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Gustavo Alfaro pidió centralizar las críticas tras la derrota de

El entrenador argentino Gustavo Alfaro asumió la responsabilidad total por la caída 4-1 ante Estados Unidos y solicitó protección para sus futbolistas antes del duelo clave frente a Turquía.

Redacción El Capitán 19 de junio de 2026 6 min de lectura
Gustavo Alfaro pidió centralizar las críticas tras la derrota de
Foto: Clarín Deportes

Gustavo Alfaro, entrenador de la selección de Paraguay, solicitó este jueves que las críticas por el desempeño del equipo se dirijan exclusivamente hacia su persona, tras la derrota 4-1 frente a Estados Unidos en el debut mundialista.

El técnico santafesino brindó una conferencia de prensa en Los Ángeles junto al mediocampista Matías Galarza Fonda, futbolista de River Plate, en la antesala del enfrentamiento decisivo contra Turquía por la segunda fecha del Grupo D. Con un tono firme y directo, el exentrenador de Boca Juniors y Ecuador buscó blindar al plantel paraguayo frente al clima de hostilidad generado por el abultado resultado inicial. Alfaro enfatizó que posee la experiencia necesaria para absorber la presión mediática, utilizando la expresión de tener “cuero grueso” para resistir los cuestionamientos técnicos y tácticos que surgieron tras el estreno en el certamen internacional. El estratega insistió en que el foco de los ataques debe ser el cuerpo técnico y no los protagonistas dentro del campo de juego, a quienes calificó como el patrimonio más importante del fútbol nacional.

Durante su intervención, Alfaro apeló a la sensibilidad de los cronistas presentes, recordándoles la expectativa y alegría que rodeaba la clasificación de Paraguay a la Copa del Mundo. El técnico argumentó que, si bien los resultados actuales son negativos, la presencia en el torneo es un logro que debe ser valorado por encima de las coyunturas deportivas. Según indicaron fuentes de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), el clima interno del vestuario se mantiene unido, aunque la preocupación por la falta de respuestas futbolísticas en el primer encuentro es evidente. Alfaro remarcó que su ciclo tiene una fecha de vencimiento natural, pero que el legado de los jugadores perdurará en la selección, por lo que desgastar sus figuras en este momento resultaría contraproducente para el recambio generacional que atraviesa el equipo albirrojo.

Contexto

La situación de Paraguay en este Mundial es crítica debido a la magnitud de la derrota sufrida en la primera jornada. El 1-4 ante Estados Unidos no solo dejó al equipo sin puntos, sino con una diferencia de gol marcadamente negativa que podría ser determinante en un eventual desempate para avanzar a los octavos de final. Gustavo Alfaro asumió la conducción técnica de Paraguay tras un exitoso paso por la selección de Ecuador, a la que clasificó y dirigió en el Mundial de Qatar 2022. Su llegada al banco paraguayo fue vista como una apuesta por la solidez defensiva y el orden táctico, características históricas del fútbol guaraní que no se vieron reflejadas en el debut en Los Ángeles. El entrenador cuenta con una extensa trayectoria en el fútbol argentino, habiendo dirigido a instituciones como Atlético de Rafaela, Quilmes, Arsenal de Sarandí y Boca Juniors, lo que le otorga un perfil de gestor de crisis acostumbrado a escenarios de alta exposición.

El historial reciente de la selección paraguaya muestra una irregularidad que Alfaro intenta corregir desde su asunción. Tras quedar fuera de las últimas citas mundialistas, la clasificación a este torneo representó un alivio para la afición y la dirigencia. Sin embargo, la fragilidad exhibida ante el conjunto estadounidense reabrió viejas heridas sobre la competitividad del plantel en el máximo nivel. La elección de Matías Galarza Fonda para acompañar al técnico en la rueda de prensa no fue casual; el volante de River representa la nueva camada de futbolistas sobre los que Alfaro pretende edificar el futuro del equipo. El antecedente inmediato de Turquía, próximo rival, también añade presión: el conjunto europeo llega con la necesidad de sumar tras un inicio ajustado, lo que convierte al partido del sábado en una virtual eliminación directa para ambos seleccionados en el marco del Grupo D.

Impacto

Las declaraciones de Alfaro buscan generar un efecto de cohesión interna y desviar la atención de los errores individuales cometidos en la zona defensiva durante el primer partido. Al pedir que le “peguen” a él, el técnico intenta liberar de carga psicológica a futbolistas jóvenes que están haciendo sus primeras armas en una Copa del Mundo. De acuerdo con analistas del mercado deportivo y observadores técnicos de la FIFA, este tipo de estrategias comunicacionales suelen ser efectivas para descomprimir el ambiente antes de partidos de eliminación, aunque su éxito depende exclusivamente de un cambio de actitud y resultado en el campo de juego. El impacto de una posible eliminación prematura sería devastador para el proyecto a largo plazo de la APF, que confió en Alfaro para devolver a Paraguay a los primeros planos del fútbol sudamericano y mundial.

En términos deportivos, el planteo ante Turquía sufrirá modificaciones obligatorias debido al bajo rendimiento de ciertas piezas clave en el debut. La insistencia de Alfaro en que confía “a muerte” en sus dirigidos sugiere que, a pesar de las críticas, mantendrá la base del equipo, apostando a la redención profesional de sus jugadores. El impacto económico y social en Paraguay también es considerable; la permanencia en el Mundial sostiene el encendido televisivo y el consumo relacionado con la selección, factores que se ven amenazados por el fantasma de la despedida temprana. La prensa paraguaya, tradicionalmente exigente con el estilo de juego, ha recibido el mensaje del técnico con cautela, aguardando que la retórica de protección al jugador se traduzca en una mejora sustancial en la recuperación de la pelota y la eficacia ofensiva el próximo sábado.

El encuentro frente a Turquía está programado para este sábado a las 0.00 (hora argentina), en lo que representa la última oportunidad para que el equipo de Alfaro mantenga chances reales de clasificación. Una derrota sentenciaría la eliminación de Paraguay, mientras que un empate lo dejaría dependiendo de resultados ajenos en la última fecha de la fase de grupos. El cuerpo técnico ha trabajado en sesiones de video y trabajos tácticos a puertas cerradas para corregir las desatenciones que costaron cuatro goles en el estreno. La tensión en la delegación es palpable, y el próximo paso será demostrar si el blindaje mediático propuesto por el entrenador surte efecto en la moral de un plantel que se encuentra bajo la lupa de todo un país.

Fuente: Clarín Deportes

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Información publicada por Clarín Deportes.

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