El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una serie de alertas naranjas y amarillas por frío extremo, nevadas y vientos para este domingo 5 de julio, afectando a 12 provincias argentinas con temperaturas que podrían impactar severamente en la salud pública.
La advertencia más crítica, de nivel naranja, se concentra en el sudoeste de la provincia de Córdoba, donde los termómetros registrarán marcas mínimas de hasta 1°C. Según informaron desde el organismo dependiente del Ministerio de Defensa, este nivel de alerta implica un efecto moderado a alto en la salud, con condiciones climáticas que pueden resultar muy peligrosas para los grupos de riesgo, tales como niños, adultos mayores y personas con patologías crónicas. En paralelo, la alerta amarilla por bajas temperaturas se extiende hacia el resto de Córdoba, el noreste de Chubut, San Luis, Mendoza, el noroeste de Neuquén, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y el este de Jujuy. En estas regiones, los especialistas del SMN advierten sobre un riesgo leve a moderado, instando a la población a evitar la exposición prolongada al aire libre y a mantener los ambientes calefaccionados bajo estrictas normas de seguridad para prevenir accidentes domésticos.
El fenómeno climático no se limita únicamente al descenso térmico. En el oeste de Mendoza rige una alerta amarilla por nevadas de variada intensidad, con una acumulación de nieve estimada entre los 5 y 15 centímetros, cifras que podrían ser superadas en zonas de alta montaña. Ante este escenario, las autoridades de Vialidad Nacional y Defensa Civil recomendaron circular exclusivamente con vehículos equipados para hielo y nieve, además de asegurar la ventilación de los hogares para evitar la acumulación de monóxido de carbono. Por otro lado, en el extremo sur del país, específicamente en Tierra del Fuego, se activó una alerta por vientos fuertes y lluvias persistentes. Se prevén valores de precipitación acumulada de entre 10 y 15 milímetros, con la posibilidad de que se registren eventos de agua-nieve, lo que complica la visibilidad y la estabilidad de estructuras ligeras en la vía pública.
Contexto
Este sistema de bajas presiones y el ingreso de una masa de aire polar se produce en el marco de un invierno que ha mostrado una variabilidad térmica pronunciada en el Cono Sur. Históricamente, el mes de julio representa el período de temperaturas más bajas en la Argentina, pero la simultaneidad de alertas por frío, viento y nieve en más de la mitad de las provincias responde a un frente frío estacionario que afecta la región central y cuyana. Durante la última semana, el Servicio Meteorológico Nacional ya había advertido sobre la formación de este sistema, que se suma a los antecedentes de nevadas tempranas en la zona cordillerana y heladas recurrentes en la zona núcleo. La persistencia de estas condiciones se alinea con los modelos climáticos que prevén un invierno con ingresos frecuentes de aire antártico, lo que obliga a los sistemas sanitarios provinciales a reforzar la vigilancia epidemiológica por enfermedades respiratorias.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la situación presenta matices distintos pero igualmente inestables. Para este domingo, se espera que la temperatura en la Ciudad de Buenos Aires oscile entre una mínima de 7°C y una máxima de 12°C, con presencia de neblina durante la mañana y el mediodía. Hacia la tarde y noche, la probabilidad de lluvias aisladas asciende al 70%, acompañada de vientos leves de hasta 12 kilómetros por hora. En el territorio bonaerense, las marcas térmicas serán aún más bajas, situándose entre los 4°C y los 10°C. Según los reportes de las estaciones meteorológicas locales, el inicio de la semana mantendrá la presencia de niebla, aunque con un leve ascenso en las temperaturas máximas y el cese de las precipitaciones, lo que brindará un breve respiro ante la humedad persistente que ha caracterizado las últimas jornadas en el litoral y la provincia de Buenos Aires.
Impacto
El impacto de este clima extremo se traduce en una presión adicional sobre el sistema energético y sanitario nacional. En las provincias bajo alerta naranja, como Córdoba, el consumo de gas y electricidad para calefacción suele alcanzar picos que ponen a prueba la infraestructura de distribución. Asimismo, desde el Ministerio de Salud se enfatizó que las temperaturas extremas pueden desencadenar complicaciones cardiovasculares y respiratorias, especialmente en personas mayores de 65 años. La recomendación oficial de utilizar varias capas de ropa liviana en lugar de una sola prenda gruesa busca optimizar el aislamiento térmico corporal. En términos logísticos, las nevadas en Mendoza y los vientos en Tierra del Fuego afectan directamente el transporte de carga y la conectividad terrestre, obligando en ocasiones al cierre preventivo de pasos fronterizos y rutas nacionales para evitar siniestros viales derivados del congelamiento de la calzada.
Las proyecciones para el resto del país muestran un mapa térmico diverso pero predominantemente gélido. En San Juan y Mendoza, las mínimas perforarán el umbral del cero, situándose en -3°C y -2°C respectivamente, mientras que en la Patagonia, Santa Cruz registrará temperaturas de hasta -4°C. En el norte, provincias como Salta y Jujuy no escaparán al fenómeno, con mínimas de 1°C que contrastan con la humedad de Misiones, donde la máxima podría alcanzar los 18°C. Se espera que el sistema frontal comience a desplazarse hacia el noreste a partir del martes, permitiendo una estabilización gradual de las condiciones climáticas en la zona central, aunque los meteorólogos advierten que la vigilancia sobre el ingreso de nuevos pulsos de aire frío se mantendrá activa durante toda la primera quincena de julio.