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Álex Baena cuestionó la actitud de Fede Valverde antes del Mundial

El mediocampista de la selección de España, Álex Baena, analizó la tensa relación con el uruguayo Federico Valverde tras los incidentes ocurridos en LaLiga y la reciente expulsión del jugador del Real Madrid.

Redacción El Capitán 25 de junio de 2026 5 min de lectura
Álex Baena cuestionó la actitud de Fede Valverde antes del Mundial
Foto: Marca

Álex Baena, mediocampista de la selección de España, afirmó que el uruguayo Federico Valverde mantiene una fijación personal hacia él tras los reiterados cruces físicos y verbales que ambos protagonizaron en los últimos enfrentamientos entre Villarreal y Real Madrid.

El futbolista del conjunto castellonense rompió el silencio sobre la relación que mantiene con el volante de la Celeste en la antesala de un posible cruce en la Copa del Mundo. Baena descartó sentir una presión extra al enfrentar al mediocampista sudamericano, aunque deslizó que la tensión parece ser unilateral. Según explicaron desde el entorno del seleccionado español, el jugador considera que los episodios de violencia y las sanciones disciplinarias que marcaron sus últimos duelos en el fútbol español no fueron producto de la casualidad, sino de una conducta reiterada por parte del futbolista uruguayo. El volante subrayó que, a pesar de los antecedentes, siempre intentó mantener un comportamiento profesional en el campo de juego, cumpliendo con el protocolo del saludo inicial antes de cada encuentro oficial.

La controversia se reavivó tras el último enfrentamiento en la liga española, donde Federico Valverde recibió una tarjeta roja directa tras una dura entrada sobre Baena. Para el jugador español, este hecho refuerza la teoría de una persecución personal. El mediocampista sostuvo que, si bien el fútbol es un deporte de contacto y las revoluciones suelen estar altas, la agresividad mostrada por el uruguayo excede los parámetros normales de la competencia. Fuentes cercanas al cuerpo técnico de España indicaron que el jugador prefiere enfocarse en el rendimiento colectivo, pero no oculta su malestar por la persistencia de un conflicto que se originó fuera del terreno de juego y que escaló hasta instancias judiciales en el pasado cercano, afectando la imagen pública de ambos deportistas en el ámbito internacional.

Contexto

El conflicto entre Álex Baena y Federico Valverde se remonta a abril de 2023, cuando tras un partido entre el Real Madrid y el Villarreal en el Estadio Santiago Bernabéu, el uruguayo agredió físicamente al español en la zona de estacionamiento de micros. En aquel momento, el entorno de Valverde justificó la reacción alegando que Baena había realizado comentarios despectivos sobre el embarazo de riesgo que atravesaba la pareja del uruguayo, Mina Bonino. Sin embargo, el futbolista del Villarreal negó tajantemente estas acusaciones y presentó una denuncia penal ante la Policía Nacional, la cual fue posteriormente archivada por la justicia española debido a la falta de pruebas concluyentes sobre el contenido de la provocación verbal, aunque el acto de agresión física quedó documentado por las cámaras de seguridad del estadio.

Desde aquel incidente, cada partido entre ambos equipos se convirtió en un foco de atención para la prensa deportiva y los organismos arbitrales. En la última temporada, la tensión no disminuyó y culminó con la expulsión de Valverde tras una infracción sobre Baena que fue calificada como desmedida por los analistas de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). El historial de enfrentamientos muestra que, lejos de una reconciliación, el distanciamiento se profundizó. Baena recordó que, aunque ambos cumplen con el saludo formal antes de iniciar los partidos, no existe ningún tipo de diálogo ni intención de aclarar lo sucedido. Esta situación generó un clima de hostilidad que trasciende los clubes y se traslada ahora al plano de las selecciones nacionales, donde ambos son piezas fundamentales para sus respectivos entrenadores en la búsqueda del título mundial.

Impacto

La persistencia de este conflicto personal impacta directamente en la planificación estratégica de los partidos donde España y Uruguay puedan cruzarse. Los organismos de seguridad de la FIFA y los cuerpos arbitrales suelen poner especial atención en este tipo de rivalidades individuales para evitar que el juego se desvirtúe por incidentes extrafutbolísticos. Según operadores del mercado deportivo, la imagen de Valverde se vio afectada en términos de disciplina, mientras que Baena debió lidiar con una presión mediática constante que cuestiona su integridad ética. La situación también genera una división en la opinión pública: un sector defiende la reacción del uruguayo como una defensa de su familia, mientras que otro condena la violencia física como una respuesta inaceptable en el deporte profesional de alto rendimiento.

Para el Villarreal y el Real Madrid, la gestión de esta tensión fue un desafío constante durante las últimas dos temporadas. El impacto económico y deportivo de posibles sanciones largas por conducta violenta es una preocupación latente para las dirigencias de ambos clubes. En el ámbito de las selecciones, el cuerpo técnico liderado por Luis de la Fuente en España ha trabajado para que Baena mantenga la concentración y no caiga en provocaciones que puedan derivar en una expulsión que perjudique al equipo. Por su parte, en el bando uruguayo, la figura de Valverde es central para el equilibrio del mediocampo, y cualquier desborde emocional frente a Baena representaría un riesgo táctico elevado en una instancia de eliminación directa donde los detalles definen la permanencia en el torneo.

El próximo capítulo de esta rivalidad podría escribirse en las fases decisivas del Mundial, donde la paridad de fuerzas entre España y Uruguay vaticina un duelo de alta intensidad. La mirada estará puesta en el primer cruce de miradas en el túnel de vestuarios y en la rigurosidad con la que el árbitro designado maneje los contactos entre ambos futbolistas. Baena ha dejado en claro que no tiene intención de buscar una tregua activa, dejando la responsabilidad de la reconciliación o el perdón en manos de Valverde. La tensión pendiente sugiere que, lejos de ser un capítulo cerrado, la fijación mencionada por el español seguirá siendo un factor determinante en cada oportunidad que el calendario los ponga frente a frente en un campo de juego.

Fuente: Marca

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Información publicada por Marca.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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