidente de la Academia de Cine Argentina, en el foro “Academias en diálogo”, consolidan a la Ciudad como un interlocutor válido en la toma de decisiones sobre políticas audiovisuales regionales, lo que a largo plazo asegura un flujo constante de proyectos conjuntos y financiamiento multilateral para el sector.
El cierre de las actividades está programado para el lunes 18 de mayo con la sesión “The Human Algorithm: Building Stories in the Age of AI”, a cargo de Gennial Studio. Esta actividad final subraya la intención de la Ciudad de mantenerse a la vanguardia de los debates tecnológicos que están transformando la industria. Tras la finalización del mercado, el Gobierno porteño realizará un balance de las cartas de intención firmadas y los acuerdos de coproducción iniciados, con el objetivo de evaluar la continuidad de este modelo de presencia directa en otros mercados internacionales de relevancia, como el European Film Market de Berlín o el American Film Market en Estados Unidos, asegurando así la sostenibilidad de la industria audiovisual como motor económico de la Ciudad.