SOCIEDAD

Asesinaron a un joven de 17 años en un asalto en San Francisco Solano

Lautaro Servín fue baleado por dos motochorros este martes a las 7:40 mientras caminaba al colegio con su padre. Los delincuentes dispararon tras una resistencia y huyeron en una moto enduro roja y blanca.

Redacción El Capitán 23 de junio de 2026 5 min de lectura
Asesinaron a un joven de 17 años en un asalto en San Francisco Solano
Foto: La Nación

Un adolescente de 17 años, identificado como Lautaro Servín, fue asesinado a balazos este martes por la mañana por dos motochorros que lo interceptaron en la intersección de Rivadavia y Benteveo, en la localidad bonaerense de San Francisco Solano.

El hecho ocurrió aproximadamente a las 7:40, cuando la víctima se dirigía hacia su establecimiento educativo en compañía de su padre, Marcelo Servín. Según informaron fuentes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, los asaltantes se desplazaban en una motocicleta tipo enduro de colores rojo y blanco. Al intentar sustraerles sus pertenencias, se produjo una resistencia por parte de las víctimas que derivó en una agresión armada inmediata. Los delincuentes efectuaron múltiples disparos que impactaron en el tórax y la espalda del joven, provocando que cayera al suelo y comenzara a convulsionar de forma instantánea ante la mirada de su progenitor y los vecinos que comenzaban su jornada laboral.

De acuerdo con los testimonios recogidos por los investigadores en el lugar del crimen, los agresores mostraron una saña particular durante la huida. Testigos presenciales indicaron que, tras ver al adolescente herido en el pavimento, los delincuentes habrían disparado otras tres veces antes de escapar por la calle Rivadavia en dirección a la avenida Presidente Perón. Ante la demora de los servicios de emergencia, un vecino de la zona cargó a Lautaro en su vehículo particular y lo trasladó de urgencia al Hospital Oñativia. A pesar de los esfuerzos médicos y las maniobras de reanimación, el joven falleció en el centro asistencial tras sufrir un paro cardiorrespiratorio producto de la gravedad de las lesiones internas causadas por los proyectiles.

La investigación judicial quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 4 del Departamento Judicial de Almirante Brown, bajo la supervisión del fiscal Scanzani. La causa fue caratulada preventivamente como “homicidio” y se ordenaron peritajes balísticos en la escena, además del relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir la ruta de escape de los sospechosos. Vecinos del barrio manifestaron su consternación y relataron que Lautaro intentó interponerse entre los delincuentes y su padre para protegerlo al momento del abordaje. “Él se tiró para salvar al padre”, relató un residente de la cuadra, quien además enfatizó que la zona carece de patrullaje preventivo en los horarios de ingreso y egreso escolar, momentos de mayor vulnerabilidad para los estudiantes.

Contexto

El asesinato de Lautaro Servín se inscribe en una secuencia de hechos delictivos violentos que afectan al sur del Conurbano bonaerense, específicamente en las zonas limítrofes entre Almirante Brown y Quilmes. San Francisco Solano ha registrado en el último semestre un incremento en los delitos bajo la modalidad de “motochorros”, donde los delincuentes aprovechan la rapidez de vehículos de baja cilindrada para atacar a peatones en paradas de colectivos o trayectos escolares. Según datos de observatorios de seguridad ciudadana, los horarios comprendidos entre las 6:00 y las 8:00 de la mañana son considerados críticos debido a la baja visibilidad invernal y la gran afluencia de trabajadores y estudiantes que circulan por la vía pública.

Antecedentes recientes en la jurisdicción de la UFI N° 4 muestran que los asaltos con armas de fuego en la vía pública suelen tener como objetivo principal teléfonos celulares y mochilas, elementos que poseen una rápida salida en el mercado ilegal. La recurrencia de estos episodios ha generado reclamos sostenidos de los foros de seguridad vecinales, quienes exigen desde hace más de un año la instalación de garitas de vigilancia y corredores escolares seguros. La falta de respuesta institucional previa es señalada por los habitantes de Rivadavia y Benteveo como un factor que facilitó el desenlace fatal de este martes, dado que la zona es percibida por los delincuentes como un área de baja presencia policial y nulo monitoreo tecnológico.

Impacto

Este crimen genera un impacto directo en la comunidad educativa de la región y reaviva el debate sobre la seguridad en los accesos a las escuelas públicas de la provincia. La muerte de un estudiante de 17 años, a pocos meses de terminar su ciclo secundario, provoca una parálisis en las actividades habituales del barrio y una presión política inmediata sobre el Ministerio de Seguridad bonaerense. El impacto social se traduce en una convocatoria espontánea de vecinos y familiares que exigen justicia y medidas concretas, como el refuerzo de los operativos de saturación en las cuadrículas más calientes de San Francisco Solano para evitar que la modalidad de robo con armas siga escalando en letalidad.

Desde el punto de vista judicial, el caso pone a prueba la capacidad de respuesta de las fiscalías descentralizadas para identificar a autores que suelen operar con vehículos robados o con patentes adulteradas, lo que dificulta el seguimiento por cámaras de seguridad. La pérdida de una vida joven en estas circunstancias también afecta la percepción de seguridad de miles de familias que diariamente deben transitar los mismos trayectos hacia los colegios. La demanda de una “garita de seguridad”, expresada por allegados a la familia Servín, refleja una desconfianza profunda en los métodos de patrullaje dinámico actuales y una necesidad de presencia física fija en puntos estratégicos del conurbano para disuadir este tipo de ataques violentos.

En las próximas horas, el fiscal Scanzani espera los resultados preliminares de la autopsia para determinar el calibre de las armas utilizadas y confirmar la cantidad exacta de impactos que recibió la víctima. Mientras tanto, efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) realizan rastrillajes en asentamientos cercanos y analizan redes sociales en busca de pistas sobre la moto enduro roja y blanca. La tensión en el barrio permanece elevada, con los vecinos organizando una marcha para reclamar que el homicidio de Lautaro no quede impune y que se establezcan de forma urgente los corredores seguros prometidos por las autoridades municipales y provinciales.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

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