Carlo Ancelotti, seleccionador de Brasil, confirmó que la presencia de Neymar en el Mundial 2026 dependerá exclusivamente de su rendimiento físico, tras incluirlo en la prelista de 55 futbolistas de cara a la cita mundialista.
El director técnico italiano fue categórico al establecer los criterios de selección para la nómina definitiva de 26 jugadores que representarán a la Verdeamarela. Según indicaron fuentes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), el entrenador mantiene una postura de evaluación constante sobre el delantero del Santos, quien regresó a la actividad oficial tras una prolongada inactividad. Ancelotti remarcó que, si bien el talento del futbolista de 34 años es indiscutible, la exigencia de la competencia internacional requiere una plenitud física que el jugador aún debe demostrar de manera sostenida. “La convocatoria de Neymar depende solo de él”, afirmó el técnico en declaraciones a agencias internacionales, subrayando que el cuerpo técnico evalúa talento y condición en todos los casos, pero que con el exjugador del Barcelona solo resta verificar su respuesta corporal ante la alta competencia.
Las estadísticas actuales del delantero reflejan un proceso de recuperación gradual pero marcado por la intermitencia. Durante el año 2025, Neymar disputó 13 partidos de liga con la camiseta del Santos, donde logró convertir tres goles y fue pieza clave para asegurar la clasificación de su equipo a la próxima edición de la Copa Sudamericana. A pesar de este cierre de temporada positivo, el historial clínico del atacante genera cautela en el seno del cuerpo técnico nacional. Entre los años 2015 y 2025, el futbolista acumuló un total de 33 lesiones de diversa gravedad, lo que se traduce en aproximadamente 1.417 días fuera de las canchas por motivos médicos. Esta fragilidad física es el principal escollo que Ancelotti analiza antes del anuncio oficial de la lista, previsto para el próximo 18 de mayo, apenas cinco días después de sus declaraciones públicas.
Contexto
El camino de Neymar hacia el Mundial 2026 ha sido accidentado desde octubre de 2023, cuando sufrió la lesión más grave de su trayectoria profesional en un encuentro de eliminatorias ante Uruguay en Montevideo. En aquella oportunidad, el diagnóstico de rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda lo mantuvo alejado de la selección por más de un año y medio. Tras un paso poco fructífero por el Al-Hilal de Arabia Saudita, donde solo pudo participar en siete encuentros oficiales en 18 meses, el jugador decidió retornar al Santos en enero de 2025 con el objetivo de recuperar ritmo competitivo para la Copa del Mundo. Sin embargo, los intentos previos de regreso a la selección nacional se vieron frustrados por nuevas complicaciones, como la lesión muscular sufrida el 2 de marzo de 2025 ante Bragantino, que le impidió estar presente en los duelos frente a Colombia y Argentina bajo la conducción de Dorival Júnior.
Desde que asumió el cargo en mayo de 2025, Carlo Ancelotti ha mantenido una línea de coherencia respecto a la citación de figuras históricas. El entrenador italiano no convocó a Neymar en las ventanas de agosto ni de noviembre de ese año, argumentando que el futbolista no se encontraba en los niveles de intensidad necesarios para el esquema táctico pretendido. En contraste, otros veteranos como Thiago Silva, de 41 años, han logrado mantenerse en la consideración del técnico gracias a su regularidad en el Porto de Portugal. La situación de Neymar se da además en un marco de bajas sensibles para el plantel brasileño, ya que figuras de la talla de Rodrygo, Éder Militão y el joven Estêvão han quedado descartados de la prelista debido a lesiones de gravedad, lo que aumenta la presión sobre la recuperación de los referentes experimentados.
Impacto
La posible inclusión de Neymar no es solo una decisión deportiva, sino que conlleva un fuerte componente social y de gestión de grupo en Brasil. De acuerdo con un relevamiento realizado por el instituto Datafolha, la opinión pública se encuentra fragmentada: un 53% de los ciudadanos brasileños apoya la presencia del ídolo en el Mundial, mientras que un 34% se manifiesta en contra y un 13% no tiene una postura definida. No obstante, Ancelotti ha buscado desactivar cualquier rumor sobre posibles conflictos internos, asegurando que el delantero es una figura respetada y querida por sus compañeros de vestuario. El impacto de su presencia se mide también en términos históricos, dado que Neymar ostenta un récord de 79 goles en 128 partidos internacionales, siendo el máximo artillero histórico de la selección absoluta.
Para el esquema de Ancelotti, contar con un Neymar en condiciones óptimas significaría recuperar la cuota de jerarquía individual necesaria para enfrentar las etapas decisivas del torneo. Sin embargo, el entrenador ha dejado claro que no se dejará influenciar por la presión externa o el peso del nombre propio. Según operadores cercanos al entorno de la CBF, la prioridad del cuerpo técnico es evitar riesgos innecesarios que puedan comprometer la dinámica del equipo durante la competencia. La decisión final, que se comunicará en menos de una semana, marcará el rumbo de la preparación final de Brasil y determinará si el ciclo de Neymar con la camiseta nacional tendrá un último capítulo en el escenario más importante del fútbol mundial.
El anuncio de la lista definitiva el 18 de mayo será el punto de inflexión para el proyecto de Ancelotti. Mientras el entrenador monitorea los últimos entrenamientos de los futbolistas en sus respectivos clubes, la atención se centra en la respuesta física de Neymar en las sesiones de alta intensidad con el Santos. La tensión entre el deseo popular de ver al ídolo y la rigurosidad profesional del técnico italiano definirá la fisonomía de una selección brasileña que busca volver a los primeros planos internacionales tras años de frustraciones en las citas mundialistas.