Tres adolescentes de 13, 14 y 15 años fueron aprehendidos este miércoles tras asaltar la concesionaria Rámolo Automotores en City Bell, donde sustrajeron 3.000 dólares, cascos y autos de colección antes de ser liberados por la justicia.
El hecho delictivo se registró durante la madrugada en el establecimiento ubicado sobre el Camino General Belgrano y la calle 475, en el partido de La Plata. Según indicaron fuentes policiales de la Comisaría 10ª, los delincuentes irrumpieron en el local tras destruir uno de los cristales frontales de la vidriera. La maniobra fue detectada inicialmente por un móvil de seguridad municipal que realizaba tareas de patrullaje preventivo en la zona. Al notar el daño en la estructura del comercio, los agentes dieron aviso inmediato al sistema de emergencias, lo que permitió desplegar un operativo cerrojo en las inmediaciones. Tras una breve persecución a pie, los efectivos lograron interceptar a tres de los implicados, mientras que un cuarto integrante de la banda consiguió escapar con una mochila que contenía parte del botín sustraído.
El propietario del comercio, un joven de 25 años cuya identidad se mantiene bajo reserva por razones de seguridad, se presentó en el lugar tras ser notificado por las autoridades. Al revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad internas, se pudo constatar la dinámica del robo: los jóvenes se dirigieron directamente a las áreas administrativas y de exhibición. El arqueo preliminar de las pérdidas arrojó un saldo de aproximadamente 3.000 dólares en efectivo, tres cascos para motocicleta de alta gama, juegos de llaves de diversos vehículos que se encontraban a la venta y cinco autos de colección en miniatura, objetos de alto valor para los aficionados al rubro automotriz. La causa fue caratulada inicialmente como “robo agravado por su comisión en poblado y en banda en grado de tentativa”, bajo la órbita de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de La Plata.
La fiscal Sabrina Cladera, titular de la unidad interviniente, avaló el procedimiento policial pero, en estricto cumplimiento de la normativa vigente para menores de edad no punibles o bajo regímenes especiales, dispuso la entrega de los jóvenes a sus progenitores tras la intervención de los organismos de Niñez y Adolescencia. Los detenidos, con domicilios fijados en las zonas de Villa Elisa y Barrio Aeropuerto, permanecieron apenas unas horas en la dependencia policial antes de recuperar la libertad. Mientras tanto, la Policía Bonaerense continúa con las tareas de rastrillaje y análisis de cámaras públicas para dar con el paradero del cuarto sospechoso, quien se presume tiene en su poder la totalidad del dinero en efectivo y los elementos de menor tamaño robados de la oficina principal.
Contexto
Este episodio en City Bell no representa un hecho aislado en la región capital de la provincia de Buenos Aires, sino que se inscribe en una secuencia de delitos similares protagonizados por menores de edad en las últimas semanas. El pasado 11 de junio, un evento de características comparables tuvo lugar en la localidad vecina de Ensenada. En aquella oportunidad, dos adolescentes de 15 años fueron interceptados en la intersección de las calles 37 y 125 tras sustraer una motocicleta de forma violenta. La investigación de ese caso, liderada por la fiscal Carmen Ibarra de la Unidad Funcional de Instrucción de Responsabilidad Penal Juvenil, reveló que uno de los implicados, conocido bajo el alias de “Puchito”, ocultaba en la vivienda de su madre no solo el vehículo robado ese día, sino también otra unidad denunciada como sustraída la jornada anterior.
La recurrencia de estos hechos en localidades como Villa Elisa, City Bell y Ensenada ha puesto el foco sobre las bandas juveniles que operan en el cordón norte de La Plata. Según operadores del sistema judicial bonaerense, existe una preocupación creciente por la falta de herramientas legales para retener a menores que presentan perfiles de reincidencia marcada. En el caso de los detenidos en Rámolo Automotores, la celeridad de su liberación responde a los protocolos establecidos por la Ley de Promoción y Protección de los Derechos de los Niños, que prioriza la revinculación familiar por sobre la detención efectiva en delitos contra la propiedad donde no se registraron heridos de gravedad, a pesar de la magnitud económica del robo y el daño patrimonial causado al joven comerciante.
Impacto
El impacto de este robo trasciende lo económico y golpea directamente en la percepción de seguridad de los comerciantes del Camino General Belgrano, un corredor comercial estratégico que conecta La Plata con el conurbano sur. La denominada “puerta giratoria” —término utilizado por los vecinos para describir la rápida liberación de delincuentes juveniles— genera un clima de desprotección y malestar social. Fuentes del Ministerio de Seguridad provincial indicaron que se reforzará la presencia de patrullas municipales en horario nocturno, aunque admiten que la efectividad de las detenciones se ve limitada por el marco legal actual. Para el sector comercial, el robo de llaves de vehículos representa una complicación logística adicional, ya que obliga a reprogramar sistemas de seguridad de unidades que no fueron robadas pero que quedaron vulnerables.
Asimismo, la participación de menores de 13 y 14 años en delitos de esta escala subraya una problemática social profunda en los barrios periféricos de la ciudad. La intervención de los organismos de Niñez suele ser administrativa y no siempre logra interrumpir la trayectoria delictiva de los jóvenes, quienes vuelven a sus entornos originales sin un seguimiento que garantice la escolarización o la contención necesaria. Comerciantes de la zona de City Bell han manifestado que el robo a la concesionaria Rámolo es un punto de inflexión, dado que se trata de un local con medidas de seguridad estándar que fue vulnerado con relativa facilidad por adolescentes que actuaron con conocimiento de los puntos ciegos y la disposición del dinero.
La investigación penal continuará ahora con el peritaje de los teléfonos celulares que podrían haber sido secuestrados durante las aprehensiones, con el objetivo de determinar si los menores actuaron por iniciativa propia o si fueron instigados por adultos que utilizan a jóvenes inimputables para realizar tareas de inteligencia y ejecución en locales comerciales. Se espera que en los próximos días la Fiscalía N°2 reciba los informes ambientales de los tres implicados para decidir si se imponen medidas de restricción de acercamiento a la zona del hecho o si se profundiza la intervención de los servicios zonales de protección de derechos.