Dos delincuentes armados asaltaron y golpearon a una mujer de 80 años con movilidad reducida este lunes por la tarde en su vivienda de la intersección de La República y pasaje 1520, en el barrio Fisherton Industrial de Rosario.
El episodio de extrema violencia se desencadenó cuando los asaltantes, que se desplazaban en una motocicleta, abordaron inicialmente a un joven que realizaba tareas de jardinería en el frente de la propiedad. Tras amenazarlo con un arma de fuego, los delincuentes irrumpieron en el domicilio donde se encontraba la propietaria. Según indicaron fuentes policiales y del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies), los atacantes arrojaron a la mujer al suelo y le propinaron diversos golpes mientras le exigían de forma persistente la entrega de dinero en efectivo. La agresividad del ataque dejó a la víctima en un profundo estado de shock y con lesiones físicas que requirieron asistencia médica inmediata en el lugar.
De acuerdo con los testimonios recogidos por los investigadores en la zona, los delincuentes habrían actuado con inteligencia previa, ya que durante el asalto mencionaron datos específicos sobre la situación económica de la jubilada y del joven que la asistía. “Les decían todo el tiempo que entregaran el dinero”, relataron testigos presenciales, lo que refuerza la hipótesis de una planificación deliberada y descarta la posibilidad de un hecho al azar. Las cámaras de seguridad instaladas en la cuadra captaron la secuencia completa: desde el momento en que los sospechosos descendieron de la moto hasta su ingreso forzado a la vivienda, material que ya se encuentra en manos de la Fiscalía para intentar identificar a los responsables.
En un hecho paralelo que refleja la escalada de inseguridad en la provincia de Santa Fe, una mujer protagonizó un insólito intento de robo en un almacén de la localidad de San Justo el pasado miércoles a las 7:47. La sospechosa, vestida con una campera negra y capucha, intentó sustraer la recaudación de la caja registradora, lo que derivó en un violento forcejeo con la comerciante. Durante la pelea, la delincuente perdió sus prendas de vestir, quedando semidesnuda de la cintura para arriba antes de escapar. Lo más llamativo para los peritos policiales fue que la mujer regresó al local dos horas después, cerca de las 10:00, para amenazar a la dueña y exigirle que borrara las grabaciones de las cámaras de seguridad que registraron el incidente.
Contexto
El ataque en Fisherton Industrial se produce en un momento de especial sensibilidad en Rosario, donde los delitos contra adultos mayores en sus domicilios particulares han mostrado una frecuencia alarmante. Según datos de observatorios de seguridad locales, el uso de motocicletas para realizar tareas de inteligencia previa y posterior huida es el patrón predominante en el 70% de los robos calificados registrados en la periferia del centro rosarino. El barrio Fisherton, históricamente residencial, ha visto alterada su dinámica por el incremento de hechos bajo la modalidad de “entradera”, donde los delincuentes aprovechan la vulnerabilidad de personas con movilidad reducida o que se encuentran solas durante el horario vespertino.
Por otro lado, el incidente en San Justo pone de manifiesto una nueva modalidad de reincidencia y amedrentamiento directo hacia las víctimas. El hecho de que la sospechosa regresara al lugar del crimen para intentar eliminar la evidencia digital demuestra, según analistas en seguridad criminal, una pérdida de inhibición frente a los sistemas de vigilancia estatales y privados. Este tipo de conductas desafiantes hacia la autoridad y las víctimas se ha vuelto una constante en los reportes policiales de las localidades del interior santafesino, donde la infraestructura de seguridad suele ser más laxa que en las grandes urbes.
Impacto
La agresión a la jubilada de 80 años ha generado una fuerte indignación social en la comunidad de Fisherton Industrial, donde la víctima es una vecina reconocida por su larga trayectoria en el barrio. El impacto emocional y físico en personas de edad avanzada suele tener consecuencias crónicas; en este caso, el Sies debió realizar un seguimiento preventivo debido a la crisis nerviosa y las contusiones sufridas. Los vecinos han manifestado su preocupación por la falta de patrullaje preventivo en las zonas de pasajes, que son utilizadas por los delincuentes como vías de escape rápido hacia las arterias principales de la ciudad.
Desde el punto de vista judicial, la recolección de imágenes de video en ambos casos resulta determinante para el avance de las causas. En Rosario, la identificación de la motocicleta y la ruta de escape es la prioridad para la Agencia de Investigación Criminal (AIC). En San Justo, la exposición física de la delincuente y su posterior regreso al local facilitan su identificación, aunque el hecho subraya la desprotección de los pequeños comerciantes que deben enfrentar situaciones de violencia física directa para resguardar su capital de trabajo diario.
La investigación por el asalto en Rosario continúa abierta bajo la carátula de robo calificado y lesiones, mientras se espera el análisis de las celdas de telefonía móvil activas en la zona al momento del hecho. En las próximas horas, se espera que el Ministerio de Seguridad de Santa Fe brinde un informe sobre el estado de las cámaras de monitoreo público en el sector de Fisherton para determinar si se pudo seguir el rastro de los sospechosos tras la huida. La comunidad vecinal, por su parte, evalúa realizar una convocatoria para exigir mayores medidas de protección para los adultos mayores del distrito.