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Ancelotti define el equipo de Brasil para el amistoso ante Egipto

El entrenador Carlo Ancelotti dispuso un nuevo esquema táctico con tres volantes y la inclusión de Igor Thiago como titular para el último ensayo previo al Mundial.

Redacción El Capitán 3 de junio de 2026 6 min de lectura
Ancelotti define el equipo de Brasil para el amistoso ante Egipto
Foto: Olé

La selección de Brasil completó su entrenamiento en New Jersey con una formación renovada que incluye tres mediocampistas y cambios en la delantera para enfrentar a Egipto este sábado, en el último amistoso previo al debut mundialista.

El director técnico italiano, Carlo Ancelotti, decidió modificar la estructura táctica que venía utilizando tras la reciente victoria por 6-2 frente a Panamá. En aquella oportunidad, el conjunto sudamericano se había desplegado con un sistema 4-2-3-1, utilizando a Matheus Cunha en una función de enlace. Sin embargo, las pruebas realizadas en suelo estadounidense indican un giro hacia un 4-3-3 más equilibrado, buscando mayor control en la zona central del campo. Según informaron fuentes cercanas a la delegación de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), la intención del cuerpo técnico es dotar al equipo de una mayor capacidad de recuperación y una circulación de pelota más fluida ante rivales que presentan bloques defensivos cerrados.

La alineación titular que paró Ancelotti en la práctica matutina estuvo integrada por Alisson en el arco; una línea defensiva compuesta por Wesley, Marquinhos, Gabriel Magalhães y Douglas Santos; un mediocampo con Casemiro, Bruno Guimarães y Lucas Paquetá; y un tridente ofensivo conformado por Raphinha, Vinicius Junior e Igor Thiago. La gran novedad de la jornada fue la inclusión de Igor Thiago, el atacante que milita en el fútbol europeo, quien desplazó de la titularidad a Matheus Cunha. Esta modificación no solo cambia los nombres propios, sino que redefine los roles en el frente de ataque, permitiendo que Raphinha recupere su posición natural sobre la banda y que Vinicius Junior mantenga su rol como principal carta de desequilibrio individual por el sector izquierdo.

En el sector medio, la presencia de Lucas Paquetá junto a Casemiro y Bruno Guimarães busca otorgar una variante distinta en la elaboración. Mientras que Casemiro se mantiene como el eje posicional y Guimarães aporta la dinámica de área a área, Paquetá tiene la responsabilidad de conectar con los delanteros. Operadores del mercado deportivo y analistas técnicos que siguen la preparación en New Jersey señalan que este movimiento responde a la necesidad de suplir la ausencia de Neymar, quien todavía se encuentra en proceso de recuperación de su lesión. El astro del Al-Hilal continúa realizando trabajos diferenciados con el cuerpo médico para intentar llegar en condiciones óptimas al estreno del certamen internacional, aunque su participación en el amistoso contra los egipcios está prácticamente descartada por precaución.

Contexto

Este proceso de ajuste táctico ocurre a solo diez días del debut oficial de Brasil en el Mundial 2026, donde deberá enfrentar a Marruecos en la primera jornada de la fase de grupos. La llegada de Carlo Ancelotti al banco de la Verdeamarela generó una expectativa sin precedentes, siendo el primer entrenador extranjero en décadas en tomar las riendas del pentacampeón del mundo. Desde su asunción, el italiano ha buscado amalgamar la jerarquía individual de los futbolistas brasileños con el orden táctico europeo que lo caracterizó en sus pasos por el Real Madrid y el Milan. Los antecedentes inmediatos muestran un equipo con un alto poder de fuego, evidenciado en los seis goles convertidos a Panamá, pero con ciertas dudas en la transición defensiva que el entrenador pretende corregir con el nuevo dibujo de tres volantes.

La elección de New Jersey como búnker de entrenamiento no es casual, ya que las condiciones climáticas y la infraestructura logística permiten una preparación de alto rendimiento similar a la que encontrarán durante la competencia oficial. Históricamente, Brasil ha utilizado los últimos diez días previos a una Copa del Mundo para definir su columna vertebral. En ediciones anteriores, como en 2018 o 2022, los cambios de último momento en la zona de gestación fueron determinantes para el rendimiento posterior. En este caso, la irrupción de Igor Thiago como centrodelantero titular representa una apuesta por un perfil de atacante más físico y de área, diferenciándose de la movilidad que ofrecía Cunha o la verticalidad de Luiz Henrique, quien también perdió su lugar en el once inicial respecto al último encuentro.

Impacto

La decisión de Ancelotti de poblar el mediocampo tiene un impacto directo en la distribución de responsabilidades defensivas y en el volumen de juego. Al prescindir de un enganche clásico y optar por tres volantes internos, Brasil busca minimizar los riesgos de contraataque, un déficit que se observó en tramos del partido ante Panamá. Para los jugadores involucrados, como Bruno Guimarães y Lucas Paquetá, esta estructura les exige un despliegue físico superior, pero les otorga mayor libertad para alternar proyecciones ofensivas sin desproteger el círculo central. Desde el punto de vista estratégico, el ingreso de Igor Thiago le da al equipo una referencia de área que permite fijar a los defensores centrales contrarios, liberando espacios para que Vinicius Junior y Raphinha puedan explotar los duelos individuales en las bandas.

Este cambio de esquema también envía un mensaje interno al plantel sobre la meritocracia y la adaptabilidad táctica que exige el nuevo ciclo. La salida de figuras que parecían consolidadas, como Luiz Henrique, demuestra que nadie tiene el puesto asegurado a pocos días del inicio del torneo. Para el cuerpo técnico, el partido ante Egipto no es un simple compromiso comercial, sino un laboratorio final para confirmar si el 4-3-3 es el sistema que mejor protege a la defensa mientras potencia el talento de sus estrellas. El resultado y, sobre todo, el funcionamiento colectivo en este amistoso determinarán si Ancelotti mantiene esta base para el debut ante Marruecos o si decide regresar a un esquema más agresivo con cuatro atacantes, dependiendo de la evolución clínica de Neymar.

El encuentro del próximo sábado en Estados Unidos marcará el cierre de la etapa de preparación amistosa. Tras el pitazo final contra Egipto, la delegación brasileña se enfocará exclusivamente en el análisis de video y los trabajos de pelota parada antes de viajar a la sede de su primer partido mundialista. La tensión se centra ahora en la respuesta física de los mediocampistas ante un rival africano que se caracteriza por su rigor físico y orden táctico, lo que servirá como un simulacro ideal para lo que Brasil encontrará en su grupo. El mundo del fútbol observa con atención si la mano de Ancelotti logra finalmente darle a la Verdeamarela el equilibrio necesario para volver a lo más alto del podio global.

Fuente: Olé

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Información publicada por Olé.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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