La ministra de Educación de San Juan, Silvia Fuentes, presentó los avances del plan de alfabetización provincial y la reestructuración de la enseñanza técnica orientada a cubrir la demanda de mano de obra calificada para la industria minera local.
El programa educativo, que comenzó su implementación bajo la gestión del gobernador Marcelo Orrego, alcanzó este año una cobertura del 100% de las escuelas sanjuaninas, tras haber iniciado con apenas un 36% de los establecimientos. Según datos oficiales del Ministerio de Educación provincial, los resultados preliminares muestran una mejora sustancial en el rendimiento académico: el 80% de los alumnos que asistieron a instancias de apoyo escolar lograron aprobar sus materias en febrero, mientras que en las áreas críticas de Lengua y Matemática, el 79% de los estudiantes cumplió con los requisitos para promocionar de año. Estos indicadores reflejan un cambio de paradigma en la política pública provincial, que busca revertir cifras históricas que la gestión actual calificó como críticas al momento de asumir el mando.
La estrategia de Fuentes no se limita a la educación primaria, sino que abarca un esquema de remediación para niveles superiores y una fuerte apuesta por la formación técnica. En el nivel inicial, los datos del ministerio indican que los alumnos sumaron casi cuatro puntos en el nivel avanzado de aprendizaje. Para el nivel secundario, se implementó el plan “Transformar la Secundaria”, que ya alcanza a más de 100 de las 217 escuelas de la provincia. Este programa, desarrollado en conjunto con las Fundaciones Grupo Petersen, integra contenidos de alfabetización digital, financiera, robótica y liderazgo para directivos. La ministra destacó que el 98% de los docentes recomienda el plan, el cual incluye capacitaciones con especialistas como Celia Rosemberg y Marina Ferroni, otorgando puntaje oficial y fomentando la actualización constante del cuerpo docente.
Contexto
La provincia de San Juan atraviesa una transición en su matriz económica, impulsada por el desarrollo de grandes proyectos mineros que se encuentran en etapas de exploración y construcción. Históricamente, la educación técnica en la región no había logrado sincronizar sus programas de estudio con los requerimientos específicos de las empresas operadoras. Al asumir la gestión en 2023, el gobierno de Marcelo Orrego identificó que los censos de fluidez lectora en tercer y sexto grado, así como en el primer año de la secundaria, arrojaban resultados alarmantes: una parte significativa de los alumnos presentaba dificultades severas para comprender textos básicos. Este diagnóstico fue el punto de partida para el Plan Provincial de Alfabetización, que a diferencia de otras jurisdicciones que solo se enfocan en los primeros grados, en San Juan se extendió a todas las modalidades del sistema educativo.
A este escenario se suma la necesidad de retención escolar. Para combatir el ausentismo, la provincia implementó el Ecosistema Digital Unificado de Gestión Educativa (EDUGE), una plataforma que utiliza inteligencia artificial para procesar los datos de asistencia cargados por secretarios y preceptores. Según fuentes del Ministerio de Educación, esta herramienta permite generar alertas tempranas sobre posibles casos de abandono, facilitando la intervención de gabinetes interdisciplinarios. El contexto se completa con una alianza estratégica público-privada, donde empresas del sector minero y energético aportan fondos para infraestructura y materiales, bajo un esquema de transparencia que busca asegurar que cada inversión se traduzca en mejoras directas para las aulas y la formación de los futuros operarios que las mismas compañías requerirán en el corto plazo.
Impacto
La vinculación directa entre educación y minería tendrá un efecto inmediato en la empleabilidad de los jóvenes sanjuaninos. Con seis de los 19 departamentos de la provincia definidos como zonas mineras, la creación de aulas híbridas y el fortalecimiento de la Escuela de Minería en Calingasta —la única en su tipo en el país— buscan arraigar a la población local en sus comunidades de origen. El impacto se mide en la capacitación específica: las empresas mineras demandan técnicos en soldadura, mantenimiento de camiones “fuera de ruta” y personal con competencias en idioma inglés para interactuar con gerencias internacionales. La implementación de Aulas Talleres Móviles (ATM) a través del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) permite llevar estos oficios a zonas remotas, garantizando que la oferta educativa llegue a donde se encuentran los yacimientos.
Por otro lado, el impacto social de la alfabetización digital y financiera en la secundaria prepara a los estudiantes para un mercado laboral cada vez más tecnificado. La ministra Fuentes subrayó que el objetivo es formar “talento local” para que las empresas no necesiten buscar trabajadores fuera de la provincia. Este enfoque regionalista se extiende a acuerdos con Mendoza y San Luis, provincias con las que San Juan comparte intereses en la cordillera y con las que se coordina la movilidad de estudiantes y profesionales. La meta final es que, en un plazo de tres a cuatro años, cuando los proyectos mineros entren en fases de producción plena, la provincia cuente con una masa crítica de técnicos y operarios certificados capaces de sostener el crecimiento económico regional.
El próximo paso del Ministerio de Educación será la evaluación de los alumnos de tercer grado en las pruebas Aprender a finales de este año, lo que servirá como validación externa de los resultados del plan de alfabetización. Mientras tanto, la cartera educativa continuará con la expansión de los centros de formación profesional para captar a los jóvenes que no optan por carreras universitarias, enfocándose en habilidades socioemocionales y oficios de alta demanda técnica.