Croacia y Ghana se enfrentan hoy a las 18:00 en el Lincoln Financial Field de Philadelphia por la última fecha del Grupo L del Mundial 2026, en un duelo directo donde el ganador asegurará su clasificación a los dieciseisavos de final.
El seleccionado croata llega a esta instancia con la urgencia de sumar tres puntos para no depender de resultados ajenos ni de la compleja tabla de los mejores terceros. Con apenas 3 unidades cosechadas tras dos presentaciones, el equipo dirigido por Zlatko Dalić necesita una victoria obligatoria para superar la línea de Ghana o, eventualmente, de Inglaterra, que lidera la zona con 4 puntos y juega en simultáneo contra Panamá en el MetLife Stadium de Nueva York. La formación confirmada por el cuerpo técnico croata incluye a Dominik Livakovic en el arco; una línea defensiva compuesta por Josip Stanisic, Josko Gvardiol, Josip Sutalo y Borna Sosa; el tridente histórico en el mediocampo con Luka Modric, Marcelo Brozovic y Mateo Kovacic; y un frente de ataque con Lovro Majer, Andrej Kramaric e Ivan Pericic. La atención está puesta en el estado físico de Modric, quien a sus 40 años y tras una temporada exigente en el Milan, ha mostrado signos de desgaste físico, siendo reemplazado en los dos compromisos previos del certamen.
Por el lado de Ghana, el conjunto africano llega con la ventaja estratégica de haber demostrado una solidez defensiva notable bajo la conducción técnica de Carlos Queiroz. Tras el empate 0-0 frente a Inglaterra, los ghaneses saben que un triunfo los deposita directamente en la fase de eliminación directa. Queiroz ha decidido alinear a Lawrence Ati-Zigi bajo los tres palos; Tariq Lamptey, Alexander Djiku, Mohammed Salisu y Gideon Mensah en la última línea; Thomas Partey y Salis Abdul Samed en el eje del mediocampo; mientras que la generación de juego y el ataque recaerán en Ernest Nuamah, Mohammed Kudus, Kamaldeen Sulemana y el centrodelantero Antoine Semenyo. Según fuentes de la delegación ghanesa, el planteo táctico buscará explotar la velocidad de sus extremos ante una defensa croata que ha sufrido en las transiciones rápidas durante la derrota 4-2 contra el seleccionado inglés en la primera jornada.
Contexto
La situación de Croacia en este Mundial 2026 marca el posible cierre de un ciclo histórico para la generación que alcanzó la final en Rusia 2018 y las semifinales en Qatar 2022. El equipo de Dalić inició su camino con una dura caída ante Inglaterra por 4-2, donde quedaron expuestas las dificultades para contener el ritmo de juego de los juveniles británicos. Posteriormente, lograron una victoria ajustada por 1-0 ante Panamá, resultado que les permitió llegar con vida a esta última fecha pero con un margen de error inexistente. La dependencia de figuras veteranas como Modric y Pericic ha sido un tema de debate recurrente entre los analistas deportivos, dado que el recambio generacional liderado por Gvardiol y Sutalo aún no parece haber tomado el control total del liderazgo emocional del grupo en momentos críticos de la competencia internacional.
Ghana, en contrapartida, ha experimentado una evolución táctica significativa desde la llegada de Carlos Queiroz. El entrenador portugués ha dotado al equipo de una disciplina defensiva que históricamente le era esquiva a las selecciones de la región. El empate sin goles ante Inglaterra fue interpretado por los observadores técnicos de la FIFA como una muestra de madurez competitiva, logrando neutralizar a uno de los candidatos al título. Con jugadores asentados en las principales ligas europeas, como Kudus en la Premier League y Salisu en la Ligue 1, el equipo africano busca repetir o superar su histórica actuación de 2010, cuando alcanzaron los cuartos de final. La solidez de Thomas Partey en el círculo central se ha convertido en el termómetro de un equipo que prioriza el orden antes que el despliegue desmedido que caracterizaba a sus versiones anteriores.
Impacto
El resultado de este encuentro determinará no solo el futuro inmediato en el torneo, sino también la reconfiguración del cuadro de dieciseisavos de final. Una victoria de Croacia le permitiría alcanzar los 6 puntos, asegurando el segundo puesto o incluso el primero si Inglaterra tropieza ante Panamá. Para Ghana, el triunfo representa la consolidación de un proyecto deportivo que busca posicionar nuevamente al fútbol africano en los primeros planos mundiales. En caso de un empate, Croacia quedaría con 4 puntos y una diferencia de gol comprometida, lo que la obligaría a esperar el cierre de todos los grupos para saber si clasifica como uno de los ocho mejores terceros, una situación de alta incertidumbre que el cuerpo técnico busca evitar a toda costa.
Desde el punto de vista institucional, la eliminación prematura de Croacia significaría el fin de la era de Luka Modric en la selección nacional, un impacto simbólico profundo para el fútbol balcánico. Por otro lado, para los operadores del mercado de pases europeo, el desempeño de jóvenes talentos como Ernest Nuamah y Josko Gvardiol en este partido definitorio será clave para sus cotizaciones futuras. La FIFA ha reportado una venta total de entradas para el estadio de Philadelphia, reflejando la expectativa por ver si la jerarquía técnica de los croatas puede imponerse sobre la resistencia física y el orden táctico propuesto por el esquema de Queiroz en una tarde que promete ser histórica para el Grupo L.
El cierre de la jornada en Philadelphia coincidirá con el pitazo final en Nueva York, definiendo así las posiciones finales de una zona que ha resultado más equilibrada de lo previsto. Si Croacia no logra romper el cerrojo defensivo de Ghana en los primeros 60 minutos, la presión del reloj y el cansancio acumulado de sus referentes podrían jugar a favor del conjunto africano. El ganador de este cruce ya tiene programado su próximo compromiso para el inicio de la semana entrante, donde enfrentará a uno de los clasificados del Grupo K, manteniendo viva la ilusión de avanzar en la cita máxima del fútbol mundial.