INTERNACIONAL

Ecuador detuvo a alias Churrón, líder de Los Choneros buscado por

Las fuerzas militares ecuatorianas capturaron en Guayaquil a Francisco Manuel Bermúdez Cagua, cabecilla del grupo narcocriminal Los Choneros, por quien el Departamento de Estado estadounidense ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares.

Redacción El Capitán 3 de julio de 2026 6 min de lectura
Ecuador detuvo a alias Churrón, líder de Los Choneros buscado por
Foto: Infobae

El narcotraficante Francisco Manuel Bermúdez Cagua, alias Churrón, fue detenido este jueves por la noche durante un operativo militar en el norte de Guayaquil, tras una búsqueda internacional que incluía una recompensa de 5 millones de dólares.

La aprehensión del líder de Los Choneros representa uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en la región durante el presente año. El ministro de Defensa Nacional de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, confirmó que el operativo se realizó bajo estrictas medidas de seguridad en la ciudad más poblada del país, identificando a Bermúdez Cagua como la figura central que asumió el mando operativo de la organización tras la caída de sus predecesores. Según informaron fuentes del Ministerio de Defensa, el detenido será trasladado de inmediato a la denominada Cárcel del Encuentro, un centro penitenciario de máxima seguridad diseñado bajo parámetros de aislamiento total, inspirado en el sistema carcelario implementado por Nayib Bukele en El Salvador para neutralizar a cabecillas de alta peligrosidad.

La justicia de los Estados Unidos mantenía una orden de captura vigente contra alias Churrón por delitos de tráfico internacional de cocaína y tenencia ilícita de armas de fuego con fines de narcotráfico. De acuerdo con la acusación formal presentada ante el Distrito Este de Nueva York, Bermúdez Cagua operaba como un eslabón estratégico en la cadena de mando de Los Choneros, coordinando no solo el envío de estupefacientes hacia Norteamérica, sino también la logística de armamento pesado para sostener el control territorial en las costas ecuatorianas. Tommy Pigott, portavoz principal adjunto del Departamento de Estado, precisó que el detenido es el primer miembro de esta organización en integrar la lista prioritaria del programa de recompensas contra el narcotráfico, lo que subraya su relevancia en la toma de decisiones financieras y operativas del grupo terrorista.

El pliego acusatorio, que data del 27 de junio de 2025, vincula directamente a Bermúdez Cagua con otros líderes históricos de la banda, como Darío Javier Peñafiel Nieto, conocido como Topo, y José Adolfo Macías Villamar, alias Fito. Este último, quien fuera el máximo líder de la organización, fue recapturado a principios de 2025 en una residencia en Manta tras permanecer prófugo durante un año y medio, y posteriormente extraditado a los Estados Unidos. Según fuentes de la inteligencia militar ecuatoriana, Churrón y Topo ejercían como lugartenientes de alto rango, gestionando las alianzas transnacionales que permitieron a Los Choneros consolidarse como el principal brazo logístico del Cártel de Sinaloa en territorio sudamericano, facilitando la salida de droga a través de los puertos del Pacífico.

Contexto

La crisis de seguridad en Ecuador se agudizó a finales de 2020, cuando el fraccionamiento de Los Choneros tras la muerte de sus antiguos líderes desató una guerra abierta entre bandas por el control de las rutas de exportación. Históricamente, esta organización ha sido la estructura criminal más antigua y ramificada del país, manteniendo una hegemonía que solo fue desafiada recientemente por grupos emergentes como Los Lobos. La situación escaló a niveles diplomáticos cuando, el 5 de septiembre del año pasado, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró formalmente a Los Choneros y Los Lobos como organizaciones terroristas extranjeras durante una visita oficial a Quito. Esta designación no fue meramente simbólica, sino que habilitó el congelamiento de activos y la prohibición de transacciones financieras para cualquier entidad vinculada a estos grupos en el sistema bancario estadounidense.

Bajo la administración de Donald Trump, la política exterior hacia la región se endureció significativamente, incluyendo a 12 organizaciones latinoamericanas en la lista de terrorismo global. En este listado figuran estructuras de alta complejidad como el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel del Noroeste en México, la Mara Salvatrucha y el Barrio 18 en El Salvador, y el Tren de Aragua junto al Cártel de los Soles en Venezuela. En este marco de cooperación, Washington anunció una asistencia económica de 19 millones de dólares para el gobierno de Ecuador, destinando 13,5 millones específicamente a la lucha contra el tráfico de drogas y 6 millones adicionales para la adquisición de drones destinados a la vigilancia de la fuerza naval en aguas jurisdiccionales, donde operan las lanchas rápidas del narcotráfico.

Impacto

La captura de alias Churrón altera profundamente la estructura de mando de Los Choneros, dejando a la organización en una situación de vulnerabilidad operativa frente a sus rivales directos. Analistas de seguridad internacional sugieren que esta detención podría acelerar el proceso de extradición de los cuadros medios que aún operan en el país, siguiendo el precedente sentado por alias Fito. Para el gobierno ecuatoriano, este resultado representa una validación de su estrategia de “mano dura” y el uso de prisiones de máxima seguridad para descabezar a las mafias. El impacto económico también es considerable, dado que la recompensa de 5 millones de dólares y las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro buscan asfixiar el flujo de capitales que alimenta la logística de armas y el reclutamiento de sicarios en las zonas periféricas de Guayaquil y Manta.

A nivel regional, la detención refuerza la cooperación bilateral entre Quito y Washington en materia de inteligencia criminal. La inclusión de Los Choneros en la misma categoría que los cárteles mexicanos y las maras centroamericanas implica que las agencias estadounidenses, como la DEA y el FBI, tendrán una participación más activa en el seguimiento de los activos financieros del grupo. Según operadores del mercado de seguridad, el uso de tecnología de vigilancia donada por EE.UU. ha sido clave para localizar a Bermúdez Cagua en un sector urbano denso, lo que marca un cambio en las capacidades de detección de las fuerzas armadas ecuatorianas frente a objetivos de alto valor que anteriormente lograban mimetizarse en la población civil.

El futuro procesal de Francisco Manuel Bermúdez Cagua parece estar sellado por el pedido de extradición que la justicia neoyorquina formalizará en las próximas semanas. Mientras tanto, las autoridades ecuatorianas permanecen en alerta máxima ante posibles represalias en los centros penitenciarios, un escenario recurrente tras la caída de líderes de esta magnitud. La tensión se traslada ahora a la Cárcel del Encuentro, donde el régimen de aislamiento absoluto pondrá a prueba la capacidad del Estado para evitar que los cabecillas sigan dirigiendo operaciones delictivas desde el interior de los pabellones.

Fuente: Infobae

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias