Dos jóvenes murieron y otros cuatro resultaron heridos este sábado a las 5 de la mañana tras volcar el Peugeot 208 en el que viajaban sobre la ruta provincial S26, en jurisdicción de Casilda, Santa Fe.
El siniestro vial se produjo cuando el grupo, compuesto por cuatro mujeres y dos hombres, regresaba de una fiesta en el local bailable Mona. Según los peritajes preliminares realizados por la Unidad Regional IV de la Policía de Santa Fe, el conductor perdió el control del rodado al ingresar en una curva pronunciada en el tramo que conecta Casilda con Carcarañá. La velocidad del vehículo provocó que la unidad saliera de la traza asfáltica y diera múltiples vuelcos sobre la banquina, terminando su recorrido en una zona de pastizales. La violencia del impacto fue tal que cinco de los seis ocupantes fueron despedidos del habitáculo, mientras que uno de ellos quedó atrapado entre los hierros retorcidos, requiriendo la intervención de dotaciones de Bomberos Voluntarios para su rescate.
Las víctimas fatales fueron identificadas por las autoridades policiales como Lola Gironacci, una adolescente de 17 años oriunda de la localidad de Zavalla, y Ramiro Tripiani, de 24 años, nacido en la ciudad de Pérez. Respecto a los sobrevivientes, se informó que las tres mujeres tienen 17 años y el joven restante 20 años. Los cuatro heridos fueron trasladados inicialmente al Hospital San Carlos de Casilda, donde recibieron las primeras atenciones de urgencia. Fuentes del Ministerio de Salud de Santa Fe confirmaron que, debido a la complejidad de los cuadros clínicos, se activó un protocolo de traslado aéreo para dos de las jóvenes, quienes fueron derivadas en helicóptero hacia centros de mayor complejidad en la ciudad de Rosario.
El parte médico detalló que una de las pacientes presenta una lesión lumbar calificada como extremadamente grave y permanece internada en el Hospital Centenario, donde se programó una intervención quirúrgica de urgencia para estabilizar su columna. Otra de las víctimas fue ingresada en el Sanatorio Plaza de Rosario con pronóstico reservado. En el lugar del accidente, el personal médico debió aplicar asistencia mecánica respiratoria a uno de los jóvenes debido a los severos politraumatismos sufridos. Los peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) trabajaron durante la mañana del sábado recolectando evidencia para determinar si existió la participación de un tercero o si el siniestro se debió exclusivamente a un error humano potenciado por el exceso de velocidad en una zona de visibilidad reducida por la hora.
Contexto
La provincia de Santa Fe registra una preocupante recurrencia de siniestros viales fatales en sus rutas provinciales y nacionales durante las últimas semanas. Este episodio en Casilda se suma a otro hecho de extrema gravedad ocurrido el pasado 19 de junio en la ruta nacional N°11, a la altura de Berna, en el departamento General Obligado. En aquella oportunidad, dos hermanos identificados como Isaac Isaías Aguirre, de 22 años, y Lucas David Aguirre, de 19, perdieron la vida tras chocar de frente contra un camión mientras circulaban en un Suzuki rojo que habían adquirido apenas tres semanas antes del accidente. Aquel choque ocurrió bajo condiciones climáticas adversas, con intensas lluvias y acumulación de agua sobre la calzada, lo que provocó que el vehículo menor perdiera estabilidad e impactara contra el transporte de carga conducido por Carina Soledad Ojeda, de 45 años.
Las estadísticas de seguridad vial en la región sur de Santa Fe indican que los fines de semana, en los horarios de salida de los locales nocturnos, se incrementa exponencialmente el riesgo de incidentes en los accesos viales. La ruta S26, donde ocurrió el vuelco del Peugeot 208, es una vía fundamental para el flujo de jóvenes que se desplazan entre las localidades de Casilda, Carcarañá, Pérez y Zavalla. Según datos de observatorios viales regionales, el exceso de velocidad y la falta de uso del cinturón de seguridad —evidenciada en este caso por el hecho de que cinco ocupantes salieron despedidos— siguen siendo los principales factores que transforman un despiste en una tragedia con víctimas fatales. La recurrencia de estos hechos ha puesto en alerta a las autoridades comunales, quienes han solicitado en diversas ocasiones mayores controles de alcoholemia y velocidad en los corredores nocturnos.
Impacto
Este nuevo siniestro genera un impacto directo en la agenda de seguridad pública de la provincia, reabriendo el debate sobre la infraestructura vial y la fiscalización en las rutas interurbanas. La pérdida de dos vidas jóvenes y la gravedad de las secuelas físicas en los sobrevivientes afectan no solo a las familias de Zavalla y Pérez, sino que también saturan la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia regionales. El uso del helicóptero sanitario para traslados de urgencia subraya la criticidad de las lesiones lumbares y neurológicas que suelen derivar de este tipo de vuelcos a alta velocidad. Médicos especialistas advierten que las intervenciones quirúrgicas de este tipo requieren procesos de rehabilitación prolongados y, en muchos casos, dejan daños permanentes en la movilidad de los pacientes.
Desde el punto de vista legal, la Fiscalía de Casilda inició una causa para establecer las responsabilidades penales del hecho. Se espera el resultado de los exámenes toxicológicos y de alcoholemia realizados al conductor, así como el informe final de las pericias mecánicas sobre el Peugeot 208 para descartar fallas técnicas. La comunidad de la zona se encuentra conmocionada, especialmente en las instituciones educativas a las que asistían las víctimas menores de edad. Este evento refuerza la necesidad de campañas de concientización más agresivas dirigidas al segmento de conductores jóvenes, quienes representan el grupo de mayor riesgo en la siniestralidad vial argentina según los últimos reportes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
La investigación continuará durante los próximos días con la toma de testimonios a los sobrevivientes que se encuentren en condiciones de declarar. Mientras tanto, el estado de salud de la joven internada en el Hospital Centenario sigue siendo el foco de atención de las autoridades sanitarias, dado que su evolución determinará la carátula final del expediente judicial. Se prevé que en las próximas horas se entreguen los cuerpos de Gironacci y Tripiani a sus familiares para las ceremonias de inhumación en sus respectivas localidades.