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Turquía venció 3-2 a Estados Unidos y cortó el invicto de Pochettino

El seleccionado turco derrotó al conjunto estadounidense con un gol agónico de Kaan Ayhan en el noveno minuto de descuento, amargando la rotación de suplentes dispuesta por el entrenador argentino.

Redacción El Capitán 26 de junio de 2026 5 min de lectura
Turquía venció 3-2 a Estados Unidos y cortó el invicto de Pochettino
Foto: La Nación Deportes

Turquía derrotó 3-2 a Estados Unidos en el cierre de la fase de grupos del Mundial, con un gol agónico de Kaan Ayhan a los 99 minutos, cortando el invicto del equipo dirigido por el argentino Mauricio Pochettino.

El encuentro, disputado ante un estadio colmado en Los Ángeles, marcó un punto de inflexión para el seleccionado local, que llegaba con el primer puesto del grupo asegurado. Pochettino optó por una rotación masiva para preservar a sus figuras, manteniendo únicamente a Weston McKennie como titular habitual. La apuesta por los suplentes no entregó los resultados esperados en el marcador, aunque permitió la consolidación de figuras emergentes como Sebastian Berhalter. El volante de los Vancouver Whitecaps fue el eje del equipo B, asistiendo a Auston Trusty para el 1-0 inicial a los 2 minutos y anotando el empate transitorio 2-2 a los 3 minutos del segundo tiempo con un potente remate de derecha tras un rebote. Sin embargo, las falencias defensivas del resto de los relevos, especialmente de Mark McKenzie en la marca individual, permitieron que el talento de Arda Güler y la efectividad turca prevalecieran en el cierre del cotejo.

La selección turca, bajo la conducción técnica de Vincenzo Montella, mostró una versión revitalizada a pesar de estar ya eliminada de la competencia. Arda Güler, el joven talento del Real Madrid de 21 años, fue el conductor absoluto del juego ofensivo otomano. Güler anotó el 1-1 parcial tras una maniobra individual que descolocó a la defensa estadounidense y fue el gestor de la jugada que derivó en el gol del triunfo. A pesar de haber tenido tramos de irregularidad durante el torneo, la jerarquía de figuras como Hakan Çalhanoglu y Orkun Kökçü permitió a Turquía despedirse con una imagen digna, lavando las derrotas previas ante Australia y Paraguay que habían sentenciado su salida prematura del certamen. El arquero Ugurcan Çakir también resultó fundamental en los minutos finales, desactivando dos situaciones claras de gol de Christian Pulisic, quien ingresó en el complemento tras recuperarse de una lesión.

Contexto

Este enfrentamiento se produjo en un escenario de euforia deportiva en los Estados Unidos, donde el fútbol ha logrado captar la atención masiva de un público tradicionalmente volcado a la NFL o la NBA. Mauricio Pochettino, oriundo de Murphy, Santa Fe, asumió la conducción con la premisa de adaptar el estilo de juego a la idiosincrasia local: presión alta, transiciones supersónicas y una entrega física constante. Antes de este traspié, el equipo estadounidense había logrado una gesta histórica al asegurar el liderazgo de su zona de manera anticipada, algo que solo había ocurrido una vez en sus once participaciones previas en Copas del Mundo. La derrota ante Turquía interrumpió una racha de victorias consecutivas que buscaba establecer un nuevo récord para la federación norteamericana, en un contexto donde celebridades como Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Edward Norton se han vuelto asistentes frecuentes a los palcos oficiales.

Por el lado de Turquía, el torneo fue calificado por analistas internacionales como una decepción estadística. Al iniciar la competencia, el ranking FIFA posicionaba a los otomanos como los favoritos para escoltar a Estados Unidos en el grupo. No obstante, la falta de eficacia frente al arco en el partido decisivo contra Paraguay y un planteo táctico vulnerable ante Australia los dejaron sin chances matemáticas antes de la última fecha. La victoria en Los Ángeles representa apenas un consuelo para una generación de futbolistas que militan en las ligas más competitivas de Europa y que llegaban con expectativas de alcanzar, al menos, los octavos de final. La despedida de figuras como Kaan Ayhan, volante del Galatasaray, con un gol en tiempo de descuento, simboliza la resiliencia de un plantel que no quiso marcharse del torneo con el casillero de puntos vacío.

Impacto

La derrota impacta directamente en la planificación de Pochettino de cara a la fase de eliminación directa. Si bien el objetivo principal de asegurar el primer puesto ya estaba cumplido, el rendimiento de la unidad B dejó dudas razonables sobre la profundidad del plantel. Exceptuando a Berhalter, los otros nueve jugadores que no suelen ser titulares demostraron dificultades para ejecutar los conceptos de presión frenética que exige el cuerpo técnico argentino. La ausencia de nombres como Sergiño Dest, Folarin Balogun y el propio Pulisic en el once inicial se tradujo en una pérdida de fluidez ofensiva y una alarmante fragilidad en el retroceso. Esto obliga al cuerpo técnico a depender casi exclusivamente de su formación ideal para los próximos compromisos, reduciendo el margen de maniobra ante posibles suspensiones o nuevas lesiones.

Desde el punto de vista organizativo y social, el resultado no parece haber mermado el entusiasmo del público local, aunque sí enfrió las proyecciones de un récord de imbatibilidad. El modelo de espectáculo que rodea a la selección de Estados Unidos, con juegos de luces y shows de entretiempo, sigue siendo un éxito comercial rotundo. Sin embargo, la caída ante Turquía sirve como un recordatorio de que el “American Dream” futbolístico requiere de una estructura defensiva más sólida cuando se enfrenta a potencias técnicas europeas. El impacto en el ranking FIFA para Turquía será moderado, pero la victoria le permite a Montella sostenerse en el cargo para el próximo proceso clasificatorio, evitando una crisis institucional profunda tras la eliminación en primera ronda.

El próximo paso para el equipo de Mauricio Pochettino será el traslado a San Francisco, donde enfrentará a Bosnia y Herzegovina en el inicio de la fase de eliminación directa. Se espera que para dicho encuentro regresen a la titularidad absoluta figuras como Tyler Adams, Malik Tillman y el capitán Christian Pulisic, con el objetivo de retomar la senda del triunfo y mantener viva la ilusión del anfitrión. La tensión ahora se traslada a la recuperación física de los habituales titulares, mientras el cuerpo técnico analiza si Sebastian Berhalter se ha ganado un lugar definitivo en la rotación principal tras su destacada actuación individual en la derrota frente a los turcos.

Fuente: La Nación Deportes

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Información publicada por La Nación Deportes.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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