La Policía Federal Argentina restituyó formalmente este jueves a la República del Perú un lote de 36 piezas arqueológicas y documentales que habían sido sustraídas ilegalmente, tras operativos realizados en la provincia de Entre Ríos y la Ciudad de Buenos Aires.
El conjunto de bienes recuperados comprende dieciséis piezas de alfarería modelada de origen precolombino, un fragmento de momia —específicamente un pie— y diecinueve folios manuscritos que datan de la segunda mitad del siglo XIX. Según informaron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación, la recuperación fue el resultado de dos investigaciones judiciales independientes que se activaron mediante alertas internacionales y denuncias ciudadanas. El acto oficial de entrega contó con la presencia del embajador peruano en Argentina, Carlos Alberto Chocano Burga, y el jefe de la PFA, comisario general Luis Alejandro Rolle, consolidando un proceso de cooperación bilateral que busca frenar el comercio ilegal de bienes culturales en la región.
La primera línea de investigación se originó a partir de una alerta del Ministerio de Cultura del Perú, canalizada por el Comité Argentino de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales, y una denuncia anónima recibida en la línea 134. Las pistas condujeron a los efectivos de la Dirección General de Cooperación Internacional de la PFA hasta la ciudad de Victoria, en Entre Ríos. Allí, en el denominado “Museo del Ovni”, los investigadores detectaron la exhibición de un pie de momia que carecía de registros oficiales y autorizaciones de tenencia. Ante la infracción a la Ley Nacional 25.743 de protección del patrimonio arqueológico, el juez federal Federico Martín ordenó el secuestro de la pieza biológica y de dieciséis objetos de cerámica que se encontraban en el lugar sin documentación que acreditara su origen legal.
En paralelo, un segundo expediente tramitado en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 4, bajo la titularidad del juez Ariel Lijo, permitió interceptar la comercialización de documentos históricos en una plataforma de ventas online. Se trata de diecinueve folios manuscritos, fechados entre 1866 y 1868, que contienen escrituras de venta, testamentos y solicitudes de protocolización de las localidades peruanas de Huacho y Pativilca. Peritos del Archivo General de la Nación del Perú confirmaron que estos documentos pertenecen al fondo Real de Hacienda y están protegidos por la Ley 28.296 de ese país. La intervención policial logró identificar al vendedor y frenar la transacción antes de que las piezas se dispersaran en el mercado negro de coleccionistas privados.
Contexto
El tráfico ilícito de bienes culturales es el tercer mercado ilegal más lucrativo a nivel global, solo superado por el tráfico de drogas y de armas, según estimaciones de organismos internacionales como Interpol y UNESCO. En el caso de Argentina y Perú, ambos países son signatarios de convenios internacionales que obligan a la restitución de objetos que forman parte del patrimonio nacional y que han sido exportados sin autorización. La Ley 25.743 en Argentina establece que los bienes arqueológicos son del dominio público del Estado, lo que prohíbe su comercialización y obliga a quienes posean este tipo de objetos a registrarlos ante las autoridades competentes. El antecedente de este operativo se remonta a la creación de unidades especializadas dentro de las fuerzas federales para monitorear subastas digitales, un espacio que se ha convertido en el principal canal de salida para piezas obtenidas mediante excavaciones clandestinas o robos en archivos estatales.
La recurrencia de estos hallazgos en museos privados o colecciones particulares en el interior de Argentina demuestra una problemática estructural en la fiscalización de los inventarios culturales. En años anteriores, procedimientos similares permitieron recuperar piezas de la cultura Chancay y textiles de Paracas que también habían sido ingresados al país de forma irregular. La colaboración entre el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL) y sus pares peruanos ha sido fundamental para establecer protocolos de autenticación rápidos, permitiendo que la justicia argentina pueda actuar con celeridad ante la presencia de objetos que, por sus características estéticas y técnicas, son fácilmente identificables como pertenecientes a las culturas andinas precolombinas.
Impacto
La restitución de estas 36 piezas tiene un impacto directo en la integridad del acervo histórico peruano, ya que permite reintegrar documentos que son fundamentales para la reconstrucción de la administración hacendaria del siglo XIX. Para los especialistas del Archivo General de la Nación de Perú, la recuperación de los folios de Huacho y Pativilca cierra un bache documental en la historia económica de la región. Asimismo, la devolución del fragmento de momia reviste una importancia ética y científica, ya que el tratamiento de restos humanos como objetos de exhibición comercial contraviene los protocolos internacionales de respeto al patrimonio bioarqueológico. Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que este operativo refuerza la posición de Argentina como un país activo en la persecución de delitos transnacionales contra la cultura.
A nivel diplomático, el gesto fortalece el vínculo bilateral y establece un precedente para futuras investigaciones sobre redes de tráfico que operan en el Cono Sur. La participación de figuras como Pablo Argibay Molina, director de Delitos Federales, y el comisario general Marcelo Chiappero, subraya la jerarquización de estas causas dentro de la agenda de seguridad nacional. El impacto también se extiende al sector privado y a los coleccionistas, enviando una señal clara sobre la ilegalidad de adquirir bienes arqueológicos sin certificados de procedencia. La Dirección de Recuperaciones de Perú continuará con el monitoreo de mercados digitales, donde se estima que todavía circulan cientos de piezas de origen ilícito que esperan ser identificadas por los sistemas de alerta temprana.
Tras la ceremonia de entrega, las piezas quedarán bajo custodia de la delegación diplomática peruana para su posterior traslado a Lima, donde serán sometidas a procesos de estabilización y conservación. El próximo paso de la justicia argentina será determinar las responsabilidades penales de quienes poseían y comercializaban estos bienes, mientras se mantiene abierta la investigación para identificar las rutas de ingreso de los objetos al territorio nacional. Se espera que en los próximos meses se realicen nuevos peritajes sobre otros lotes de antigüedades secuestrados en operativos recientes en la zona del Litoral.