INTERNACIONAL

Alerta de tornado interrumpe el entrenamiento de España en Chattanooga

La selección española debió suspender su práctica en Tennessee tras activarse los protocolos de seguridad por tormentas eléctricas y riesgo de tornados antes del duelo contra Uruguay.

Redacción El Capitán 22 de junio de 2026 6 min de lectura
Alerta de tornado interrumpe el entrenamiento de España en Chattanooga
Foto: Marca

La selección española de fútbol interrumpió su entrenamiento este lunes en Chattanooga, Tennessee, tras activarse una alerta oficial de tornado que obligó al plantel a refugiarse en las instalaciones internas del predio Baylor School.

El incidente climático comenzó a manifestarse apenas cinco minutos antes de las 18:00, hora local, cuando las alarmas de emergencia gubernamentales se activaron de forma simultánea en los dispositivos móviles de los presentes en el complejo deportivo. El aviso del Servicio Meteorológico Nacional de los Estados Unidos recomendaba de manera urgente buscar refugio en sótanos o en cuartos interiores del nivel más bajo de edificios seguros ante la inminencia de un fenómeno de rotación severo. A pesar de la advertencia inicial, el cuerpo técnico y los futbolistas saltaron al césped para iniciar los trabajos programados, aunque la actividad en campo abierto solo pudo sostenerse durante 20 minutos antes de que las autoridades de seguridad del predio y los responsables de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ordenaran la evacuación inmediata hacia el gimnasio y los vestuarios.

La decisión de trasladar la sesión respondió estrictamente al protocolo de seguridad sobre tormentas vigente en los Estados Unidos, el cual es significativamente más riguroso que los estándares europeos en cuanto a fenómenos eléctricos. Según informaron fuentes de la organización local y del equipo de seguridad de la RFEF, el reglamento estipula que cualquier actividad deportiva al aire libre debe cesar de inmediato si se detectan rayos a una distancia menor a las 10 millas, equivalentes a 16 kilómetros del epicentro de la actividad. Bajo estas normativas, los jugadores debieron abandonar el terreno de juego de Baylor School para continuar con su preparación física en el interior del edificio, priorizando la integridad física de los deportistas, el personal técnico y los trabajadores de prensa que cubrían la jornada previa al cierre de la fase de grupos.

Contexto

La ciudad de Chattanooga, ubicada en el sureste de Tennessee, se encuentra en una región geográficamente propensa a desarrollos climáticos extremos durante la temporada estival, caracterizada por frentes de tormentas supercelulares que pueden derivar en tornados. La selección española se instaló en esta localidad para preparar su trascendental encuentro contra Uruguay, correspondiente a la última fecha de la fase de grupos del certamen internacional. Los antecedentes climáticos en la zona obligan a las instituciones educativas y deportivas, como la Baylor School, a contar con sistemas de monitoreo de radar en tiempo real que se vinculan directamente con los protocolos de la NCAA y otras ligas profesionales estadounidenses. Estos protocolos exigen que, una vez detectada una descarga eléctrica dentro del radio de exclusión de 16 kilómetros, la actividad no pueda reanudarse hasta que los rayos se alejen a una distancia superior y transcurran al menos 30 minutos consecutivos sin que se registre ninguna nueva descarga eléctrica en la zona de influencia.

Este tipo de interrupciones no es ajeno a los equipos que realizan pretemporadas o disputan torneos en el centro y sur de los Estados Unidos, donde la velocidad de formación de las tormentas eléctricas suele ser de pocos minutos. En ediciones anteriores de competencias continentales y giras internacionales, diversas selecciones han tenido que modificar sus cronogramas logísticos debido a la rigurosidad de las leyes estatales de seguridad civil. Para el equipo conducido técnicamente por Luis de la Fuente, este contratiempo supone una alteración en la planificación táctica fina, ya que el trabajo con pelota y el ensayo de jugadas preparadas debieron ser reemplazados por ejercicios de carga física y gimnasio, limitando la capacidad de probar variantes estratégicas sobre el terreno de juego en las horas previas a un partido definitorio contra un rival de jerarquía como el conjunto uruguayo.

Impacto

El impacto inmediato de esta alerta meteorológica se traduce en una pérdida de tiempo de trabajo táctico esencial para el cuerpo técnico español. Al reducirse la práctica en césped a solo 20 minutos, el equipo no pudo completar los ejercicios de presión y salida que estaban previstos para la tarde del lunes. Fuentes cercanas a la delegación indicaron que, si bien el estado físico de los jugadores no se ve comprometido por realizar tareas de gimnasio, la falta de contacto con el balón en las dimensiones reales del campo de juego genera una incomodidad logística en la previa de un duelo de alta intensidad. Además, el protocolo de espera de 30 minutos tras el último rayo suele extenderse durante horas en este tipo de frentes climáticos, lo que imposibilitó cualquier intento de retomar la sesión nocturna, obligando a los analistas de video y preparadores físicos a reconfigurar las cargas de trabajo para la jornada siguiente.

Desde el punto de vista organizativo, el suceso pone de manifiesto la vulnerabilidad de los calendarios deportivos frente a la crisis climática y los fenómenos extremos en sedes norteamericanas. La RFEF emitió un comunicado oficial confirmando que los jugadores han continuado con su preparación para afrontar el último partido de la fase de grupos contra Uruguay dentro de las instalaciones cubiertas, buscando llevar tranquilidad a los familiares y a la afición. Sin embargo, la tensión por la seguridad civil en Chattanooga se mantuvo elevada durante varias horas, afectando también el traslado de los medios de comunicación y el personal de apoyo que acompaña a la delegación. La necesidad de cumplir con normativas federales de seguridad subraya la diferencia de criterios operativos entre las federaciones europeas y los protocolos de emergencia locales, que no admiten excepciones ni siquiera para eventos de élite internacional.

Se espera que la selección española pueda retomar sus actividades normales en campo este martes, siempre que las condiciones del suelo y el pronóstico meteorológico lo permitan. El cuerpo médico realizará evaluaciones preventivas para asegurar que el cambio de superficie y la intensidad de los ejercicios en el gimnasio no hayan generado sobrecargas musculares imprevistas en los futbolistas titulares. El cierre de la fase de grupos contra Uruguay se mantiene programado sin cambios oficiales, pero la delegación permanecerá en alerta ante la posibilidad de nuevos frentes de tormenta que afecten los traslados hacia el estadio. La prioridad de la RFEF será garantizar que el equipo llegue en condiciones óptimas al encuentro, minimizando los riesgos de exposición a fenómenos climáticos que, según los expertos locales, podrían repetirse en las próximas 48 horas en la región de Tennessee.

Fuente: Marca

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Información publicada por Marca.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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