INTERNACIONAL

La OMS advierte que las olas de calor en Europa son un ensayo general

El organismo internacional alertó sobre la frecuencia e intensidad de los fenómenos climáticos extremos en el Viejo Continente, donde las temperaturas aumentan al doble del promedio global y exigen reformas estructurales urgentes.

Redacción El Capitán 1 de julio de 2026 5 min de lectura
La OMS advierte que las olas de calor en Europa son un ensayo general
Foto: Infobae

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este miércoles que la actual ola de calor en Europa representa un ensayo general de los veranos futuros, debido al calentamiento acelerado que afecta a la región más que a cualquier otro continente.

Hans Henri P. Kluge, director regional para Europa de la OMS, sostuvo que la presente temporada estival funciona como una prueba de lo que vendrá, señalando que los episodios de temperaturas extremas dejarán de ser eventos excepcionales para transformarse en desafíos recurrentes. Según datos del organismo, la región necesita una adaptación estructural inmediata para evitar el colapso de los sistemas sanitarios y sociales. Las estimaciones técnicas indican que, durante 2023, las muertes vinculadas al calor habrían sido un 80% superiores si no se hubieran implementado medidas de contingencia previas. La intensificación de estos fenómenos, impulsada por el cambio climático, está superando los récords históricos por márgenes considerables, obligando a las administraciones locales a declarar estados de emergencia climática de forma sistemática.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reforzó esta postura al señalar que fenómenos que antes ocurrían una vez por generación ahora se manifiestan anualmente. En este escenario, ciudades como Barcelona ya habilitaron más de 500 refugios climáticos, mientras que en París se activaron registros de protección para residentes mayores y se restringió la venta de alcohol en la vía pública para reducir la carga sobre los servicios de emergencia. Por su parte, el gobierno de Italia adoptó restricciones al trabajo al aire libre durante las franjas horarias de mayor radiación, garantizando ingresos para los trabajadores afectados. Estas medidas buscan mitigar una crisis que ya muestra cifras alarmantes: en España se estiman más de 300 muertes asociadas al calor en pocos días, mientras que en Italia se reportaron cinco fallecimientos en apenas 24 horas por causas térmicas.

Contexto

Europa se consolida como el continente que más rápido se calienta en el planeta, con una tasa de incremento térmico que duplica el promedio global. Según el informe de Copernicus Climate Intelligence, la temperatura media europea aumentó aproximadamente 2,5 °C desde los niveles preindustriales, frente al 1,4 °C registrado a nivel mundial. Este calentamiento acelerado responde a una combinación de factores meteorológicos y geográficos. La reducción de la contaminación del aire desde la década de 1980, si bien es positiva para la salud respiratoria, disminuyó la cantidad de aerosoles en la atmósfera, permitiendo que una mayor radiación solar alcance la superficie terrestre. A esto se suma la pérdida de la cobertura de nieve, lo que reduce el efecto albedo y provoca que el suelo absorba más calor en lugar de reflejarlo.

La geografía del continente también juega un rol determinante en esta crisis. La proximidad de amplias zonas europeas a latitudes altas expone a la región a los efectos del calentamiento en el Ártico, donde las temperaturas suben a un ritmo todavía más vertiginoso. Los registros históricos confirman la gravedad de la tendencia: el período comprendido entre 2023 y 2025 marcó los tres años más cálidos de la historia documentada, y los últimos once años fueron los más calurosos desde que existen mediciones oficiales. En 2025, la temperatura global se situó 1,44 °C por encima del promedio del periodo 1850-1900, consolidando una trayectoria de calentamiento que los expertos consideran irreversible en el corto plazo sin cambios drásticos en la emisión de gases de efecto invernadero.

Impacto

El impacto social y sanitario de estas temperaturas extremas está llevando a las ciudades al límite de su capacidad operativa. En Francia, las llamadas a los servicios médicos de emergencia aumentaron hasta un 50% en los centros urbanos más afectados, mientras que en Londres el servicio de ambulancias reportó la mayor cantidad de llamadas por cuadros potencialmente mortales en una sola jornada. La infraestructura hospitalaria enfrenta fallas en los sistemas de refrigeración y un agotamiento crítico del personal sanitario. Según fuentes de la OMS, cerca del 60% de las internaciones de urgencia durante estas olas de calor corresponden a personas de 75 años o más, un grupo que sufre especialmente la falta de recuperación térmica nocturna en las denominadas islas de calor urbanas.

La vida cotidiana de aproximadamente 150 millones de personas se ve alterada por cortes de energía recurrentes y el cierre preventivo de establecimientos educativos. La falta de vegetación y la densidad constructiva en las metrópolis impiden que el calor se disipe durante la noche, agravando cuadros de deshidratación, problemas renales, cardíacos y respiratorios. Ante esta situación, las autoridades sanitarias recomiendan medidas de mitigación domiciliaria, como mantener persianas cerradas durante el día, ventilar exclusivamente por la noche y evitar el consumo de bebidas azucaradas o cafeína. La OMS enfatiza que la protección de grupos vulnerables, incluyendo embarazadas, niños pequeños y personas en situación de pobreza energética, debe ser la prioridad absoluta de los planes de contingencia estatales.

El futuro inmediato de la región dependerá de la capacidad de los Estados para transformar la planificación urbana y rehabilitar edificios bajo criterios de eficiencia térmica. La creación de infraestructuras verdes y la asistencia comunitaria se presentan como las únicas herramientas efectivas para reducir la mortalidad en los veranos venideros. La ventana de oportunidad para actuar se reduce a medida que los modelos climáticos predicen temporadas estivales aún más severas. La tensión pendiente radica ahora en la velocidad de respuesta de la Unión Europea para coordinar fondos de emergencia que permitan adaptar las ciudades antes de que el próximo ensayo general se convierta en una catástrofe sanitaria permanente.

Fuente: Infobae

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias