SOCIEDAD

Detuvieron a un camionero con 2,70 de alcohol tras agredir a la

Un conductor de transporte de carga fue arrestado en la ciudad cordobesa de Bell Ville tras circular de forma errática, resistirse al control y atacar físicamente a los efectivos de la Policía Caminera.

Redacción El Capitán 29 de junio de 2026 5 min de lectura
Detuvieron a un camionero con 2,70 de alcohol tras agredir a la
Foto: Infobae

La Policía Caminera de Córdoba detuvo en las últimas horas a un camionero en Bell Ville que circulaba con 2,70 gramos de alcohol en sangre, tras una persecución que incluyó maniobras peligrosas, resistencia a la autoridad y agresiones físicas contra los uniformados.

El operativo se inició cuando las patrullas rurales y viales recibieron alertas sobre un vehículo de gran porte que se desplazaba de manera errática por una zona de alta circulación productiva. Al ser interceptado para un control de rutina, el conductor no solo desobedeció las órdenes iniciales, sino que exhibió un comportamiento violento al descender de la cabina. Según informaron fuentes de la fuerza provincial, el test de alcoholemia arrojó un resultado de 2,70 g/l, una cifra que quintuplica los límites permitidos para conductores particulares y viola la prohibición absoluta para profesionales. Durante el procedimiento, el hombre agredió a uno de los agentes, lo que obligó al personal policial a aplicar técnicas de reducción física para garantizar la seguridad de los transeúntes y del propio infractor, quien quedó inmediatamente a disposición de la Justicia cordobesa.

En la requisa posterior del camión, los efectivos de la Policía Caminera procedieron al secuestro de diversas pruebas que agravan la situación procesal del detenido. En el interior de la cabina se hallaron botellas de bebidas alcohólicas abiertas y un arma blanca, elementos que fueron incorporados a la causa bajo la supervisión de la fiscalía de turno. Los peritos de accidentología vial indicaron que el estado de intoxicación del sujeto representaba un riesgo crítico, dado que el peso y la inercia de un transporte de carga multiplican el potencial de daño ante cualquier colisión. El camión fue trasladado a un playón municipal mientras se espera que los testimonios de testigos y las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona de Bell Ville terminen de reconstruir el trayecto previo del vehículo para determinar si existieron otros incidentes viales no reportados durante su paso por la ruta.

Contexto

Este episodio en Córdoba se suma a una serie de incidentes graves protagonizados por conductores profesionales en las rutas argentinas durante el último mes. Hace apenas treinta días, un caso similar captó la atención pública en la provincia de Buenos Aires, específicamente en el kilómetro 58 de la Ruta 2, a la altura del cruce Etcheverry. En aquella oportunidad, un camionero de 49 años fue interceptado por la Subsecretaría de Política y Seguridad Vial con 0,65 gramos de alcohol en sangre. A diferencia del caso violento en Bell Ville, aquel conductor intentó justificar su estado ante las autoridades provinciales alegando que solo había consumido “una empanadita” invitada por su madre, acompañada por un vaso de vino. Aquel operativo, registrado por las cámaras corporales (body cams) del Ministerio de Transporte bonaerense, evidenció la vigencia de la Ley de Alcohol Cero en territorio bonaerense, donde la tolerancia para conductores profesionales es nula independientemente de la excusa esgrimida.

La recurrencia de estos hechos pone de manifiesto una problemática estructural en el transporte de cargas en Argentina. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), los controles de alcoholemia en rutas nacionales han detectado un incremento en la positividad de conductores de vehículos pesados en corredores logísticos clave. La normativa vigente en provincias como Córdoba y Buenos Aires es estricta, pero la disparidad de criterios en otras jurisdicciones genera zonas grises que los transportistas suelen aprovechar. El caso de Bell Ville, por su nivel de violencia y el altísimo grado de intoxicación (2,70 g/l), se posiciona como uno de los más graves del año en la región central del país, superando ampliamente los registros promedio de infracciones viales detectadas en operativos de saturación estacionales.

Impacto

La relevancia de este hecho trasciende la infracción de tránsito y se instala en el ámbito de la seguridad pública y la responsabilidad civil. El impacto inmediato se traduce en una causa penal por resistencia a la autoridad y lesiones, además de la inhabilitación definitiva de la licencia nacional de conducir transporte interjurisdiccional (LiNTI). Para el sector logístico, estos incidentes generan un endurecimiento de los controles en las terminales de carga y descargas, afectando los tiempos de distribución. Operadores del mercado de seguros señalaron que este tipo de conductas anulan automáticamente cualquier cobertura de responsabilidad civil, dejando a la empresa propietaria del vehículo y al chofer expuestos a demandas millonarias en caso de siniestros. La presencia de un arma blanca en la cabina añade un componente de peligrosidad criminal que obliga a la intervención de brigadas de investigaciones para descartar otros delitos conexos.

Desde el punto de vista social, la agresión a los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones marca un punto de tensión en la operatividad de los controles viales. Fuentes del Ministerio de Seguridad de Córdoba indicaron que se reforzará la presencia de efectivos armados en los puestos de control de la Policía Caminera para prevenir ataques similares. La seguridad vial en zonas como Bell Ville es crítica debido a que son nodos donde convergen el tránsito vecinal con el transporte pesado de granos y manufacturas. Un camión fuera de control en estas arterias puede provocar tragedias de magnitudes masivas, lo que justifica, según los protocolos vigentes, el uso de la fuerza pública para detener la marcha de conductores que presenten signos de alteración psicofísica o agresividad manifiesta hacia la autoridad.

El proceso judicial contra el camionero de Bell Ville continuará con la toma de declaraciones indagatorias y el análisis de los antecedentes penales del sujeto. Se espera que la fiscalía solicite el mantenimiento de la detención debido al riesgo de fuga y la gravedad de la agresión al personal policial. Por su parte, la Agencia Nacional de Seguridad Vial podría intervenir para solicitar la suspensión de la licencia en todo el territorio nacional, buscando sentar un precedente ante la opinión pública. La tensión pendiente radica en la capacidad de los controles estatales para detectar estos casos antes de que ingresen a zonas urbanas densamente pobladas, donde el margen de maniobra para evitar una catástrofe es prácticamente inexistente.

Fuente: Infobae

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Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

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