La fotógrafa marplatense Alejandra Heis registró la semana pasada un fenómeno meteorológico inédito en la Laguna Melliza Superior, Neuquén, donde miles de esferas de hielo cubrieron la superficie congelada bajo un cielo con intensa actividad solar y luminiscencia atmosférica.
El hallazgo, capturado en la zona de Caviahue-Copahue, representa un hito para la documentación de eventos naturales en la Patagonia argentina. Las denominadas “ice balls” o esferas de hielo son estructuras de alta rareza que requieren una combinación precisa de factores climáticos. Según explicaron especialistas en meteorología consultados tras el hallazgo, estas esferas se originan cuando pequeños núcleos de nieve caen sobre agua en estado de sobrefusión, cerca del punto de congelación. La acción mecánica del viento y el oleaje constante sobre la laguna añade capas sucesivas de hielo de forma concéntrica, moldeando la figura esférica hasta que estas quedan atrapadas en la capa de hielo superficial. Heis, quien trabajó junto a su colaborador Nahuel Gómez, logró capturar la imagen definitiva a las 6:30 de la mañana, enfrentando temperaturas de tres grados bajo cero en un entorno volcánico de alta complejidad logística.
La complejidad técnica de la fotografía, que ya circula en ámbitos científicos y artísticos, radica en la confluencia de múltiples fenómenos astronómicos simultáneos. Además de las esferas terrestres, la imagen muestra el arco completo de la Vía Láctea, las Nubes de Magallanes y la luz zodiacal, un brillo provocado por el polvo interplanetario. Sin embargo, el dato más relevante para los expertos fue la presencia de un intenso “airglow” o luminiscencia atmosférica en tonos rojizos y verdosos. De acuerdo con fuentes del sector astronómico, este resplandor residual es consecuencia directa de una fuerte actividad solar registrada días previos, que envió ráfagas de energía hacia la atmósfera terrestre. La fotógrafa detalló que la toma final es una composición panorámica de 180 grados, integrada por doce fotografías individuales —seis para el plano terrestre y seis para el cielo— unidas digitalmente para reflejar la magnitud total del escenario observado en la cordillera neuquina.
Contexto
Este suceso ocurre en un momento de particular relevancia para la fotografía de naturaleza en Argentina, tras la reciente selección de trabajos de Heis entre las 25 mejores imágenes de la Vía Láctea a nivel mundial para los ciclos 2025 y 2026. La expedición fue posible gracias a la infraestructura de Copahue Expeditions, dirigida por Cristian Laurín, quien facilitó el acceso a la Laguna Melliza Superior durante una ventana climática crítica de apenas 48 horas, entre el lunes 16 y el martes 17 de junio. Históricamente, la zona de Caviahue-Copahue es conocida por su actividad geotermal y volcánica, pero la formación masiva de esferas de hielo no contaba con registros fotográficos de esta calidad técnica en la provincia de Neuquén. El antecedente inmediato de fenómenos atmosféricos similares se vincula con las auroras australes visibles en la Antártida y el sur de la Patagonia debido al actual ciclo de máxima actividad solar, lo que explica la intensidad de los colores captados en la bóveda celeste.
La trayectoria de Alejandra Heis añade una dimensión de profesionalismo autodidacta al evento. Tras desempeñarse durante veinte años como repositora de supermercado en Mar del Plata, Heis inició su formación en 2017 y consolidó su carrera tras ganar un certamen internacional de fotografía semiprofesional. Su enfoque en la planificación minuciosa —que incluye el estudio de la orientación del terreno, la posición exacta de los astros y el monitoreo satelital del clima— permitió que el registro de las esferas de hielo no fuera un hallazgo fortuito, sino el resultado de una búsqueda deliberada. La fotógrafa destacó que, al llegar al sitio, las esferas ya estaban incrustadas en un bloque de hielo compacto, lo que permitió su preservación temporal frente a las nevadas que cubrieron la región apenas 24 horas después de realizada la toma, cerrando el acceso a la laguna por el resto de la temporada invernal.
Impacto
La documentación de este fenómeno tiene implicancias directas tanto en el turismo científico como en la meteorología regional. Para las autoridades locales de Caviahue-Copahue, el registro funciona como un activo de promoción para el astroturismo, un segmento en crecimiento que busca cielos limpios y libres de contaminación lumínica. Desde el punto de vista ambiental, la aparición de las esferas de hielo subraya la sensibilidad de los ecosistemas de lagunas de altura frente a variaciones térmicas bruscas. Operadores turísticos de la zona indicaron que este tipo de registros visuales potencia la llegada de expediciones especializadas, aunque advirtieron sobre la necesidad de protocolos de conservación para evitar que el tránsito humano dañe las formaciones de hielo cuando estas se producen. El impacto visual de la obra de Heis también refuerza el posicionamiento de la Patagonia argentina como uno de los laboratorios naturales más importantes del hemisferio sur para el estudio de la luminiscencia atmosférica y la fotografía nocturna de alta resolución.
El próximo paso para este registro será su presentación en foros internacionales de fotografía de naturaleza, mientras se espera que las condiciones climáticas de la próxima temporada permitan determinar si la formación de esferas es un evento recurrente o una anomalía absoluta ligada a las condiciones específicas de este invierno. Por lo pronto, la imagen queda como el testimonio más completo de la interacción entre la geología volcánica de Neuquén y los efectos de la actividad solar en la alta atmósfera. La comunidad científica local y los entes de turismo provincial mantienen la expectativa sobre nuevos reportes en lagunas de similares características en la región cordillerana, mientras Heis continúa su cronograma de workshops y expediciones por el territorio nacional.