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Bélgica impugna ante la FIFA la habilitación de Folarin Balogun

La federación belga cuestionó la suspensión de la sanción al goleador de Estados Unidos, quien podrá jugar los octavos de final del Mundial 2026 pese a haber recibido una tarjeta roja directa.

Redacción El Capitán 5 de julio de 2026 6 min de lectura
Bélgica impugna ante la FIFA la habilitación de Folarin Balogun
Foto: Infobae Deportes

La Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA) rechazó formalmente la decisión de la FIFA de habilitar al delantero estadounidense Folarin Balogun para el cruce de octavos de final que ambos seleccionados disputarán este lunes en la ciudad de Seattle.

La controversia estalló tras la resolución de la Comisión Disciplinaria de la FIFA de dejar en suspenso la sanción que pesaba sobre Balogun, quien había sido expulsado durante el último encuentro de la fase de grupos frente a Bosnia y Herzegovina. El atacante del Mónaco recibió la tarjeta roja directa tras un pisotón contra el defensor bosnio Tarik Muharemović, una acción que, según el reglamento estándar de la competición, conlleva una suspensión automática de al menos una fecha. Sin embargo, el organismo rector del fútbol mundial optó por aplicar el Artículo 27 de su Código Disciplinario, permitiendo que la ejecución de la pena quede sujeta a un período de prueba de un año. De esta manera, el máximo anotador del equipo conducido por Mauricio Pochettino en este certamen quedó a disposición del cuerpo técnico para el duelo eliminatorio, lo que generó una reacción inmediata y contundente por parte de las autoridades deportivas de Bélgica.

Desde la delegación belga calificaron la medida como una vulneración directa a la seguridad jurídica del torneo y a los principios de competencia equitativa. Según fuentes de la RBFA, la decisión de la FIFA contradice el Artículo 10.5 del Reglamento de la Copa Mundial 2026, el cual estipula taxativamente que cualquier jugador expulsado por roja directa o doble amonestación queda inhabilitado para el siguiente compromiso de su selección sin excepciones de esta naturaleza. Los asesores legales de la federación europea sostienen que no existen antecedentes en la historia moderna de los mundiales donde una sanción por una agresión física directa sea suspendida antes de cumplirse el partido de rigor. La cúpula de la asociación belga manifestó su asombro ante lo que consideran un trato preferencial para el equipo anfitrión, advirtiendo que esta resolución sienta un precedente peligroso para la integridad de la competencia en sus instancias más decisivas.

Por su parte, la FIFA argumentó que la Comisión Disciplinaria posee facultades discrecionales para evaluar la gravedad de las infracciones y la conducta previa de los protagonistas. En el comunicado oficial emitido desde Zúrich, se aclaró que si Balogun comete una falta de gravedad similar durante los próximos doce meses, la suspensión actual se reactivará y se sumará a la nueva penalidad que pudiera corresponderle. No obstante, para los representantes de Bélgica, esta interpretación choca frontalmente con el Artículo 66.4 del Código Disciplinario, que reafirma el carácter automático de las sanciones tras una expulsión. La tensión administrativa escaló a menos de 24 horas del inicio del partido, mientras los equipos técnicos de ambos seleccionados terminan de definir sus estrategias en el campo de juego de Seattle, ahora condicionados por la presencia de una de las figuras más determinantes del torneo.

Contexto

La situación de Folarin Balogun no es menor para el esquema táctico de Estados Unidos. Con tres goles convertidos en lo que va de la Copa del Mundo 2026, el delantero igualó la marca histórica de Landon Donovan en la edición de Sudáfrica 2010 y se posicionó a solo un tanto del récord de Bert Patenaude, quien anotó cuatro goles en el Mundial de Uruguay 1930. Su ausencia representaba un desafío logístico para Pochettino, dado que el atacante es la pieza central de la ofensiva estadounidense. El propio jugador había intentado bajarle el tono a la polémica tras el incidente con Muharemović, declarando que la jugada fue un hecho fortuito del juego y que, a su criterio, una tarjeta amarilla hubiese sido una sanción más justa para la magnitud del contacto físico.

Los antecedentes reglamentarios citados por Bélgica refuerzan su postura de que la norma fue alterada de forma imprevista. La RBFA recordó que la Circular N.º 16 de la Copa Mundial de la FIFA 2026, enviada a todas las federaciones el 12 de mayo de 2026, ratificaba la obligatoriedad de cumplir las sanciones por expulsión en el partido inmediato posterior. Este criterio fue el que se aplicó de manera uniforme en todas las tarjetas rojas registradas durante la fase de grupos del actual torneo. La federación belga subrayó que estas reglas fueron repasadas y aceptadas por todos los países participantes en las reuniones de coordinación previas al inicio de la competencia, lo que hace que la excepción otorgada a Balogun resulte, a sus ojos, jurídicamente insostenible.

Impacto

La habilitación de Balogun altera significativamente el balance de fuerzas para el cruce de octavos de final. Para Estados Unidos, contar con su goleador estrella es vital en su intento por romper la racha negativa en esta instancia, donde quedó eliminado en 2010 ante Ghana, en 2014 precisamente frente a Bélgica y en 2022 contra los Países Bajos. La presencia del delantero del Mónaco obliga al entrenador belga a reformular su planteo defensivo, que inicialmente se había planificado considerando la baja del atacante. Operadores del mercado deportivo y analistas internacionales coinciden en que esta decisión administrativa de la FIFA podría generar un clima de hostilidad en el campo de juego, incrementando la presión sobre el cuerpo arbitral que deba impartir justicia en el encuentro.

Más allá de lo estrictamente deportivo, el impacto institucional es profundo. La RBFA anunció que se encuentra investigando todas las vías legales posibles para salvaguardar los derechos de su selección y proteger el principio de “fair play”. Fuentes cercanas a la federación indicaron que no se descarta una presentación formal ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) si consideran que el reglamento fue vulnerado para favorecer los intereses comerciales o deportivos del país organizador. Esta disputa pone bajo la lupa la transparencia de la Comisión Disciplinaria de la FIFA en un momento donde el organismo busca consolidar la imagen de un torneo ejemplar en términos de organización y justicia deportiva.

El desenlace de este conflicto administrativo quedará sellado cuando el árbitro dé el pitazo inicial en Seattle. Si Balogun finalmente es de la partida, cada una de sus intervenciones será observada con lupa por la delegación belga, que ya ha dejado clara su postura de que el jugador no debería estar en el césped. La tensión acumulada por este fallo reglamentario promete trasladarse a las tribunas y al desarrollo de un partido que ya era considerado de alto riesgo por la paridad futbolística de ambos planteles. El mundo del fútbol aguarda ahora para ver si la presencia del goleador será el factor determinante que deposite a Estados Unidos en los cuartos de final por primera vez en más de dos décadas.

Fuente: Infobae Deportes

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Información publicada por Infobae Deportes.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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