CULTURA

Berazategui organiza la primera Fiesta del Alfajor con entrada gratuita y productores de todo el país

El evento se desarrollará el 16 y 17 de mayo en el Centro de Actividades Roberto De Vincenzo, con clases magistrales y experiencias sensoriales.

Redacción El Capitán 20 de mayo de 2026 6 min de lectura
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Foto: La Nación

La municipalidad de Berazategui realizará la primera Fiesta del Alfajor el sábado 16 y domingo 17 de mayo, con entrada libre y gratuita, en el Centro de Actividades Roberto De Vincenzo, ubicado a 30 kilómetros de la Capital Federal.

La organización del evento confirmó que las jornadas comenzarán a las 12:00 y se extenderán hasta las 22:00 en el predio de las calles 148 y 18. Según indicaron fuentes municipales, la propuesta busca centralizar la oferta de productores artesanales e industriales de distintos puntos de la Argentina, permitiendo que el público acceda a marcas que habitualmente no se encuentran en los canales de comercialización masiva del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El cronograma oficial incluye presentaciones de bandas en vivo, clases magistrales dictadas por especialistas del sector y una cata técnica dirigida por referentes de la industria y creadores de contenido especializados en gastronomía. Los asistentes podrán participar también de talleres prácticos para la elaboración de piezas individuales, lo que fomenta el intercambio directo entre el fabricante y el consumidor final.

Uno de los principales atractivos de esta edición será el debut del denominado “Laboratorio del Alfajor”, un espacio diseñado para la experimentación con materias primas. Desde la organización Kilómetro del Alfajor Argentino señalaron que este sector funcionará como una experiencia sensorial donde los visitantes podrán descubrir combinaciones de masas, rellenos y coberturas poco convencionales. De acuerdo con los coordinadores del espacio, el objetivo es que los participantes comprendan los procesos químicos y técnicos detrás de la elaboración de la golosina más consumida del país. Además, se habilitará una estación técnica donde el público tendrá la oportunidad de ensamblar su propio alfajor de forma gratuita, bajo la supervisión de maestros pasteleros que explicarán las proporciones adecuadas para lograr un producto equilibrado en sabor y textura.

Para facilitar el acceso desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las autoridades de transporte recomendaron el uso del Ferrocarril Roca, cuya estación Berazategui se encuentra a escasos metros del predio De Vincenzo. Para quienes opten por el transporte vehicular privado, el trayecto sugerido es a través de la Autopista Buenos Aires-La Plata hasta el descenso de Berazategui, continuando por la Avenida 14 hasta la diagonal Lisandro de la Torre. Operadores logísticos del evento estiman una afluencia masiva de público, similar a la registrada en otros encuentros regionales recientes, por lo que se dispondrá de un operativo de seguridad y ordenamiento urbano en las inmediaciones del centro de actividades para garantizar la fluidez del tránsito y la seguridad de los peatones durante las diez horas diarias de apertura.

Contexto

La realización de este festival en Berazategui no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un calendario de ferias gastronómicas que han tomado relevancia durante el mes de mayo en la provincia de Buenos Aires. Este fenómeno responde a una tendencia creciente de revalorización de los productos regionales y de identidad local. Previamente, entre el 2 y el 3 de mayo, se llevó a cabo el Festival del Alfajor Regional en San Antonio de Areco, un evento que logró convocar a miles de turistas y consolidar a esa localidad como un polo de dulcería tradicional. Del mismo modo, la ciudad de Lobos fue sede de un encuentro similar, reforzando la idea de que mayo se ha convertido en el mes de referencia para esta industria en el territorio bonaerense. La proliferación de estos eventos coincide con un aumento en la producción de alfajores de autor, un segmento que ha crecido un 15% en el último bienio según estimaciones de cámaras comerciales del sector.

Históricamente, el alfajor ha sido la golosina más representativa del mercado interno argentino, con un consumo per cápita que supera al de cualquier otro producto dulce procesado. La descentralización de estos festivales hacia el conurbano sur permite que distritos como Berazategui se posicionen en el mapa del turismo gastronómico de cercanía. Fuentes del Ministerio de Producción bonaerense indicaron que este tipo de ferias sirven como plataforma de lanzamiento para pequeñas y medianas empresas (pymes) que buscan expandir su distribución fuera de sus ciudades de origen. El Centro de Actividades Roberto De Vincenzo, con su infraestructura preparada para eventos de gran escala, ha sido el escenario elegido para capitalizar este auge, transformando una tradición de consumo cotidiano en un motor de desarrollo económico local y regional a través de la gestión pública y privada coordinada.

Impacto

El impacto económico de la Fiesta del Alfajor se traduce directamente en la visibilidad de más de 50 expositores que, en muchos casos, dependen de estas ferias para establecer vínculos comerciales con distribuidores mayoristas. Según analistas del sector retail, el contacto directo con el consumidor permite a las marcas testear nuevos sabores y formatos antes de lanzarlos al mercado masivo. Para el municipio de Berazategui, la realización de un evento de esta magnitud implica una inyección de recursos en el sector de servicios local, afectando positivamente a la hotelería y la gastronomía periférica al predio. Además, la gratuidad de la entrada democratiza el acceso a propuestas culturales y educativas, permitiendo que familias de diferentes estratos sociales participen de las actividades pedagógicas y recreativas programadas para el fin de semana.

Desde una perspectiva cultural, el evento refuerza la identidad nacional a través de uno de sus símbolos más potentes. La inclusión de influencers y expertos en la cata técnica busca profesionalizar la percepción del alfajor, elevándolo de una simple golosina de kiosco a un producto de valor agregado con perfiles de sabor complejos. De acuerdo con fuentes de la industria alimentaria, este tipo de iniciativas fomenta la competencia por la calidad, obligando a los productores a innovar en sus recetas para destacar en un mercado cada vez más exigente. El éxito de las ediciones previas en Areco y Lobos sugiere que la demanda por experiencias gastronómicas temáticas sigue en ascenso, lo que podría derivar en la creación de una ruta provincial del alfajor que conecte de manera permanente a los productores con los centros de consumo urbano.

Tras la finalización de las dos jornadas en Berazategui, se espera que los organizadores brinden un balance sobre el volumen de ventas y la cantidad de visitantes recibidos, datos que serán fundamentales para planificar la edición 2027. La tensión pendiente radica en la capacidad de los productores artesanales para escalar su producción ante la demanda generada por la exposición masiva. El próximo paso para el sector será la participación en la Feria Internacional del Alfajor, donde se buscará proyectar estas marcas locales hacia mercados externos, consolidando la posición de la provincia de Buenos Aires como el principal polo productor de la región.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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