La actriz Anya Taylor-Joy reveló que se enteró del triunfo de la Selección Argentina ante Cabo Verde, por el Mundial 2026, a través de un empleado durante la boda de Taylor Swift y Travis Kelce en Nueva York.
El evento social, que tuvo lugar el viernes 3 de julio en el Madison Square Garden, contó con la presencia de aproximadamente mil invitados bajo un riguroso protocolo de seguridad. Según indicaron fuentes de la organización del evento, los asistentes debieron firmar acuerdos de confidencialidad y entregar sus dispositivos móviles al ingresar al recinto para garantizar la privacidad de la pareja. Esta restricción técnica impidió que la protagonista de Gambito de dama pudiera seguir las alternativas del encuentro mundialista en tiempo real, una situación que generó incertidumbre en la artista debido a su reconocido vínculo emocional con el país donde residió durante su infancia.
Durante una reciente entrevista con la plataforma LADbible, Taylor-Joy detalló la secuencia que le permitió conocer el desenlace del partido en medio de la celebración. Al recibir una figura de Lionel Messi como parte de una dinámica de la entrevista, la actriz recordó el episodio con precisión. De acuerdo con su relato, un integrante del personal de servicio se aproximó de manera discreta para comunicarle la novedad deportiva. “Estuve en un evento sin celulares recientemente, y alguien que estaba trabajando, un mesero, se me acercó y me dijo: ‘Solo para que sepas, Argentina acaba de ganar'”, explicó la intérprete, subrayando que para los argentinos el fútbol y la figura de Messi representan un componente central de la identidad cultural.
La conexión de la estrella de Hollywood con la Albiceleste no es circunstancial, sino que responde a una formación académica y personal en Buenos Aires. Taylor-Joy vivió en la capital argentina hasta los seis años y asistió al Northlands School antes de radicarse en Londres. Esta dualidad cultural cobró mayor relevancia tras el avance del equipo de Lionel Scaloni a las semifinales del torneo, donde debió enfrentar a Inglaterra el pasado 15 de julio. El cruce deportivo puso a la actriz en una posición de tensión familiar, dado que posee ambas nacionalidades y mantiene lazos estrechos con las dos naciones involucradas en la llave eliminatoria.
Contexto
El Mundial 2026 ha estado marcado por resultados sorpresivos y una logística de seguridad sin precedentes en las sedes norteamericanas. Argentina llegó a la instancia de semifinales tras superar una fase de grupos exigente y un cruce ante Cabo Verde que, aunque en los papeles parecía accesible, se definió por detalles tácticos que mantuvieron en vilo a la afición. En paralelo, el ámbito del espectáculo internacional se vio convulsionado por el enlace matrimonial entre Taylor Swift y Travis Kelce, un suceso que coincidió cronológicamente con las definiciones del certamen de la FIFA. La coincidencia de ambos eventos obligó a muchas figuras públicas a arbitrar medios alternativos para mantenerse informadas sobre el desempeño de sus selecciones nacionales.
La trayectoria de Taylor-Joy siempre estuvo ligada a la defensa de sus raíces rioplatenses en el circuito de Hollywood. En diversas presentaciones internacionales, la actriz ha manifestado su preferencia por las costumbres locales y el idioma español con acento porteño. Según analistas de la industria del entretenimiento, esta autenticidad ha fortalecido su imagen pública en América Latina, convirtiéndola en una embajadora informal de la cultura argentina en los Estados Unidos y Europa. Su participación en la avant premiere de la película Lucky fue el escenario donde los cronistas consultaron sobre su lealtad deportiva antes del trascendental choque contra el conjunto británico en la antesala de la final.
Impacto
La repercusión de las declaraciones de Taylor-Joy trasciende lo anecdótico y se inserta en el fenómeno de la globalización del fútbol argentino. De acuerdo con especialistas en marketing deportivo, el apoyo explícito de figuras de la talla de Anya Taylor-Joy potencia la marca de la Selección Argentina en mercados anglosajones. La actriz fue contundente al definir su postura antes del partido contra Inglaterra: “Hay mucha tensión en casa en este momento. Por suerte mi abuelo trabajó en las relaciones anglo-argentinas, así que creo que, en lo más profundo de mi corazón, es Argentina”. No obstante, mantuvo una actitud diplomática al señalar que, en caso de una derrota, se sentiría conforme si el vencedor fuera Gran Bretaña.
El impacto digital de su apoyo se materializó tras la victoria argentina por 2-1 frente a Inglaterra. Una vez finalizado el encuentro que depositó al equipo de Scaloni en la final, la actriz utilizó sus redes sociales para celebrar el resultado. A través de una historia en su cuenta oficial de Instagram, publicó una imagen de la bandera argentina con el Sol de Mayo, acompañada de signos de admiración. Operadores de redes sociales indicaron que este tipo de interacciones generan un pico de tráfico y menciones que benefician la visibilidad del equipo nacional en plataformas globales, consolidando el sentido de pertenencia de la comunidad argentina en el exterior.
Con el triunfo ante el seleccionado inglés consumado, la atención se centra ahora en la preparación física del plantel para el último partido del torneo. La Selección Argentina buscará revalidar su título mundial en un clima de alta expectativa social y deportiva. Por su parte, Anya Taylor-Joy continuará con su agenda de promoción cinematográfica, aunque se espera que mantenga su presencia activa en el seguimiento del equipo nacional durante la jornada de cierre del Mundial 2026, consolidando un vínculo que une el cine de elite con la pasión futbolística de sus primeros años de vida.