El Gobierno nacional autorizó a Aerovías del Continente Americano S.A. (Avianca) a operar nuevas rutas internacionales entre Colombia y Buenos Aires, según la Resolución 15/2026 publicada hoy en el Boletín Oficial, que habilita conexiones directas con Cali y Cartagena.
La medida, formalizada a través de la Secretaría de Transporte y comunicada a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), permite a la aerolínea de bandera colombiana explotar servicios regulares de transporte aéreo de pasajeros, carga y correo de forma combinada. Esta decisión administrativa surge tras un requerimiento formal de la compañía, que acreditó el cumplimiento de los estándares de seguridad operacional y capacidad técnica exigidos por la normativa argentina vigente. Según informaron fuentes de la Subsecretaría de Transporte Aéreo, la incorporación de estas frecuencias busca descentralizar la oferta de vuelos que tradicionalmente se concentraba en la ruta hacia Bogotá, permitiendo una conexión más ágil con los polos turísticos y económicos del Caribe y el suroeste colombiano.
El proceso de autorización contó con el dictamen favorable de la Dirección Nacional de Transporte Aéreo de la ANAC, organismo que verificó que la propuesta de Avianca se ajusta a los acuerdos bilaterales vigentes. La resolución establece que la empresa deberá someterse a los controles periódicos de seguridad y cumplir con las tasas aeroportuarias correspondientes en las terminales de Ezeiza y Aeroparque, dependiendo de la disponibilidad de slots. Operadores del mercado aerocomercial señalaron que la entrada de estas rutas directas podría incrementar el flujo de pasajeros en un 15% anual para este corredor específico, dado que actualmente muchos viajeros deben realizar escalas técnicas en Panamá o Lima para alcanzar destinos como Cartagena de Indias o Cali desde la capital argentina.
La normativa aplicada para este aval se sustenta en la Ley 17.285, conocida como el Código Aeronáutico, y se complementa con los decretos 50/2019 y 599/2024, que modernizaron el régimen de autorizaciones para servicios aéreos internacionales. Desde el Ministerio de Economía indicaron que esta apertura se alinea con la estrategia de desregulación del sector, facilitando que empresas extranjeras operen nuevos tramos siempre que exista reciprocidad y se garantice la seguridad del pasajero. La autoridad aeronáutica de Colombia ya había designado previamente a Avianca como el operador responsable para estos servicios, notificando a la contraparte argentina en el marco de los acuerdos de cooperación técnica que rigen la aviación civil en la región sudamericana.
Contexto
La habilitación de estas rutas no es un hecho aislado, sino el resultado de una serie de acuerdos bilaterales que se remontan al Memorando de Entendimiento suscripto el 22 de febrero de 2018 y su posterior actualización el 30 de abril de 2025. Estos documentos establecieron el marco legal para que las aerolíneas de ambos países pudieran solicitar frecuencias adicionales sin las restricciones de cupos que operaban en décadas anteriores. Históricamente, la relación aérea entre Argentina y Colombia estuvo limitada a un número reducido de vuelos semanales, lo que generaba tarifas elevadas y una oferta rígida. Con la implementación de la política de cielos abiertos, el mercado ha experimentado una transformación que permite a las compañías adaptar su oferta a la demanda real de los usuarios y las empresas de logística.
En los últimos dos años, el mercado aerocomercial argentino ha buscado recuperar los niveles de conectividad previos a la pandemia, enfocándose en rutas regionales que fortalezcan el intercambio comercial dentro del bloque sudamericano. La designación de Avianca por parte del gobierno colombiano y la posterior validación argentina reflejan una estabilidad en las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones. Según datos estadísticos de la ANAC, Colombia se ha consolidado como uno de los cinco destinos internacionales más buscados por los argentinos, tanto por motivos de turismo vacacional como por viajes de negocios vinculados a los sectores de servicios y energía. Este antecedente fue determinante para que los organismos técnicos dieran luz verde a la expansión de las operaciones de la compañía en el territorio nacional.
Impacto
El impacto de esta medida se sentirá principalmente en dos frentes: el turismo y el comercio exterior. Para el sector turístico, la posibilidad de volar directamente a Cartagena de Indias y Cali reduce los tiempos de viaje en aproximadamente tres horas al evitar conexiones intermedias, lo que vuelve a estos destinos más competitivos frente a otras opciones del Caribe. Cámaras de turismo locales estiman que la mayor oferta de asientos contribuirá a una estabilización de los precios de los pasajes, beneficiando al consumidor final. Por otro lado, la modalidad de transporte combinado es clave para las pequeñas y medianas empresas exportadoras, ya que las bodegas de los aviones de pasajeros se utilizan para el envío de cargas de alto valor y bajo volumen, optimizando los costos logísticos y los tiempos de entrega en mercados internacionales.
Desde una perspectiva macroeconómica, la mayor conectividad aérea fomenta la llegada de divisas a través del turismo receptivo. El flujo de visitantes colombianos hacia Buenos Aires ha mostrado una tendencia creciente, atraídos por la oferta cultural y gastronómica de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Al habilitar rutas desde ciudades del interior de Colombia, se abre un mercado potencial de millones de personas que ahora cuentan con una opción de transporte directo. Asimismo, la competencia entre aerolíneas en el corredor Buenos Aires-Colombia obliga a las empresas a mejorar sus estándares de servicio y eficiencia, lo que redunda en una modernización general del sistema de transporte aéreo regional y una mayor integración de las cadenas de suministro entre el Cono Sur y la región andina.
El próximo paso para Avianca será la presentación de los itinerarios detallados y la solicitud de horarios específicos de despegue y aterrizaje ante las autoridades aeroportuarias. Se espera que los primeros vuelos bajo esta nueva autorización comiencen a operar en la próxima temporada estival, una vez que se completen los trámites administrativos de asignación de slots. La tensión pendiente en el sector sigue siendo la infraestructura aeroportuaria de Buenos Aires, que deberá absorber este incremento de operaciones internacionales sin afectar la puntualidad de los servicios domésticos. El seguimiento de la ANAC será fundamental para garantizar que el crecimiento de la oferta se traduzca en una mejora efectiva de la conectividad sin saturar las capacidades operativas de las terminales aéreas nacionales.