SOCIEDAD

Argentina inicia el invierno 2026 bajo la influencia de El Niño

El solsticio de invierno comenzará este domingo a las 5:24, marcando el inicio de una temporada con temperaturas superiores al promedio histórico y un 82% de probabilidad de consolidación del fenómeno climático El Niño.

Redacción El Capitán 19 de junio de 2026 7 min de lectura
Argentina inicia el invierno 2026 bajo la influencia de El Niño
Foto: Infobae

Argentina entrará oficialmente en el invierno astronómico 2026 este domingo 21 de junio a las 5:24, momento en que el sol alcanzará su punto más bajo en el cielo y se registrará el día más corto del año.

El inicio de la nueva estación llega acompañado de proyecciones climáticas que anticipan un trimestre más templado de lo habitual. Según el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), existe hasta un 50% de probabilidad de que las temperaturas medias en las provincias del norte superen los valores normales durante junio, julio y agosto. En el resto del territorio nacional, esa probabilidad se sitúa en torno al 45%. Los especialistas del organismo técnico indicaron que esta anomalía térmica responde principalmente a la posible irrupción del fenómeno El Niño. Los modelos climáticos calculan un 60% de probabilidad de que este evento se desarrolle plenamente en el trimestre inicial del invierno, con una proyección de temperatura en el océano Pacífico ecuatorial de 0,9°C por encima de los parámetros estándar. Estas cifras coinciden con las previsiones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, que elevó al 82% la probabilidad de activación del fenómeno para el periodo mayo-julio.

A pesar de la tendencia hacia un clima más cálido, el debate social entre los partidarios de las bajas temperaturas y los defensores del calor se reactiva con fuerza. Los datos estadísticos globales, aportados por consultoras como Gallup y YouGov, sugieren que el denominado “team invierno” es una minoría persistente: solo entre el 7% y el 11% de la población mundial elige esta estación como su favorita. En contraste, la primavera lidera las preferencias con un 36%, seguida por el verano con un 25%. No obstante, la ciencia respalda varios de los argumentos de quienes prefieren el frío. Investigaciones publicadas en Frontiers in Neuroscience revelaron que el ser humano duerme hasta 60 minutos más durante el invierno y logra una mayor acumulación de sueño REM, fase crítica para la consolidación de la memoria y la regulación emocional. Asimismo, la exposición a temperaturas bajas estimula la producción de grasa parda, un tejido adiposo que el cuerpo utiliza para generar calor y que se vincula directamente con una reducción en los riesgos de padecer diabetes, obesidad y síndrome metabólico.

Por el contrario, el bloque que prefiere el verano encuentra sustento en la neurología y la salud mental. Un estudio de la Universidad de Lieja, publicado en la revista PNAS, detectó que la actividad cerebral relacionada con la atención sostenida alcanza su pico máximo durante el solsticio de verano, mientras que cae a sus niveles más bajos en el invierno. La luz solar actúa como un dinamizador biológico esencial; su ausencia durante los meses fríos puede desencadenar el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), una condición que afecta aproximadamente al 6% de la población global. En términos de movilidad y consumo, el verano también mantiene una hegemonía clara en Argentina. Durante la temporada 2025, las Cataratas del Iguazú recibieron 1,5 millones de visitantes, y para el ciclo 2026 se espera un incremento del 20%. En la Costa Atlántica, destinos como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell concentraron siete de las diez búsquedas principales en portales inmobiliarios como Mercado Libre, consolidando al calor como el principal motor del turismo masivo nacional.

Contexto

La llegada del invierno 2026 se produce en un escenario de transición climática global marcado por la volatilidad de los indicadores oceánicos. El Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de la NOAA advirtió que la probabilidad de que El Niño persista hasta el verano de 2027 es del 96%, lo que podría alterar significativamente los regímenes de lluvia y temperatura a largo plazo en el Cono Sur. Históricamente, el invierno en Argentina ha servido como un regulador hídrico fundamental, especialmente para las zonas de cordillera y la región pampeana. Sin embargo, los antecedentes inmediatos muestran una tendencia hacia inviernos más cortos y menos rigurosos. El SMN recordó que, aunque la tendencia trimestral sea superior a la media, esto no anula la posibilidad de ingresos de aire polar. Estos eventos pueden desplomar los termómetros de forma abrupta durante periodos de tres a siete días, generando heladas intensas incluso en años considerados “cálidos” en el promedio general.

En el ámbito económico y turístico, el invierno ha logrado desestacionalizar la oferta argentina mediante el fortalecimiento de los destinos de nieve y el Norte Grande. Según la Cámara Argentina de Turismo, las vacaciones de julio de 2025 mostraron niveles de ocupación del 85% en Puerto Iguazú, 80% en Mendoza y 70% en Bariloche. Esta dinámica se apoya en una estructura de costos diferenciada: viajar en los meses de mayo, junio o agosto resulta considerablemente más económico en términos de pasajes aéreos y hotelería en comparación con la temporada alta de enero y febrero. El turismo de naturaleza en Salta, la Quebrada de Humahuaca y los Esteros del Iberá se ha consolidado como la alternativa predilecta para quienes buscan escapar del frío extremo de la Patagonia o del bullicio de los centros urbanos durante el receso escolar de mitad de año.

Impacto

El impacto de un invierno más templado de lo normal tiene consecuencias directas en múltiples sectores de la economía y la salud pública. En el sector energético, temperaturas medias más altas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) —donde se proyectan máximas de hasta 20°C— podrían reducir la demanda de gas natural para calefacción residencial, aliviando la presión sobre el sistema de distribución. No obstante, en el sector agropecuario, la falta de horas de frío necesarias para ciertos cultivos y la previsión de una estación seca en el Noroeste Argentino (NOA) y el norte de Cuyo podrían afectar los rendimientos de la campaña fina. El SMN advirtió que provincias como Jujuy, Salta, Catamarca y Tucumán enfrentarán un escenario de precipitaciones escasas, lo que obliga a los productores a optimizar el manejo de recursos hídricos ante la ausencia de lluvias significativas.

Desde la perspectiva de la salud, la combinación de temperaturas elevadas para la época y la persistencia de humedad podría alterar los ciclos de enfermedades respiratorias estacionales. Fuentes del Ministerio de Salud indicaron que la vigilancia epidemiológica se mantiene activa, dado que los cambios bruscos de temperatura —propios de un invierno influenciado por El Niño— suelen propiciar picos de consultas por cuadros virales. Por otro lado, el beneficio reportado por pacientes cardíacos en estudios publicados por PubMed Central, que señalan menores limitaciones físicas durante el invierno, podría verse matizado si las jornadas de calor atípico superan los 25°C en el norte del país, como prevén los modelos meteorológicos para este trimestre. La adaptación de la infraestructura urbana y los servicios ante estos vaivenes climáticos se vuelve una prioridad para los gobiernos provinciales.

El inicio de este ciclo astronómico deja planteada una tensión entre la variabilidad climática y las costumbres sociales de los argentinos. Mientras el SMN monitorea la intensidad de El Niño —cuya categoría fuerte o muy fuerte aún mantiene una incertidumbre del 37%—, la población se prepara para una estación que promete ser menos hostil en términos térmicos pero más compleja en su comportamiento pluvial. El próximo paso clave será el cierre del mes de junio, cuando los datos reales de temperatura permitan confirmar si la tendencia hacia un invierno cálido se consolida o si las irrupciones polares logran equilibrar la balanza climática de un año que, hasta el momento, desafía las estadísticas históricas.

Fuente: Infobae

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias