INTERNACIONAL

Desbaratan en Pakistán una red de tráfico ilegal de placentas humanas

La Agencia Federal de Investigación desarticuló una organización que procesaba órganos para exportarlos como insumos de estética. El mercado negro operaba en hospitales públicos de Islamabad y Rawalpindi.

Redacción El Capitán 24 de julio de 2026 5 min de lectura
Desbaratan en Pakistán una red de tráfico ilegal de placentas humanas
Foto: BBC Mundo

La Agencia Federal de Investigación de Pakistán (FIA) desarticuló una red criminal dedicada al tráfico de placentas humanas en Islamabad, tras descubrir un centro de procesamiento ilegal donde se incautaron 500 kilogramos de tejido biológico.

El operativo, que resultó en la detención de nueve personas, reveló una estructura logística compleja que operaba mediante el soborno a personal sanitario en hospitales de Islamabad y Rawalpindi. Según informaron fuentes de la FIA, la organización adquiría aproximadamente 200 kilogramos de órganos por mes, pagando una cifra cercana a los US$2,90 por cada placenta. Estos restos, considerados residuos patogénicos de alta peligrosidad, eran secados y procesados en instalaciones clandestinas para su posterior exportación hacia mercados asiáticos, donde se transforman en inyecciones antienvejecimiento con un valor de mercado que alcanza los US$2.530 por unidad.

Hina Kanwal, funcionaria de la Autoridad de Trasplante de Órganos Humanos de Pakistán, confirmó que la comercialización de estos tejidos es estrictamente ilegal en el país y que la magnitud del hallazgo sugiere una complicidad necesaria de los administradores hospitalarios. Las investigaciones actuales se extendieron a las ciudades de Lahore y Peshawar, donde se sospecha que la red mantenía ramificaciones activas. Además, las autoridades migratorias y empresas de gestión de residuos están bajo la lupa de los investigadores federales para determinar cómo se facilitaba la salida del material biológico a través de las fronteras nacionales sin los controles sanitarios correspondientes.

En un procedimiento paralelo realizado en el Aeropuerto Internacional de Islamabad, agentes de seguridad interceptaron un cargamento de 100 kilogramos de placenta humana que tenía como destino final Vietnam. En dicho país, si bien se permite el uso de placenta animal para fines cosméticos, el uso de tejido humano está prohibido. La ginecóloga pakistaní Sadaf Tariq explicó que, bajo protocolos médicos estándar, la placenta debe ser sellada en bolsas amarillas de bioseguridad y trasladada a cámaras frigoríficas por un máximo de 24 horas antes de su incineración. El desvío de estos elementos hacia el mercado negro no solo constituye un delito financiero, sino un grave riesgo para la salud pública debido a la posible transmisión de enfermedades infectocontagiosas.

Contexto

El tráfico de placentas se sustenta en una demanda global creciente impulsada por la industria de la medicina estética y la medicina tradicional china. Según datos de la consultora Polaris, el comercio legal de extractos placentarios —que incluye fuentes animales como cerdos, ovejas y caballos— está valorado actualmente en más de US$700 millones anuales. Las proyecciones de mercado indican que esta cifra podría duplicarse para el año 2034, superando los US$1.400 millones. Este fenómeno responde a la creencia histórica en las propiedades regenerativas de la placenta, rica en proteínas, hierro, estrógeno y progesterona, elementos que han sido utilizados durante siglos en diversas culturas para tratar desde la anemia posparto hasta trastornos neurológicos como el Parkinson y la esclerosis múltiple.

A pesar de que empresas como Japan Bio Products (JBP) comercializan legalmente suplementos de placenta en polvo en Asia, el mercado de origen humano permanece mayoritariamente en la clandestinidad. En China, por ejemplo, la venta comercial está prohibida, pero el comercio ilegal persiste en plataformas digitales. Un relevamiento de precios en mercados negros chinos indica que una placenta humana fresca se vende por aproximadamente US$50, mientras que los acopiadores la adquieren a US$30 el kilogramo. Expertos legales como Zhang Bo señalan que las multas actuales, que suelen ser inferiores a cinco veces las ganancias ilícitas, no funcionan como un elemento disuasorio efectivo frente a la rentabilidad del negocio.

Impacto

La desarticulación de esta red en Pakistán pone de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de gestión de residuos hospitalarios en países en desarrollo. El impacto inmediato se traduce en un endurecimiento de los controles en las salas de maternidad y quirófanos, donde el protocolo de incineración fue vulnerado sistemáticamente. Desde el punto de vista sanitario, el doctor Huang Chengsheng, del Hospital Popular de Shanghái, advirtió que el consumo o la aplicación de productos derivados de placentas sin trazabilidad médica conlleva riesgos extremos de infección por virus como el VIH, la hepatitis B y la sífilis, que pueden sobrevivir en el tejido si este no es procesado bajo normas de laboratorio rigurosas.

Asimismo, el caso genera una tensión ética y legal sobre la propiedad de los restos biológicos tras el parto. Mientras que en algunas regiones existe una tendencia creciente de madres que solicitan llevarse la placenta para su consumo personal (placentofagia), la falta de una regulación clara permite que intermediarios lucren con estos órganos. La industria de la belleza, que utiliza la capa interna de la placenta para tratamientos de quemaduras graves y lesiones oculares debido a sus factores de crecimiento celular, se ve ahora presionada a certificar el origen ético de sus insumos ante el avance de las redes de tráfico internacional que operan desde el sur de Asia.

La justicia pakistaní mantiene bajo custodia a los nueve implicados mientras la FIA analiza los registros financieros para identificar a los compradores internacionales. Se espera que en las próximas semanas el Ministerio de Salud de Pakistán anuncie nuevas directivas para la supervisión de la eliminación de desechos patológicos en centros de salud públicos y privados, buscando cerrar las brechas que permitieron a esta organización operar a escala industrial.

Fuente: BBC Mundo

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Información publicada por BBC Mundo.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias