INTERNACIONAL

Los hutíes bloquean puertos sauditas y cae el tránsito en el mar Rojo

Los rebeldes hutíes de Yemen impusieron un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, provocando una caída del 34% en el tránsito por el estrecho de Bab al Mandeb y alertando a los mercados energéticos globales.

Redacción El Capitán 23 de julio de 2026 5 min de lectura
Los hutíes bloquean puertos sauditas y cae el tránsito en el mar Rojo
Foto: Infobae

Los rebeldes hutíes del Yemen impusieron este martes un bloqueo marítimo contra los puertos de Arabia Saudita, prohibiendo a las navieras operar en terminales del reino bajo amenaza de ataque, lo que generó una caída inmediata del tránsito comercial.

La medida, comunicada formalmente a través del Centro de Coordinación de Operaciones Humanitarias del grupo insurgente, establece una prohibición estricta para que cualquier buque vinculado a los intereses de Riad realice tareas de carga o descarga de mercancías en territorio saudita. Según indicaron operadores del mercado logístico internacional, el impacto en la navegación fue instantáneo: el flujo de embarcaciones a través del estrecho de Bab al Mandeb se redujo un 34%, registrando apenas 29 tránsitos en la jornada del martes. En paralelo, el paso por el estrecho de Ormuz sufrió una contracción del 31% respecto al día anterior, con solo nueve buques cruzando ese punto estratégico. Analistas de firmas de rastreo satelital detectaron al menos cuatro maniobras de cambio de rumbo de emergencia en las proximidades del golfo de Adén, una señal clara de que las empresas navieras están priorizando la seguridad de sus activos y tripulaciones ante la posibilidad de hostilidades directas.

La parálisis parcial afecta especialmente al transporte de hidrocarburos, un sector sensible para la economía global y para la estabilidad de los precios del crudo. De acuerdo con especialistas en modelización de mercados petroleros, diversos buques cisterna cargados con petróleo saudita con destino a los mercados asiáticos permanecen actualmente estacionados dentro del mar Rojo, evitando cruzar los estrechos por temor a ser interceptados o atacados. Esta situación obliga a las empresas a considerar la desconexión de sus sistemas de identificación automática (AIS) para navegar en modo sigiloso, una práctica que, aunque reduce la visibilidad ante los insurgentes, incrementa los riesgos de colisión y complica las tareas de monitoreo internacional. Fuentes del sector asegurador marítimo indicaron que las primas de riesgo para la región ya comenzaron a experimentar ajustes al alza, lo que encarecerá el flete de mercancías en el corto plazo.

Contexto

El origen de esta nueva escalada de tensión se remonta a un bombardeo reciente contra el aeropuerto de Saná, la capital yemení controlada por los insurgentes. Según el mando militar hutí, la acción fue ejecutada por fuerzas leales a la coalición que lidera Arabia Saudita con el objetivo de impedir el aterrizaje de una aeronave civil procedente de Irán. Para el grupo rebelde, este ataque constituye una violación de los acuerdos mínimos de convivencia y una profundización del asedio que sufre el territorio yemení desde hace casi una década. Cabe recordar que Arabia Saudita interviene militarmente en el conflicto de Yemen desde el año 2015, encabezando una coalición internacional que busca restituir al gobierno reconocido por las Naciones Unidas, en una guerra civil que ha devastado la infraestructura del país más pobre de la península arábiga.

Esta represalia marítima no es un hecho aislado, sino que se inserta en una campaña de hostigamiento que los hutíes mantienen sobre el mar Rojo desde finales de 2023, inicialmente justificada como una respuesta al conflicto en la Franja de Gaza. Sin embargo, el giro actual representa un ataque directo a la infraestructura económica de Arabia Saudita, que precisamente se encontraba en un proceso de evaluación de rutas alternativas para sus exportaciones de crudo. El reino buscaba potenciar sus terminales sobre el mar Rojo para diversificar sus salidas al mercado mundial, una estrategia que ahora queda bajo fuego directo. La interdependencia entre la seguridad en Yemen y la estabilidad de los corredores energéticos del golfo Pérsico vuelve a quedar expuesta, demostrando que cualquier fricción en Saná tiene repercusiones inmediatas en las pizarras de las bolsas de Londres y Nueva York.

Impacto

La importancia de este bloqueo radica en la magnitud del comercio que circula por estas vías. Especialistas en energía advirtieron que, si se consolidan interrupciones simultáneas y prolongadas en los estrechos de Ormuz y Bab al Mandeb, hasta un 25% de las rutas mundiales de suministro de petróleo quedarían comprometidas. No se trata solo de un problema regional; Bab al Mandeb es la puerta de entrada obligada al canal de Suez, el paso que conecta las economías de Asia con los consumidores de Europa. Un cierre efectivo o una disrupción severa obligaría a las flotas comerciales a rodear el continente africano por el cabo de Buena Esperanza, una ruta que añade aproximadamente diez días de navegación y miles de dólares en costos operativos por cada viaje, afectando no solo al petróleo sino también al transporte de contenedores con bienes de consumo masivo.

La reacción internacional no se hizo esperar, elevando el tono de la disputa diplomática y militar. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que su administración monitorea de cerca la situación y advirtió que Washington intervendrá de manera directa si la amenaza de los hutíes se transforma en un bloqueo total de las vías marítimas internacionales. Desde la Casa Blanca consideran que la libertad de navegación en el mar Rojo es un interés de seguridad nacional no negociable. Por su parte, el gobierno de Riad aseguró que tomará todas las medidas necesarias para proteger su soberanía y sus activos económicos, lo que hace prever un incremento de la presencia militar naval en la zona por parte de la coalición árabe y de las potencias occidentales que integran las misiones de patrullaje en el área.

El escenario actual plantea una tensión pendiente que podría redefinir los flujos comerciales de energía en el hemisferio norte. Mientras los petroleros sauditas aguardan instrucciones en aguas seguras, la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que el conflicto se extienda a otros corredores sensibles, como el oleoducto que conecta la cuenca del Caspio con el mar Negro. El próximo paso decisivo será la respuesta militar de la coalición liderada por Riad ante las amenazas de ataque a sus buques, un movimiento que determinará si el bloqueo hutí logra consolidarse como un factor de presión permanente o si se desvanece ante una nueva ofensiva aérea sobre las posiciones rebeldes en la costa yemení.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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