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Scaloni define tres cambios para enfrentar a Egipto en octavos de

La selección argentina enfrentará a Egipto este martes en Atlanta por los octavos de final del Mundial 2026, con el ingreso confirmado de Leandro Paredes y modificaciones en todas las líneas.

Redacción El Capitán 6 de julio de 2026 6 min de lectura
Scaloni define tres cambios para enfrentar a Egipto en octavos de
Foto: Infobae Deportes

La selección argentina enfrentará a Egipto este martes a las 13 en Atlanta por los octavos de final del Mundial 2026, con una formación que presentará tres cambios tácticos respecto al último encuentro disputado en Miami.

El entrenador Lionel Scaloni, de 48 años, ajustó el esquema titular tras la ajustada victoria por 3-2 ante Cabo Verde en tiempo suplementario, buscando mayor equilibrio defensivo y fluidez en la circulación del balón. La principal novedad radica en el mediocampo con la titularidad confirmada de Leandro Paredes, quien reemplazará a Thiago Almada. Esta modificación implica un movimiento estratégico para Alexis Mac Allister, el volante del Liverpool, quien abandonará el eje central para posicionarse sobre el sector izquierdo, permitiendo que el actual capitán de Boca Juniors se asiente como el volante de contención principal. Según explicaron desde el cuerpo técnico nacional, la ausencia previa de Paredes se debió estrictamente a una serie de lesiones que arrastraba desde su actividad en el fútbol local, lo que obligó a una dosificación de sus minutos durante la fase de grupos.

En la línea defensiva, Nicolás Tagliafico recuperará su lugar en el lateral izquierdo en reemplazo de Facundo Medina. El defensor del Olympique de Marsella, que había mostrado un rendimiento sólido en las presentaciones previas, debió abandonar el último compromiso por un cuadro de calambres severos, pero los estudios médicos realizados en las últimas 48 horas confirmaron su plena recuperación física. Por su parte, la delantera presentará la inclusión de Julián Álvarez por Lautaro Martínez. El atacante del Atlético de Madrid parece haber superado definitivamente el esguince de tobillo sufrido en las semifinales de la Champions League ante el Arsenal, lo que le permite a Scaloni apostar por un perfil de mayor presión alta y movilidad asociativa para desgastar a la defensa egipcia desde el inicio del cotejo.

La formación probable que saltará al césped del Mercedes-Benz Stadium estará integrada por Emiliano Martínez en el arco; una línea de cuatro defensores compuesta por Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; un mediocampo con Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Alexis Mac Allister; mientras que la dupla de ataque estará conformada por Lionel Messi y Julián Álvarez. Durante la última sesión de entrenamiento en territorio estadounidense, el cuerpo médico supervisó de cerca la evolución de De Paul, quien fue el último futbolista en sumarse a los trabajos grupales tras el desgaste físico del tiempo extra ante Cabo Verde, aunque fuentes de la delegación argentina aseguran que su presencia no corre peligro para el inicio del partido.

Contexto

La selección argentina llega a esta instancia de eliminación directa tras una fase de grupos que generó interrogantes internos, especialmente luego del sufrido triunfo ante Cabo Verde que demandó 120 minutos de juego. El equipo nacional, que defiende el título obtenido en Qatar 2022, ha tenido que lidiar con una transición física marcada por las lesiones de piezas clave como Paredes y la recuperación progresiva de Julián Álvarez. Hasta el momento, Lautaro Martínez había sido el titular en los cuatro encuentros disputados, aportando un gol de penal y participando activamente en la generación de jugadas de riesgo, como el penal fabricado ante Austria que Lionel Messi no logró canjear por gol. La decisión de Scaloni de rotar nombres responde a la necesidad de refrescar un plantel que ha sentido el rigor de las altas temperaturas y la intensidad del calendario mundialista.

El panorama del Mundial 2026 se presenta atípico debido a la temprana eliminación de potencias históricas y candidatos naturales al título. Las salidas de Alemania, Brasil, Portugal y Países Bajos en etapas prematuras han modificado el cuadro de competencia, aumentando la presión sobre la Albiceleste como uno de los pocos favoritos que permanece en carrera. Egipto, por su parte, arriba a los octavos de final con un registro estadístico particular: obtuvo una victoria y tres empates en sus cuatro presentaciones previas. Bajo la conducción de un proceso técnico de largo plazo y con Mohamed Salah como estandarte absoluto, el conjunto africano ha demostrado ser un rival rocoso, capaz de neutralizar circuitos de juego creativos mediante un orden táctico estricto y transiciones rápidas.

Impacto

El resultado de este enfrentamiento determinará no solo la continuidad de Argentina en la defensa de su corona, sino también la consolidación de un recambio generacional que Scaloni viene gestionando bajo presión. La inclusión de Paredes busca devolverle al equipo el control del ritmo de juego, una faceta que se vio vulnerada ante la velocidad de los atacantes africanos en la ronda anterior. Para el cuerpo técnico, recuperar la solidez en el círculo central es vital para liberar a Enzo Fernández y permitir que Mac Allister explote su llegada al área rival, funciones que se vieron limitadas cuando debieron repartirse tareas de marca pura ante la ausencia de un cinco de oficio en plenitud física.

Desde el punto de vista táctico, el ingreso de Julián Álvarez por Lautaro Martínez marca una declaración de intenciones sobre cómo planea Argentina vulnerar el repliegue defensivo de Egipto. La capacidad de la “Araña” para realizar diagonales constantes y presionar la salida de los centrales rivales es vista como la llave para desarticular el sistema de ayudas que propone el entrenador egipcio. Asimismo, la vuelta de Tagliafico garantiza una mayor experiencia en cierres defensivos y proyección medida, factores determinantes en una instancia donde un error individual puede significar la eliminación directa. La dirigencia de la AFA y el entorno del seleccionado entienden que superar esta fase con autoridad es fundamental para recuperar la confianza de cara a los cuartos de final, donde el nivel de exigencia física y técnica volverá a subir.

El encuentro en Atlanta marcará el inicio de la fase más crítica del torneo para el vigente campeón. Con el equipo prácticamente definido y los jugadores informados sobre sus roles, la delegación argentina se trasladará al estadio bajo un estricto protocolo de concentración. Se espera que el ganador de esta llave se enfrente al vencedor del cruce entre dos selecciones europeas, lo que añade una capa extra de análisis para el cuerpo técnico de Scaloni, que ya envió observadores a los posibles escenarios futuros. La tensión se mantiene alta en el búnker nacional, sabiendo que el margen de error ha desaparecido por completo en esta Copa del Mundo de sorpresas constantes.

Fuente: Infobae Deportes

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Información publicada por Infobae Deportes.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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