SOCIEDAD

CABA aprueba financiamiento para la Línea F y expansión del subte

El Gobierno porteño obtuvo el aval financiero para iniciar la construcción de la Línea F y completar obras pendientes en las líneas H, E y B, buscando integrar el sur de la Ciudad.

Redacción El Capitán 30 de junio de 2026 5 min de lectura
CABA aprueba financiamiento para la Línea F y expansión del subte
Foto: Infobae

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el financiamiento para la construcción de la Línea F y la ampliación de la red de subterráneos, una obra estratégica que busca mejorar la conectividad entre los barrios de Barracas, Constitución, Recoleta y Palermo.

El proyecto, que representa una de las inversiones en infraestructura más ambiciosas de la última década, contempla no solo el trazado de la nueva línea, sino también una serie de intervenciones en nodos críticos del sistema actual. Según fuentes del Ministerio de Infraestructura porteño, la prioridad inmediata es avanzar con el proceso de licitación pública para definir los plazos de ejecución y las expropiaciones necesarias en el eje de la Avenida Entre Ríos y Callao. Los equipos técnicos de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) indicaron que la Línea F funcionará como un eje transversal que permitirá descongestionar las líneas A, B, C y D, las cuales hoy operan cerca de su capacidad máxima durante las horas pico. La iniciativa incluye, además, la finalización de la Línea H hasta la estación Sáenz, un punto vital para la integración con el Ferrocarril Belgrano Sur, y la extensión de la Línea E hacia la Terminal Dellepiane y el Campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

La planificación presentada ante los organismos de crédito internacional subraya la necesidad de modernizar el Premetro, una deuda histórica con los vecinos del sur de la Ciudad. Operadores del sistema de transporte señalaron que la extensión de este servicio hasta Puente La Noria es fundamental para consolidarlo como el principal alimentador de la red troncal. En paralelo, el debate técnico ha recuperado la propuesta de implementar sistemas de tranvías modernos, siguiendo modelos exitosos como el VLT de Río de Janeiro o el Tranvía de Ayacucho en Medellín. De acuerdo con especialistas en movilidad urbana, la reintroducción del tranvía en corredores específicos permitiría una reducción significativa de las emisiones contaminantes y la contaminación sonora, complementando la red de subtes sin los costos prohibitivos de la excavación profunda en zonas de menor densidad poblacional.

Contexto

La expansión del subte en Buenos Aires se rige actualmente por la Ley 670, una normativa sancionada en el año 2001 que diseñó el trazado de las líneas F, G e I. Sin embargo, el contexto demográfico y los hábitos de traslado han mutado drásticamente en los últimos 23 años. La última Encuesta de Movilidad Domiciliaria (ENMODO), realizada en 2018, quedó obsoleta tras la pandemia de COVID-19, que alteró los flujos de movimiento hacia el Microcentro debido al auge del teletrabajo y la descentralización de actividades comerciales. Fuentes legislativas confirmaron que existe un consenso creciente para revisar esta ley y adaptarla a las demandas actuales, permitiendo una mayor flexibilidad presupuestaria y técnica. La Línea H, por ejemplo, cuya construcción comenzó en 2001, aún no ha llegado a su cabecera sur definitiva, lo que evidencia las dificultades de financiamiento y ejecución que han marcado la historia reciente de la infraestructura porteña.

A este escenario se suma la situación crítica de la Línea B, la más utilizada de la red, que requiere la conclusión de obras de potencia y renovación de flota para garantizar la seguridad y frecuencia del servicio. La falta de inversión sostenida ha generado que, en comparación con otras capitales de la región como Santiago de Chile o San Pablo, la red de Buenos Aires haya crecido a un ritmo significativamente menor en los últimos quince años. La aprobación de este nuevo paquete de financiamiento se presenta como un intento de revertir ese estancamiento y responder a la presión social por un transporte público eficiente que reduzca la dependencia del automóvil particular en el área metropolitana.

Impacto

La concreción de estas obras tendrá un impacto directo en la productividad de la Ciudad, al reducir los tiempos de viaje para los más de tres millones de personas que ingresan diariamente desde el Conurbano y los residentes locales. La intermodalidad es el eje central de esta transformación: se busca implementar sistemas de multipago que permitan el uso de diversos validadores y molinetes sin restricciones, facilitando el trasbordo entre subtes, trenes, colectivos y el sistema de bicicletas públicas. Según proyecciones de la Secretaría de Transporte, la integración tarifaria y la mejora en las frecuencias podrían incrementar la demanda del sistema de subtes en un 20% anual, aliviando el tránsito en superficie y mejorando la calidad del aire en los corredores más saturados.

Para los usuarios, esto se traducirá en servicios más previsibles y una ampliación de los horarios de funcionamiento, una demanda recurrente de los sectores vinculados a la educación nocturna y el comercio. La conexión de la Línea E con la Terminal Dellepiane, por su parte, potenciará el desarrollo del sur porteño, atrayendo inversiones inmobiliarias y comerciales a zonas que históricamente han quedado al margen del crecimiento económico del norte de la Ciudad. La modernización del Premetro no solo mejorará la seguridad vial en barrios como Villa Lugano y Villa Soldati, sino que también funcionará como un motor de integración social al conectar de manera rápida y económica a miles de trabajadores con los centros de transbordo ferroviario.

El éxito de este plan de movilidad integral dependerá de la capacidad del Ejecutivo para cumplir con los plazos de licitación y evitar que la Línea F se convierta en un proyecto postergado por décadas. El próximo paso administrativo será la realización de una nueva Encuesta de Movilidad Domiciliaria (ENMODO) para validar los flujos de pasajeros actuales antes de iniciar las excavaciones mayores. La tensión pendiente reside en la capacidad de financiamiento a largo plazo en un contexto macroeconómico volátil, lo que obligará a la Ciudad a mantener una disciplina fiscal estricta para garantizar la continuidad de las obras en los próximos ejercicios presupuestarios.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias