Naty Franz, instructora de yoga y creadora del Método NF, presentó esta semana en Buenos Aires los beneficios del tapping, una técnica de liberación emocional diseñada para equilibrar la energía corporal mediante estímulos físicos en puntos específicos del organismo.
La especialista, reconocida como una de las pioneras de esta disciplina en Argentina, explicó que el método consiste en realizar golpeteos suaves en diferentes meridianos del cuerpo para regular las emociones. Según Franz, el fundamento de esta práctica reside en la medicina ayurveda, la cual sostiene que cualquier desequilibrio en los sistemas internos deriva inevitablemente en una enfermedad física o mental. La técnica busca intervenir sobre los cinco cuerpos que componen al ser humano: el físico, el energético, el mental, el emocional y el espiritual. De acuerdo con fuentes del sector de bienestar, la aplicación sistemática de estos estímulos permite procesar cuadros de ansiedad, miedo y estrés crónico, además de aliviar síntomas de patologías como la psoriasis, la migraña y el síndrome de colon irritable.
El procedimiento técnico del tapping no se limita únicamente a la estimulación táctil, sino que requiere la integración de afirmaciones verbales que el practicante debe repetir en voz alta durante la sesión. Franz detalló que el proceso comienza con la aceptación de la emoción negativa, utilizando frases como “acepto total y completamente esta emoción que siento ahora”. Esta fase de integración es crítica para reducir la intensidad del trauma, ya que permite que la persona asiente la emoción en el cuerpo en lugar de rechazarla. Una vez aceptado el malestar, el método propone una transición hacia estados positivos mediante la elección consciente de la paz y la tranquilidad. Operadores del ámbito de la salud holística indican que este cambio de enfoque mental, combinado con la respiración rítmica, facilita la liberación de tensiones acumuladas en el sistema nervioso central.
Durante la ejecución de la técnica, el cuerpo manifiesta señales biológicas de liberación, siendo el bostezo uno de los indicadores más frecuentes de que el cerebro está recibiendo una mayor oxigenación. Naty Franz comparó el flujo energético con el movimiento del agua, señalando que el estancamiento de las emociones produce un efecto de degradación similar al del agua podrida, mientras que la circulación constante permite alivianar las cargas densas y reprocesar las vivencias traumáticas. La experta subrayó que el objetivo final es generar un “reseteo” físico que libere el estrés acumulado en los meridianos, permitiendo que la energía circule sin obstrucciones. Este proceso de oxigenación integral no solo afecta el estado anímico inmediato, sino que contribuye a una estabilización de los parámetros fisiológicos vinculados a la respuesta de lucha o huida.
Contexto
La técnica de liberación emocional, conocida internacionalmente como EFT (Emotional Freedom Technique), tiene sus raíces en los desarrollos realizados por Gary Craig en Estados Unidos. Craig fue quien registró y patentó el método original, basándose en principios de la acupuntura china pero prescindiendo del uso de agujas, reemplazándolas por la presión de los dedos. En Argentina, la adopción de estas prácticas ha crecido de manera exponencial en la última década, impulsada por una mayor apertura hacia las medicinas complementarias y la necesidad de herramientas de autogestión emocional frente a contextos socioeconómicos de alta presión. Naty Franz ha adaptado estos conocimientos internacionales a través de su propio sistema, el Método NF, integrando elementos del yoga y la filosofía ayurvédica para ofrecer un abordaje más integral que responda a las necesidades del público local.
Históricamente, el tapping ha sido objeto de estudio en diversos centros de psicología experimental, donde se analiza cómo la estimulación de puntos de presión puede enviar señales al sistema límbico y a la amígdala cerebral para reducir la producción de cortisol, la hormona del estrés. Según registros de asociaciones de terapias alternativas, la técnica ganó popularidad masiva tras la crisis sanitaria global, cuando los niveles de trastornos de ansiedad se duplicaron en los centros urbanos. En este escenario, figuras como Franz han logrado posicionar al tapping no solo como una terapia de consultorio, sino como una herramienta cotidiana que los individuos pueden aplicar de forma autónoma para regular sus picos de tensión sin depender exclusivamente de fármacos o intervenciones externas inmediatas.
Impacto
La difusión de estas técnicas tiene un impacto directo en la salud pública preventiva, al ofrecer métodos que reducen la somatización de conflictos emocionales en enfermedades crónicas. De acuerdo con analistas del sector salud, la implementación de rutinas de bienestar como el tapping puede disminuir la frecuencia de consultas médicas por síntomas inespecíficos relacionados con el estrés, lo que representa un alivio potencial para el sistema sanitario. Para el individuo, la práctica regular se traduce en una mayor capacidad de resiliencia y una mejora en la calidad del sueño y la concentración. Además, la validación de estas herramientas por parte de referentes con formación en yoga y medicina tradicional india otorga un marco de seriedad que aleja a la práctica del mero esoterismo, situándola como una disciplina de entrenamiento mental y físico con resultados medibles en la conducta diaria.
En el ámbito corporativo y educativo, la introducción de ejercicios de liberación emocional está comenzando a ser evaluada como una estrategia para mejorar el clima laboral y el rendimiento académico. La posibilidad de realizar un “reseteo” físico en pocos minutos permite que las personas gestionen momentos de crisis de manera privada y efectiva. Fuentes institucionales del ámbito de la salud mental sugieren que, si bien estas técnicas no reemplazan el tratamiento psiquiátrico o psicológico profesional en casos de patologías graves, funcionan como un complemento de alto valor para el mantenimiento del equilibrio psicofísico. La democratización del acceso a esta información, facilitada por la presencia de Franz en medios de comunicación masivos, acelera la transición hacia una cultura de la prevención donde el cuidado de la energía y la mente es tan prioritario como el cuidado del cuerpo físico.
Hacia adelante, se espera que la integración de la Técnica de Liberación Emocional continúe expandiéndose en centros de rehabilitación y espacios de medicina integral en todo el país. El próximo paso para la consolidación del tapping en Argentina será la formalización de más espacios de capacitación docente bajo el Método NF, buscando estandarizar la enseñanza de los meridianos y las secuencias de golpeteo. La tensión pendiente reside en la articulación definitiva entre estas prácticas complementarias y la medicina alopática tradicional, un diálogo que sigue avanzando a medida que más profesionales de la salud reconocen el vínculo inescindible entre la estabilidad emocional y la recuperación física de los pacientes.